Sergio, el último empezando por la izquierda, junto a los demás componentes de Los Vinagres. Foto: Juan Pérez Fajardo

Llevan algo más de dos años en activo y tras publicar un EP y varios singles (‘Aquí no hay playa’ (2015), ‘El canto de la morena’ (2015), ‘Pachanga de hierro’ (2016) y ‘Me lo saqué de la chistorra’ (2016))  Los Vinagres han decidido, por fin, publicar su primer disco. Así lo confirma Sergio, bajista del grupo, quien muestra su deseo de que el proyecto en el se ha embarcado este trío canario afincado en Madrid vaya hacia adelante. Por ahora la premisa se va cumpliendo. “Va a tener “la vinagrada” que hemos ido haciendo hasta ahora pero sí que hemos pensado incluir más instrumentación y grabarlo en serio”, explica.

El “rock volcánico” que ponen en funcionamiento, tal y como lo definen ellos al proceder de La Palma, tierra de volcanes, se verá reflejado en un disco que publicará Sony a principios de 2017. “Llevamos dos años y medio juntos y sacar de repente 12 o 13 temas de una es un poco cansino para el público. Creemos que es más acertado ir sacando poco a poco un EP o singles y ya cuando el grupo está más rodado publicar el disco”, argumenta Sergio en referencia al tiempo que ha tardado la banda en debutar con un álbum de larga duración.

El disco va a tener “la vinagrada” que hemos ido haciendo hasta ahora pero sí que hemos pensado incluir más instrumentación y grabarlo en serio 

El rock volcánico que elabora Los Vinagres se compone rock and roll, garage, blues, “verbeneo”, música de raíz canaria, música latina y reggaeton, tal y como apunta Sergio. “Lo llamamos rock volcánico porque somos canarios y tenemos una jerga muy particular en nuestros temas. Al final sale un “potaje” curioso”, razona.

Pero sus inicios son diferentes con respecto a lo que es ahora el grupo. Empezaron llamándose The Vinegars porque cantaban en inglés, hasta percibir que les resulta más efectivo cantar en español. “Al final cantando en inglés no estás en tu medio natural. Hablamos español y nos expresamos mucho mejor en español. En inglés no nos sentíamos cómodos. En castellano puedes sentir mejor lo que cantas y el mensaje llega mucho mejor si nuestro público es español”, explica.

Viniendo de las islas canarias no de extrañar que algo de autóctono tengan sus canciones. En este sentido, Sergio revela una influencia desconocida -o al menos poco conocida- del grupo: “Nos influyen grupos de verbena de Canarias, como la orquesta Wamampy de La Gomera, de la que tenemos muchas influencias, sobre todo cortes que adaptamos a nuestros temas”.

Nos influyen grupos de verbena de Canarias, como la orquesta Wamampy de La Gomera, de la que tenemos muchas influencias, sobre todo cortes que adaptamos a nuestros temas

Como banda de rock, su directo ha sido hasta hace poco su principal instrumento de difusión, pero con la grabación de su primer disco las cosas han cambiado. “Hasta ahora hemos sido un grupo de directo pero ahora usamos el estudio como una herramienta más. Nos habíamos autoproducido los singles, grabando “garageramente” en el local. Ahora apostamos por algo más serio. Pero en el directo es donde mejor nos defendemos”, asegura.

Evolución

Su fichaje por Sony les resultó “sorprendente”, tal y como reconoce. “Nos vieron en un concierto y les gustamos. Nos sorprendió bastante porque no nos esperábamos algo así. Estamos muy contentos. Hacemos lo que queremos y estamos muy cómodos”, afirma.

El hecho de formar parte de una multinacional puede contribuir en gran medida a que un proyecto musical evolucione al contar con una infraestructura humana y económica importante, o no necesariamente, según sostiene Sergio: “Al final es crear buenas canciones. Lo estrictamente musical va a depender del grupo. Si grabas un buen disco, tocas y le gusta a la gente vas hacia arriba. Si no, no. Tendrá sus ventajas y desventajas -formar parte de una multinacional- pero nosotros nos centramos en componer temas y gustar a la gente”, asegura.

Todo el mundo toca todo el rato pero para la música en eléctrico es complicado porque no hay bares ni salas (sobre desarrollar una carrera musical en La Palma)

Precisamente, el asunto de poder desarrollar una carrera musical viviendo en una isla lo ha mencionado en este medio de comunicación el músico mallorquín L.A., quien considera que “la insularidad es como una enfermedad”, ante la dificultad de evolucionar al estar alejado de la península, donde a priori es más viable desarrollar un proyecto musical. Sergio, quien procede de la isla de La Palma, corrobora esta postura. “Es muy complicado. No hay salas, no hay un circuito de música establecido. Sí que hay mucha música, sobre todo folklórica. Hay un dicho allí que es que se juntan cuatro personas en la cola del paro y se forma un grupo. Todo el mundo toca todo el rato pero para la música en eléctrico es complicado porque no hay bares ni salas”, explica.

Los tres miembros que conforman Los Vinagres residen desde hace años en Madrid por motivos de estudio y laborales. A pesar de vivir en la capital, donde está el epicentro de la industria musical española, son conscientes de la dificultad que supone avanzar como grupo. En cualquier caso tienen claro que su intención es vivir de la música. “De momento no lo hemos conseguido pero vamos a luchar a muerte por eso”, indica. Lo suyo es actitud volcánica.

 

 

 

Opina

Escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre