Valérie Lagrange.
Portada de ‘A Look Into The Evasion Disques Vaults | 1970-1973’

Rocafort Records, pequeño sello especializado en reediciones con sede en Barcelona y Laussane y cuyos capos son dos primos de nombre Ivan y Philippe, sigue cotizando artística y estéticamente al alza gracias a la publicación de discos que se abastecen de material añejo, prácticamente desconocido por el gran público y con los que pretenden resolver flagrantes casos de injusticia poética sepultados por el paso del tiempo y la preeminencia de ciertas corrientes musicales frente a otras. En este caso hablamos de ‘A Look Into The Evasion Disques Vaults | 1970​-​1973‘, una mirada retrospectiva al archivo de la más que estimulante Evasion Disques, sello suizo creado en 1970 por la banda Les (Faux) Frères, quienes, hastiados de grabar versiones de éxitos británicos obligados por su discográfica de entonces, decidieron apostar por crear su propia editorial y así poder registrar canciones de su puño y letra.

El efecto llamada pronto se hizo eco entre músicos amigos y creadores libérrimos y se apuntaron al carro de esa nueva discográfica: músicos como Pierre Cavalli, avispado guitarrista y compositor suizo conocido por sus inmersiones en el score y sus aventuras con la música brasileña y que en el recopilatorio aporta dos temas: ‘Un soir chez norris‘ y ‘Obsession‘, o la parisina Valérie Lagrange (de nombre real Danielle Charaudeau), cantante y actriz (trabajó con directores como Claude Lelouch en el reparto de películas tan míticas como ‘Un hombre y una mujer‘) y cosechó un puñado de 7″ a mediados de 1960 con títulos tan exquisitos como ‘Paris-Wellington‘ o ‘Encore un jour de notre amour’. Lagrange encuentra acomodo en ‘A Look Into The Evasion Disques Vaults | 1970​-​1973′ para otro par de canciones: ‘Si ma chanson pouvait‘, gema repleta de groove y carisma compuesta por ella misma en 1969 y grabada en 1970 junto a los músicos de sesión de Sir Elton John, o ‘I Love you so‘, pellizco de folk psicodélico y progresivo iluminado por las fogonazos que recorrían el trayecto de ida y vuelta de París a Canterbury.

Los 12 cortes que completan el álbum introducen pequeñas joyas de rara psicodelia: ‘La salamandre‘ de Mainhorse, el rock menos complaciente, como ‘The feet‘ de Togo, o tratados de blues rock multicolor, ‘Portobello‘ de Spot, y la canción que probablemente más haya influido en toda la discografía de Forever Pavot, ‘Porta del sol’ de John Phil Patrick. Todo, empaquetado con distinción, con un diseño que incluye una portada facturada por Laurent Pizzotti, autor de gran parte de las galletas originales del sello y con cada uno de los temas obtenidos a partir de su master original.

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