Young Scum.

Young Scum es una banda de Richmond (Virginia) formada por Chris Smith (voz, guitarra) Ben Medcalf (guitarra), Brian Dove (bajo), Ali Mislowsky (melodías vocales adicionales) y la batería de Taylor Haag. Hank Idory es el proyecto del valenciano Juancho Alegrete. Ambos entes musicales forman parte de la escudería de Pretty Olivia Records, que de un tiempo a esta parte viene publicando discos tanto de aquí como de allí, fiando su viabilidad artística (lo de la comercial es harina de otro costal) al olfato por la melodía crujiente y el pop emocional que ha recorrido décadas y lugares (Australia, Estados Unidos, Inglaterra, Suecia…) sin apenas despeinarse. Lo de Young Scum es jangle pop a veces urgente, otras más melódico y siempre guitarrero, lo de Hank Idory emocionante orfebrería que mira de reojo al sunshine pop, a la magia de Honeybus y Burt Bacharach o a la empatía sin igual de The Beatles. Dos maneras de entender la canción diferentes pero no antagónicas que, con dos discos homónimos – más reciente el de los norteamericanos, de 2017 el del valenciano – , encuentran un punto de conexión en esta interesante charla dónde Juancho Alegrete pregunta y Chris Smith contesta. 

Escuché este nuevo álbum, una celebración pop llena de riffs de guitarras, armonías y estribillos inolvidables durante una noche de tormenta aquí en Valencia. La verdad es que terminé con una sonrisa y la sensación de que todo iba a salir bien, con las melodías todavía rondando mi cabeza. Creo que es lo máximo a lo que puede aspirar una canción: cruzar el Océano y acabar emocionando a un tipo en la terraza de su casa en una ciudad de otra parte del mundo. ¿No piensas que conseguir eso ya da sentido a casi todo lo que uno se plantea cuando coge la guitarra en su cuarto y mira por la ventana para terminar alguna nueva canción.

En primer lugar, muchas gracias por las amables palabras. Siempre nos sorprende que personas de todo el mundo estén disfrutando de nuestras canciones. Cuando pienso en lo que realmente significa para mí escribir canciones, a menudo me acuerdo de las bandas que más amo. La mayoría de ellas nunca fueron realmente “exitosas” pero su música me afectó profundamente, a alguien a quien nunca conocerán. Espero que mis canciones tengan la misma habilidad, ser capaces de ayudar a que alguien se sienta un poco mejor por un momento.

Holgazanear perdiendo el tiempo pensando en días de veranos pasados, fantasías de escapismo e indecisión ante la idea de aceptar responsabilidades… Me ha parecido muy fácil sentir que alguna vez he sido protagonista de estas canciones. O que podría volver a serlo: “Was I naive to think at 25 I’d have at least one thing figured out?”. Por eso me resulta imposible dejar de pensar que, de alguna manera, la temática de este álbum está conectada con esa maravillosa exaltación de la perdida de la inocencia ante la expectativa de entrada en la vida adulta que para mí es ‘Pet sounds’, uno de mis discos favoritos, así que no puedo evitar dejar de preguntarte: ¿Significa algo para ti este álbum? Por otra parte, ¿hasta qué punto ha sido un ejercicio consciente dar coherencia al álbum conectando las letras entre sí por medio de esa temática?

