Alberto Montero y Tórtel.

Jorge Pérez (Tórtel) y Alberto Montero son dos ilustres valencianos contemporáneos que mantienen una estimulante trayectoria paralela. Con más puntos en común de lo que a vuela pluma podríamos atisbar, por suerte han encontrado el momento y lugar oportuno para que la manera de entender la canción de cada cual cristalice en un ente único y singular. ‘Alucinados’ se llama el EP de cuatro canciones con el que ambos han formalizado esta relación artística, que tiene visos de dejar boquiabierto a más de uno echando mano de encantamientos sonoros e historias narradas en forma de cuentos imposibles. 

Portada de ‘Nada será igual’, canción de adelanto de ‘Alucinados’

Supongo que ambos ya os conocíais con anterioridad, ya que la escena es un pañuelo – y más sabiendo de las continuas visitas de Alberto de Barcelona, donde reside, a Valencia y alrededores -, pero ¿qué ocurrió para que os embarcarais en un intercambio de misivas tecnológicas (dígase WhatsApp o email) que han desembocado en estas cuatro canciones?

Alberto Montero: Y tanto que nos conocíamos, Jorge es cuñado de un buen amigo mío. La idea de hacer algo juntos llevaba tiempo flotando. La primera vez que hablamos de esto fue en un bolo que hice en el Electropura en julio de 2016, donde trabaja Jorge ocasionalmente. Poco después le mandé algunas ideas, nos mandamos algunos mensajes, pero el proyecto quedó en standby porque Jorge estaba de lleno preparando ‘Transparente’. Lo retomamos casi un año después, en julio de 2017 y ahí nos pusimos octubre como fecha límite para entrar a grabar, forzar un poco la maquinaria y que no quedara la cosa en nada.

Tórtel: Desde mi sello, Intromúsica, Ernesto González, siempre con la cabeza perpetrando ideas románticas, me propuso publicar un vinilo EP compartido con otro músico que me apeteciera, incluso él mismo me sugirió Alberto Montero porque ya habíamos hablado mil veces antes de lo mucho que nos gustaba. Así que, con el respaldo del sello, se presentaba la ocasión perfecta para, por fin, hacer algo con Alberto. No me lo pensé dos veces y le escribí. Nos conocíamos pero nunca habíamos podido coincidir demasiado, y fue él quien me propuso que lo realmente guay iba a ser hacer las canciones del disco completamente a medias, tanto la letra como la música, y eso me pareció genial. A pesar de que cada uno estamos en una ciudad, pronto comenzamos a enviarnos notas de voz, mails… Eran esbozos, ruedas de acordes, melodías tarareadas… Uno empezaba un trozo, otro continuaba, íbamos puliendo juntos. Todo iba rápido. Era algo así como un cadáver exquisito, ha sido muy divertido. Después Cayo, Enric Alepuz y Jesús Maciá nos ayudaron a acabar de dar forma y brillo a las canciones.

Alberto Montero. Foto: Patricia Gázquez

El mediterráneo siempre ha sido un referente en cuanto salen a colación los discos que habéis grabado cada uno con vuestros proyectos principales, pero este EP va por otros derroteros.

Alberto Montero: Yo creo que hemos conseguido una mezcla de mis momentos más folk costa oeste con el sonido más pop y luminoso de Tórtel. Pero lo mejor ha sido que cada uno ha ido completando ideas del otro, creando canciones que no hubiéramos hecho ninguno de los dos por separado.

No cabe duda de que, a priori, es un trabajo a cuatro manos (o mejor dicho a dos voces), pero hay un equipo detrás de músicos, productores e incluso artistas (el diseñador e ilustrador Antonio Ladrillo, quien incluso propuso el título del disco) sin el que esto no hubiera sido lo mismo. ¿No es así?

Alberto Montero: Sí, han sido muy importantes tanto Cayo Bellveser en el estudio, al bajo y haciendo también algunas labores de producción, como Enric Alepuz y Jesús Maciá. La banda ha sido muy importante en el sonido de este disco, en la estética final de las canciones.

Tórtel: Por supuesto, como te decía antes, el trabajo de Cayo, Enric y Jesús ha sido fundamental. Las canciones han ido creciendo a nivel de composición en los ensayos previos a la grabación, también en el estudio, y hasta incluso en las mezclas con Abel Hernández, que acabó planteando nuevos arreglos o eliminado cosas con muy buen criterio. El arte que ha hecho Ladrillo para el disco (no solo la portada, sino GIF’s, vídeos… ) creo que es la forma perfecta de redondearlo todo. Desde luego es un concepto gráfico muy potente y sencillo, que representa tanto las cosas que nos unen a los dos como las que nos diferencian a los dos: una pupila que cambia de color.

Tórtel. Foto: Enric Alepuz

A nivel literario estas canciones tienen mucho del universo de Lewis Carroll (como en el caso de la canción ‘Desde ningún lugar’) e incluso invitan a pensar en visitas a un mundo paralelo donde poder conocerse y reconocerse mejor (‘Nada será igual’). ¿Como ha sido la escritura de estas canciones? ¿A partir de esbozos, ideas preconcebidas o todo de una sentada?

Alberto Montero: La mayor parte de las letras han sido obra de Jorge. Hacer letras me suele costar bastante, así que ha sido genial tener a un letrista tan bueno como él. Y la verdad es que me siento muy identificado con ellas. Por ejemplo, la letra de ‘Canción desde ningún lugar’, me parece muy brillante. Un concepto que tengo ahora muy presente, la aceptación de tus miserias y debilidades, que eso se convierta en tu poder.

