Night Beats / Myth of a man

Night Beats.

Night Beats podrían pasar por el espejo norteamericano de los británicos Insecure Men: echando mano de la argamasa de sonidos clásicos cercanos a la exótica, los oldies recalentados, el pop psicodélico o el blues menos abrupto para componer canciones narcotizadas y adictivas. De todas formas, el proyecto que comanda Lee Blackwell (vocalista, guitarrista y líder indiscutible del asunto) se muestra algo menos arriesgado en sus formas que los autores de ‘Subaru nights‘, apostando por un entramado más convencional con el que, sin apenas dudas, cabría emparentarles con los últimos Arctic Monkeys.

Esta apreciación es relativa a la progresiva sofisticación de unas canciones que siguen siendo un muestrario de un estilo con múltiples deudas, pero que con su nuevo trabajo ‘Myth of a man‘ (Heavenly Recordings, 2019), producido en Nashville por Dan Auerbach (The Black Keys), aminora la intensidad sónica que desplegaron en sus tres discos anteriores, ‘Night beats‘ (Trouble In Mind Records, 2011), ‘Sonic bloom‘ (Reverberation Aprecciation Society, 2013) o ‘Who sold my generation‘ (Heavenly Recordings, 2016) con los que apenas pudieron destacar del pelotón de nuevos adoradores de la psicodelia que comandaban Ty Segall y acólitos.

Con su nuevo disco, estos «beats de la noche» se muestran más concisos, sofisticados y – ejem – nocturnos, acometiendo con mucho gusto el pop orquestal a lo Walker Brothers como en la inicial ‘Her cold cold heart‘, con la voz de lija de Lee Blackwell en plenitud interpretativa, el rythm and blues en ‘One thing‘, el baladón fronterizo y crepuscular que emerge en ‘I wonder‘ o el blues white label de ‘Stand with me‘.

Todo barnizado con una patina elegante y con los músicos gustándose como si estuvieran conquistando a la mesa de mezclas de Muscle Shoals, dando fuste a una colección, que si bien apenas sorprende y en ocasiones se deja querer por una – estimulante para algunos, repelente para otros – pulsión kitsch, es tan disfrutable como saborear un Gimlet en el bar del Tranquility Base Hotel and Casino.