Zebra Hunt / Trade desire

Zebra Hunt.

En ocho canciones que pasan como un suspiro – quizás adaptándose al flagrante déficit de atención cultural que sobrevuela estos tiempos – Zebra Hunt entrega en su nuevo disco ‘Trade desire‘ (Tenorio Cotobade, 2019) el paradigma del mejor pop de guitarras que podréis escuchar en la actualidad. Los de Seattle apenas esconden sus cartas, e incluso solventan con brillantez una versión del ‘Second one to know‘ de la banda de San Francisco The Fresh & Onlys , radiante rodaja de jangle pop aquí servida con algo menos de urgencia y grasa que el original.

Portada de ‘Trade Desire’

Fans confesos de Feelies, The Clean, Woollen Kits o The Chills, sus maneras apenas han cambiado desde los tiempos de su disco de debut ‘City sighs‘ (2015) o el segundo ‘In Phrases‘ (2017), con su trote iluminado por guitarras briosas pero cuentan con el factor distintivo de un vocalista – Robert Mercer (ojo, cotilleo: hermano de James Mercer de The Shins) con un fraseo entre amable y desafiante que lleva las canciones a su terreno con naturalidad pasmosa, para confesar aquello de «puedo mirar a través de ti como si fueras una ventana» de la extraordinaria ‘See trough you‘, masticar el acento yankee estirando las sílabas en ‘Don´t give up‘ o recordar a un iniciático Robert Forster en la enérgica ‘Houses burning‘.

Un asunto que no es baladí, el de tener un frontman en condiciones que transmita con personalidad un cancionero mil veces visto pero que activa con acierto el panel de conexiones que todo buen amante del pop sigue guardando en su bagaje personal. Esta me recuerda a aquello, aquella me recuerda a lo otro. Un juego sin fin, tan inocuo como estimulante y emocionante.