Maria Rodés: "Las canciones pueden funcionar igual que hechizos"

Maria Rodés. Luna creciente. Foto:Érika Prüfert

Partiendo del mito de Lilith - la primera mujer a la que alude el Génesis y que abandonó a Adán en el Paraíso al no obtener el mismo trato de un Dios con la perspectiva algo torcida - Maria Rodés construye el relato de un nuevo disco que fluye con naturalidad entre las maneras folk que han marcado su trayectoria y una narrativa de sólido andamiaje que siempre busca universalizar lo personal. Una mirada crítica hacia el trato que han recibido las mujeres libres e independientes durante la historia, orilladas y estigmatizadas por esa visión tan parcial y miope que siempre ha nublado a la masculinidad más obtusa. Canciones que parecen surgir de otros tiempos (inspiradas en aquelarres, textos antiguos y hechizos varios) pero que adquieren la capacidad de relucir bien presentes en la voz de esta compositora barcelonesa.

En una entrevista anterior  - a propósito de tu EP ‘Creo que no soy yo’ -  nos comentaste que lo que te interesaba era “coquetear con lo tradicional”. Parece que con ‘Lilith’ ya has llegado al romance ¿no?

Bueno sí... la relación parece que cada vez va más en serio. Me empezó a interesar el mundo del folklore con  la salida de mi disco 'Maria Canta Copla' y ahora, con 'Lilith', he encontrado un nuevo escenario para seguir explorando géneros tradicionales ibéricos y latinoamericanos.

Además de ese interés por el folklore y por ciertas zonas recónditas de la historia, persiste tu afán por concebir un disco como una obra única y con un eje conceptual marcado. Aquí hay una suerte de relato circular sobre cierta ritualidad femenina que ha sido denostada a lo largo de los tiempos. ¿Crees que este tipo de narrativa sonora puede sobrevivir ante la preminencia de las listas  en streaming para esto o aquello?

En este caso creo que el disco tiene una linea conceptual clara pero también creo que las canciones funcionan de forma independiente. Es evidente que el formato de escucha ha cambiado y que ya casi nadie oye los discos de principio a fin, aunque de todos modos si te atrae una canción acabas buscando su disco de origen, por lo menos yo lo hago. A mi me sigue estimulando mucho más pensar en concebir álbumes que canciones sueltas, me permite profundizar más en el proceso creativo, que al final es lo que me interesa más.

Portada de 'Lilth'

El disco parece tener un entramado muy trabajado  - variedad de referencias literarias e históricas, acepción natural de formas musicales enraizadas en lugares muy concretos - pero acaba sintetizado en un formato muy pop (canciones de minutaje preciso y melodías memorables). ¿Tu principal preocupación era que no se perdiera cierta inmediatez pese al poso que pudieran tener las canciones?

Bueno,  siempre digo que las canciones son solo una parte del resultado. Mi exploración de la temática de las brujas fue extensa y para plasmarla en su totalidad debería escribir un libro... Cuando me atrae un concepto es siempre por motivos personales que trascienden lo musical, el disco se convierte en una especie de meta tangible que me sirve a la vez de cierre del proceso. Compongo desde un lugar emocional, los conceptos me sirven  para crear metáforas que me permiten hablar de mi misma de una forma menos literal. Sin embargo, en el caso de 'Lilith' no descarto la posibilidad de editar un disco-libro que me posibilite dar más información del proceso creativo y de las historias y referencias literarias que rodean las canciones.

Las letras invitan a concebir varias lecturas. Desde la sociológica - el papel de la mujer fuerte e independiente en diferentes circunstancias - hasta la emocional, dónde canciones como ‘Carta al diablo’ o Seguramente fui yo’ parecen retratar la disolución del amor desde una óptica marcada por los reproches y la melancolía. ¿Era algo premeditado?

Sí... como bien dices hay un trasfondo de desamor en algunas de las canciones. 'Carta al diablo' y 'Pelo Rojo' nacen de una suma de rupturas marcadas por la decepción y la sensación de fraude emocional. En estas canciones el diablo simboliza en parte al perfil del narcisista, que más que el amor busca alimentar su ego, pero también representa el lado oscuro que todos tenemos y al que algunas relaciones pueden enfrentarnos. 

