Nick Garrie. Foto: Alison Wonderland

La trayectoria de Nick Garrie-Hamilton (Yorkshire, 1949) siempre tendrá como punto de anclaje a ‘The Nightmare of J.B. Stanislas’ (Disc AZ, 1969) considerado como una de las cumbres del pop barroco, y del que su protagonista siempre reconoce no sentirse del todo satisfecho, debido a que el manierismo presente en el álbum resultó en gran medida impuesto por el productor Eddie Vartan (hermano de la cantante Sylvie y creador de bandas sonoras para películas de Bertrand Tavernier o Michel Deville, entre otros), revistiendo con una orquesta de 56 músicos unas canciones que el propio Garrie consideraba idóneas para ser cantadas y registradas de manera más austera. Un disco referencia (que inoculó el virus del culto en fans acérrimos del calibre de Francis McDonald, Norman Blake o Duglas T. Stewart), que fue reeditado en 2010 con gran éxito por Elefant Records incluyendo en el libreto una historia novelada por su propio autor y nutridas grabaciones inéditas.

El músico británico atesora una discografía exigua pero brillante, reinventada con una bifurcación en 1984, cuándo publicó, bajo el alter ego de Nick Hamilton (utilizando la segunda parte de su apellido compuesto) una brillante colección de canciones titulada ‘Suitcase man’ (que obtuvo un gran éxito de ventas en nuestro país a la par que supuso un desengaño económico para nuestro protagonista: no obtuvo ningún ingreso por parte de Picap, la compañía de Sabadell que le editó el disco) a la que prosiguieron ‘The playing fields’ (1988) y Twelve old songs (2002), volviendo a retomar el nombre artístico de Nick Garrie de la mano de Elefant Records (en una maniobra previa a la reedición de ‘The nightmare of J.B. Stanislas’) con el delicioso ’49 Arlington gardens’ (2009) y cerrando el triángulo, de momento, con ‘The moon & the village‘ (Tapete Records, 2017), grabado junto a miembros de The Ladybug Transistor.

Una carrera artística que ha compaginado con múltiples labores y peripecias vitales, desde su hipismo light de finales de los años 60 hasta sus profesiones como instructor de esquí o profesor de francés. Un equipaje maduro, surtido con un cancionero lleno de vida que desembarcará esta noche en la sala TNT BLUES de Cox (Alicante), en un único concierto del músico en España. Nick Garrie responde a nuestro cuestionario tirando de flema, con el deje del que se sabe a vueltas de todo lo que rodea al mundo de la promoción y los entresijos de la industria, o quizás, esperemos que se trate de eso, dejándonos caer entre líneas que lo verdaderamente importante que nos tiene que contar reside en sus canciones.

Portada de ‘The moon and the village’.

Las canciones de “The moon & the village” parecen ser cantadas para un grupo de amigos en un jardín a la luz de la luna. ¿Es tu máxima aspiración artística cantar historias que conmuevan a la audiencia?

Sentimientos e historias.

¿Hubieras cambiado tu estatus de culto para ser un músico más vendedor?

Menos culto y más ventas.

Tal vez, a tu pesar ‘The Nightmare of  J. B. Stanislas’ marcará el peso de tu carrera para siempre. ¿Estás cansado de que los periodistas siempre se refieran a él mitigando el efecto de tus nuevas canciones?

No.

Con el álbum ‘Suitcase Man’, bajo el nombre de Nick Hamilton, llegaste al número uno en España, aunque parece que no alcanzaste ni a oler sus beneficios. ¿Crees que la industria de la música es lo más dañino que le puede pasar a un músico?

Nunca he entendido el negocio de la música.

Tu niñez y tu juventud están vinculadas a los viajes, a vivir internamente en una escuela, a tocar canciones en la calle. Es normal que en tu madurez el hogar sea el paraíso encontrado. ¿No es así?

No.

Tu conexión con Francia es evidente. En ‘Ma petite Catherine’ me recuerdas a Pierre Barouh. ¿Tienes un chansonnier favorito?

George Moustaki.

También hay mucha música clásica en sus pequeñas sonatas costumbristas. Algo de minuetos, trazos de Lieder … ¿Crees que todo está en los clásicos y que la música pop en sus diferentes formas toma prestada de ellos para obtener algo nuevo?

La tuya es una historia llena de conexiones personales con personajes relevantes del pasado y el pop contemporáneo: de Francis Lai a Paul McCartney,  de Teenage Fanclub a Ladybug Transistor … Debes manejar anécdotas muy jugosas. ¿No has pensado en expresarlo en detalle en una autobiografía?

Escribí una pequeña autobiografía para la reedición por los 40 años de The Nightmare of J.B. Stanislas. El próximo año serán 50, ya veremos si alguien me lo pide.

Has realizado diversas profesiones a lo largo de tu vida (de instructor de esquí a profesor de francés). ¿Te has sentido realizado con ellas?

Sí, pero ninguna tanto como hoy en día, cantando a la gente con demencia y autismo.

España siempre ha sido un lugar propicio para escuchar tus canciones, pero solo actúas esta vez en la sala TNT BLUES de Cox. ¿Qué pueden esperar los que asistan a este concierto?

Verán a un chico contar su vida en canciones y, a veces, se encontrarán cantando con él porque le encanta cantar en España.

 

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