Tórtel: Las letras también han sido escritas entre los dos. Por lo general arrancaba yo, y es cierto que me he basado mucho en la idea de mundos imaginados, de percibir como reales cosas que supuestamente no lo son, el reflejo, recuerdos de cosas que no han sucedido nunca, lo sobrenatural (de ahí lo de alucinados). Queríamos que las canciones sonaran hipnóticas pero también bromistas, tal cual planteábamos la composición; como un juego. Hemos echado mano de la escritura automática, dejándonos llevar por lo que nos sugerían los propios sonidos de lo que tarareábamos en las melodías que nos pasábamos como demos, parecía que ahí entre esas sílabas sin sentido había ya palabras.

Si nos ponemos a jugar con las etiquetas, aquí hay mucho de campiña canterburyana, con ese folk arrebatado de ‘Nada será igual’, que parece una nana alucinada (comienza con un carrousel de sonidos infantiles y la letra hace referencia a las orquestas de animales). ¿En que manera afecta la paternidad y la conexión cotidiana con el mundo infantil a la hora de enfocar las canciones?

Tórtel: Esto que dices tiene mucho que ver con lo que te decía antes de plantear la composición como un juego. También insistíamos en que molaría que las canciones “sonasen desde un cuento”. Mi hijo tenía días cuando estábamos componiendo el EP y mi parte de estas canciones la he hecho principalmente desvelado a horas locas de la madrugada. No era muy consciente mientras las escribía pero cuando ahora escucho cosas en las letras como: “Quién quiere volver atrás cuando no era nada más que un animal sin adiestrar por palabras’’, lo tengo muy claro.

Alberto Montero: Ha estado bien que el proyecto haya fructificado ahora que Jorge acaba de ser padre, porque creo que la paternidad ha sido otro nexo de unión más entre nosotros. No lo he hablado con él hasta ahora, pero la letra de ‘Nada será igual’ siempre me ha sonado a mensaje hacia su hijo (“los truenos y este viento no me llevaran de aquí”, “las noches sin final no me alejarán de aquí”). De hecho, para continuar la letra yo escribí para el estribillo “y será parte de mí, la razón de existir” pensando que la letra que había hecho Jorge hasta ese momento hablaba precisamente de eso.

En ‘Nosotros los animales’ hay un homenaje poco disimulado a Trish Keenan y sus Broadcast (con ‘Come on let´s go‘ en el horizonte). Fue una banda única a la hora de reafirmar cierta accesibilidad pop sin traicionar su afán experimentador. ¿Es ésta una meta a conseguir para ambos?

Tórtel: Me vuelve loco Broadcast, hasta el punto de que podría decirte que hay una cierta obsesión en mí por su música, por su forma de entender el sonido y las canciones. En su momento, ‘The Noise Made By People’ me atrapó muy fuerte, y después seguí muy atento al resto de sus publicaciones. Ví aquel concierto increíble en Benicàssim antes de que cayera la tormenta del siglo (se refiere al concierto que ofreció el grupo en la edición de 1997 del Festival Internacional de Benicàssim). Hacía mucho tiempo que no volvía a oírlos y los recuperé hará como un par de años, entonces fue como descubrirlos por primera vez. Eran mil veces mejor de lo que los recordaba. Hay en ellos algo de horror y de dulzura que me flipa. Leí entrevistas de Trish Keenan y me fascinó todavía más. En nuestro EP hay mucho de Broadcast, algunos planteamientos rítmicos, el clavicordio, el wurlitzer… Y, por supuesto, la nada velada referencia a la melodía de ‘Come on let’s go’.

Alberto Montero: La verdad es que no me lo planteo. Voy haciendo lo que me gusta, y supongo que en la música que me gusta hay cosas más y menos comerciales que al final se acaban filtrando en las canciones.

En esta canción hay un tratamiento de la voz y de las guitarras muy especial en consonancia a lo que Tórtel ya había apuntado con su anterior disco, ‘Transparente’. ¿Un EP da más libertad para experimentar y ensayar formas con las que apuntalar discos largos ulteriores? ¿Creéis que a partir de esta colaboración las ideas y conceptos musicales de cada uno han mutado hacia zonas desconocidas hasta ahora?

Alberto Montero: Es posible. A mí, de entrada, me han entrado ganas de trabajar más con sintetizadores, prácticamente inexistentes en mis discos. En cuanto al directo, he disfrutado mucho con la vitalidad de las canciones de Jorge, y esto hace que me apetezca hacer canciones más pop, más disfrutables en el directo.

Tórtel: Esta canción es prácticamente una declaración de amor y agradecimiento a Trish Keenan. Quería que precisamente esta canción sonara muy a Tórtel en cuanto a lo que dices, procesamiento de la voz y demás. Quería que fuera “muy yo” cantando algo que no era del todo mío.

¿Habrá continuidad a este proyecto o haréis punto y a parte?

Tórtel: A mí personalmente me encantaría hacer otro EP pronto. De momento vamos a ver qué tal respira este. Ahora Alberto está a punto de sacar su increíble nuevo disco (ya he tenido la suerte de oírlo) y yo ando liado con mis nuevas canciones. Habrá que encontrar el momento apropiado, el apoyo de un sello siempre lo facilita todo, ojalá Intromúsica también tenga ganas de continuar con el proyecto y nos lo ponga tan en bandeja como con este disco. Se quedaron algunas buenas ideas en el tintero. Me gustaba en especial una canción que prometía mucho, como título provisional la llamábamos David Brownie. Me encantaría terminarla y que algún día forme parte de un nuevo disco.

Alberto Montero: La experiencia ha sido muy bonita. Quién sabe. Lo podríamos convertir en un club de amigos puretas que se juntan de vez en cuando, componen juntos y sacan un EP. No me parece mal plan para seguir disfrutando de hacer música.

 

 

Opina

Escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre