Shuseela Raman.

Susheela Raman, cantante londinense de origen hindú, apela a la profundidad, un concepto en ocasiones tan alejado de los sonidos contemporáneos, para así poder crear un disco hipnótico que huye del pastiche, ahondando en el refinamiento a través de su alianza con el músico de gamelán Gondrong Gunarto. Registrado en directo en Surakarta (Indonesia), ‘Ghost Gamelan‘ (Naïve, 2018), recoge el espíritu contemporáneo de la voz de Susheela Raman y el antagónico reflejo de la tradición orquestal javanesa en una obra que, si bien no se alza en posible estandarte del neo mestizaje – ni lo pretende -, se convierte ipso facto en uno de los discos más evocadores y disfrutables de la temporada.

La mejor canción del lote, ‘Beautiful moon‘ retrotrae a los Portishead previos a su disco experimental, conjugando el aroma a banda sonora de cine noir con las percusiones fantasmas de Gunarto. Las canciones que le van a la zaga, bien cerca, como ‘Sphinx‘ o ‘Ghost child‘ florecen imbuidas por el factor soul y una teatralidad exuberante. En temas como ‘Annabel‘, el folk blues hipnótico emparenta su sonido con aquellas ‘Les fleurs‘ que popularizó Minnie Riperton y en la extensa ‘Going down‘, la autora del otrora aclamado ‘Salt rain‘, desliza su voz de seda por un tobogán de más de siete minutos, trenzados por la música cinemática y sus aires de vanguardia clásica, con Steve Reich y Philip Glass en el horizonte.

El papel de Samuel Mills también es relevante a la hora de conjugar la versatilidad de su guitarra, en ocasiones cercana al jazz y otras áspera como una lija, con el clima nebuloso que aporta la multi-instrumentación exótica de la orquesta de metalófonos, xilófonos, gongs y cítaras que comanda Gondrong Gunarto. Una ambientación casi espiritual que tiene en la coda final de ‘Rose‘ la representación espectral de un deseado limbo entre el mundo terrenal y un sugerente más allá.

 

 

Opina

Escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre