The Lewis Express / Doo-Ha!

Gilles Peterson dijo una vez que su puerta de entrada al jazz fue el funk: “Creciendo en el sur de Londres, escuchando emisoras piratas y atrapando lo que podía, lo que me llegaba era el Brit Funk”. Esa descripción encaja perfectamente con Doo-Ha!, el nuevo trabajo de The Lewis Express, un disco que, lejos de ser un mero ejercicio de estilo, pone al soul-jazz a moverse con la naturalidad de quien lleva toda la vida en ello. Grabado en vivo a cinta analógica, este álbum huele a madera de club nocturno, a vinilo bien gastado y a groove cocinado a fuego lento.

Los de Leeds han hecho de la revitalización del género su especialidad. Desde su debut homónimo en 2018 hasta Clap Your Hands (2019), han ido puliendo una fórmula que combina la elegancia de Ramsey Lewis, la energía de Les McCann y la sofisticación rítmica de Galt MacDermot. Este último, conocido por su particular aproximación al groove y por piezas icónicas como Coffee Cold—sintonía de nuestro infeccioso podcast Los Martes de El Mestizo—, ha dejado una huella clara en la identidad de la banda. Esa mezcla de cadencia hipnótica y sensibilidad cinematográfica resuena en todo el álbum, convirtiéndolo en un festín tanto para los oídos como para la imaginación.

El álbum arranca con Walk On, un tema que confirma desde el primer compás que aquí no hay prisa, solo un groove que invita a dejarse llevar. Run Tell That, con su aire de Nueva Orleans, podría ser la banda sonora de una procesión funk por las calles de Leeds, mientras que Cold Catch y The Saint and the Stranger apuestan por un noir jazzístico de altos vuelos. Esta última, con su tensión contenida y su cadencia de thriller setentero, bien podría acompañar una adaptación de John le Carré dirigida por alguien que aún recuerde cómo rodar con estilo.

Pero no todo en Doo-Ha! es humo de cigarro y gabardinas. La ligereza juguetona de Snick Snack y Sliced, Diced and Fried Twice aporta ese punto de diversión necesaria, demostrando que el soul-jazz no solo se baila con los pies, sino también con una sonrisa. Y cuando el álbum cierra con How Long Before You’re Gone, queda claro que la música de The Lewis Express no busca solo homenajear, sino aportar su propio capítulo a la historia del género.

La presencia del flautista Chip Wickham añade un color especial a varias piezas, y la producción de ATA Records refuerza la sensación de que este disco podría haberse grabado hace 50 años… si no fuera porque, afortunadamente, se ha grabado hoy. Doo-Ha!no es un álbum perfecto. Es mejor que perfecto: es real. Y en estos tiempos, eso es algo que vale la pena celebrar.