¡Me encanta ‘Pet sounds‘! En la universidad tuve una gran fase Beach Boys, me hice súper fan de ellos y descargué como una docena de versiones diferentes de Pet Sounds. También me encanta el jangle pop que facturaban con anterioridad, por supuesto. ‘Girl don’t tell me’ es una de mis favoritas. Siempre soñé con tener una banda de surf pop que sonara como ellos. Desafortunadamente soy muy malo para armonizar. Ali (Mislowsky) es la maestra en eso, ella es quien hizo las armonías en el LP y cuando tocamos en vivo. En cuanto a los temas del disco, bueno, debo decir que simplemente se unieron de esa manera. Escribí la mayoría de las canciones cuando tenía 24 y 25 años y me sentía realmente desilusionado con cómo era la vida fuera de la escuela. Puede ser tan aburrido. Tuve algunos trabajos que realmente odiaba y que me dejaron agotado. Lo que me sacó de mi depresión fue definitivamente que mis amigos me mantenían optimista, me ofrecían sabios consejos y me escuchaban hablar sobre clientes horribles. De todos modos, creo que quería escribir estas tristes canciones pop, como aquellas que escuchaba y con las que crecí. Aún así, siempre quise darles un final feliz. Algo así como: “Hey, la vida apesta la mayor parte del tiempo, pero los momentos en que no son increíbles.” Es justo lo que estaba pasando cuando las escribí. Las cosas están mejor ahora (ríe).


Grabasteis vuestro EP ‘Zona’ en poco tiempo, en la cocina de un amigo. Este nuevo disco lo hicisteis en un fin de semana de invierno, con algunos retoques posteriores. ¡Me encanta esa actitud! Para mí, que disfruto con cada detalle del proceso de grabación, me parece admirable encarar el proyecto de grabar un disco entero a esa velocidad. ¿Fue algo premeditado? ¿Qué motivó ese hecho? ¿La necesidad de capturar esa espontaneidad que desprenden todas la canciones?

Diré que éramos muy ambiciosos tratando de hacer las 10 pistas completas en un fin de semana (cortamos dos temas de la lista de canciones final). Honestamente, era un poco demasiado ambicioso, creo que originalmente pensamos que podíamos hacerlo y no nos llevaría tanto tiempo. Así que todos nos reunimos en el local de ensayo durante horas y horas a medida que el tiempo se nos escapaba. No fue tan planeado como debería haber sido. Creo que queríamos desenterrar estas canciones, ya que habíamos estado tocándolas durante mucho tiempo e íbamos demorando su grabación. En última instancia, funcionó y realmente nos gusta la forma en como quedaron. Aunque sí creo que esto ayudó a capturar el ritmo rápido de las canciones. Creo que si lo hubiéramos hecho en el transcurso de una semana o más, habríamos perdido algo de ese sentimiento. Cuando solo tienes unos días para terminar, todo lo que intentas realmente hace que cada toma cuente. Ben (nuestro guitarrista) tuvo que rehacer alguna de sus partes después porque se equivocó de melodía (ríe).

Tal vez una de las cosas que más me gustan del disco es que la voz suena muy presente en las canciones, subrayando la melodía y dándole importancia. Algo que ya advertí en ‘Zona’. ¿Es algo consciente, forma parte de una de esas peticiones que hace Young Scuma la hora de mezclar la grabación?

¡Sí! Seguro. Si bien me encanta el noise pop y el shoegaze donde las voces están enterradas en fuzz, las canciones que más aprecio son las que realmente puedo relacionar. Las letras nunca son tan importantes para mí, pueden ser sobre cosas estúpidas. Honestamente, nunca les dedico mucho tiempo, siempre y cuando signifiquen algo para mí en ese momento, y la melodía sea buena. Pero sí, me gusta que nuestras voces destaquen y sean escuchadas. Cuando escucho música, creo que lo primero en lo que me fijo es en las guitarras y en la melodía vocal, generalmente, si no me atrapan de inmediato, suelo pasar a otra cosa. Un amigo nuestro, Mitch Clem, que siempre nos mezcla y graba, también tiene un gran oído sobre cómo queremos que suenen las canciones y siempre lo acabamos haciendo bien. ¡Gracias Mitch!

¿Con qué recuerdos musicales habéis crecido a pesar de que no los veáis como un referente que haya tenido repercusión en el sonido de Young Scum? ¿Qué discos tienen especial significado vital para ti?

Mi familia es muy musical, casi todos tocan un instrumento. Mi hermano mayor es profesor de música y mi hermano menor también es músico. Creo que estar rodeado de música toda mi vida definitivamente ha dado forma a lo que soy hoy. En lugar de deportes u otros clubes después de la escuela, siempre estábamos trabajando en algo relacionado con la música, entre nosotros o con nuestros amigos. Tenía una vieja banda en la escuela secundaria con la que realmente pude tocar música de guitarras. Era una banda de ocho miembros con cuerdas y trompas claramente influenciada por Sufjan Stevens y Beirut y otras bandas que eran populares a finales del siglo pasado cuando estaba en la escuela secundaria. Los miembros de esa banda eran todos mis mejores amigos y mis hermanos, nos divertimos mucho estando juntos, haciendo canciones.

Un puñado de grabaciones que son realmente importantes para mí y definitivamente importantes para Young Scum: Teenage Fanclub – ‘Bandwagonesque’-,  Rocketship – ‘A certain smile, a certain sadness’-,  Pants Yell!  -‘Recent drama’-, Camera Obscura – ‘My maudlin career’-,  My Bloody Valentine – ‘Ecstasy and wine’- o The Lucksmiths – ‘Warmer corners’.

No sé por qué imagino a Young Scum preparando las canciones antes de ir a grabar en una sala de estar, rodeados de tazas de café recién hecho, periódicos atrasados… ¿Cómo es vuestro lugar de ensayo?

Durante años, ensayábamos en un antiguo edificio de oficinas en Richmond que todos llaman simplemente Sorvino, él es el tipo que lo dirige. Alquila locales a una tonelada de bandas de la zona, por lo que casi todos los que están en una banda activa van y vienen a partir de ahí. Nuestro local era sucio y apretado porque lo compartíamos con cinco o seis bandas. Ali y yo nos dimos cuenta este año que si limpiábamos nuestro sótano, tranquilamente podríamos ensayar allí. Ahora es muy chulo, pusimos algunas luces en cadena, colocamos una alfombra en el suelo y se ve genial. Nuestros vecinos todavía no se han quejado del ruido, hasta ahora todo va bien. Se llama Sloth Sanctuary, ya que ambos amamos a los Goonies y tenemos un par de Goonies de juguete por ahí.

Me gusta pensar que, en realidad, las melodías ya están ahí… Que ya existen y que, en realidad, no las escribimos, sino que tenemos la suerte de dar con ellas de vez en cuando. ¿Habías pensado en el proceso de composición desde este punto de vista?

¡Estoy de acuerdo contigo! Muchas veces escucho el gancho de una canción que realmente me gusta y pienso: “Cómo puedo escribir una canción como esta, es tan buena“; y luego me quedo con esa idea. Cuando vuelvo a escribir por mi cuenta en mi habitación intento recordar algunas de esas ideas y hacerlas mías. Siento que muchos ganchos y riffs, especialmente en el indie-pop y también en la música rock en general, se reutilizan en diferentes contextos. Aunque creo que está bien. Una canción no tiene que ser original para ser buena. Una canción pop realmente no necesita mucho para ser grande, en mi opinión.

Juancho Alegrete es Hank Idory.

Hay un semáforo cerca de mi casa que tarda mucho tiempo antes de ponerse en verde. Hay un jardín y suele oler a hierba recién cortada a menudo. Es allí donde se me han ocurrido la mayoría de mis canciones, cuando voy caminando a hacer algún recado. ¿Recuerdas algún momento o lugar especial en que alguna melodía haya llegado a ti?

Suena bastante a cliché, pero te diré que mi viejo dormitorio. Viví en el mismo vecindario durante cinco años, durante toda la universidad y luego también un poco después de aquello. Mi habitación se encontraba en el segundo piso, frente a nuestro pequeño patio y callejón. Era diminuta y estaba abarrotada de discos y cómics. Pasé mucho tiempo allá arriba escuchando música y leyendo. Es donde escribí las primeras canciones de Young Scum y muchas de las que también llevan su nombre. Los mejores momentos fueron en los días de verano cuando la mayoría de los estudiantes se habían ido, era bastante tranquilo. Solía ​​mirar mucho por la ventana, sentado en mi cama, preguntándome por mi futuro.

 

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