La sugestión es otro de los puntos fuertes del mismo. Sin ir más lejos en ‘La Extraña’ - que parece influenciada por el chamanismo - donde pareces invocar a la cumbia de brisa suave para diagnostar algún tipo de sufrimiento y soltar lastre para poder reinventarte de nuevo. ¿’Lilith’ es ante todo un disco curativo?

La verdad es que todos mis discos son curativos para mí, siempre implican una cierta catarsis o liberación personal. En este caso, se le suma el hecho de que hay en mi mirada a las brujas, una voluntad de entender mi papel en la sociedad, me gusta pensar que estoy contribuyendo a desestigmatizar la palabra que condenó a mis posibles antecesoras. Si mi reflexión o mis canciones resuenan en otras mujeres u hombres, mejor que mejor. 

Recuerdos de Ypacaraí’ surgió de los recuerdos por un amor truncado por las circunstancias sociopolíticas de Paraguay y de la que Demetrio Ortiz compuso la melodía y posteriormente Zulema De Mirkin puso la letra. Es curioso como una tonada tan localizada en un lugar y un tiempo concreto- y que crece desde la creación en armonía de un hombre y una mujer -  puede llegar a ser tan universal a su vez. ¿Es cosa de brujería?

Siempre me gustó esa frase de Miguel Torga: “Lo universal es lo local sin paredes”. Incluí esta canción en el álbum precisamente porque habla de la capacidad de embrujar de la propia música. Las canciones pueden funcionar igual que hechizos: “ y con el embrujo de tus canciones iba renaciendo tu amor en mí...” A mi me hechizaron algunas voces como la de Caetano Veloso, al que tuve la oportunidad de ver en acústico en el Teatre Grec de Barcelona con solo dieciséis años, y ya no he podido hacer otra cosa que hacer música. 

El propio Caetano Veloso la versionó en el delicioso ‘Fina Estampa’. ¿Esa forma de acercarse a la música popular - manteniendo el respeto pero infundiendo personalidad -  es la que más te interesa?

Supongo que sí. De todos modos, aunque quisiera, jamás podría hacerlo igual que el artista original ni se me ocurriría  nunca faltar al respeto a la creación de otra persona, a la que además admiro... Caetano Veloso es maravilloso y todo lo que hace lo hace con un gusto exquisito y una dulzura infinita. El timbre de su voz me apacigua, representa para mí una especie de padre musical. De hecho, cuando le vi a los dieciséis años me atreví a saludarle y a pedirle una firma después del concierto, estaba tan nerviosa que me abrazó. 

Maria Rodés. Foto: Érika Prüfer

Es curioso porque otras circunstancias, en este caso sanitarias, han provocado que estas canciones hayan pasado de ser concebidas para su traslación al directo a ser, primero carne de EP y luego de LP. ¿Se trata de, pese a todo, no esquivar ‘A la luna venidera’?

Bueno, el repertorio fue concebido para ser tocado en directo antes de que apareciera el Covid. Después de algunas presentaciones mi agencia de booking me animó a que grabara algunas de las canciones y se me ocurrió hacer un EP. Iba a grabarlo en marzo de 2020 y entonces sí que la primera ola del virus me chafó los planes y me dio al mismo tiempo un espacio de tiempo que acabó convirtiendo el proyecto de EP en LP. Creo que hay que seguir creando a pesar de las circunstancias sí, siempre que se pueda. Tal vez sea ahora más necesario que nunca.

A pesar de ser un disco trabajado desde la artesanía y con una producción que está ahí pero quiere ser invisible, las canciones tienen algo de pop barroco con un aroma ,en ocasiones, hipnagógico. ¿Se puede conseguir una atmósfera apelando a lo natural?

Confieso que he tenido que buscar la palabra “hipnagógico” en el diccionario (ríe). Pienso que sí se pueden conseguir atmósferas apelando a lo natural, es cuestión de usar los instrumentos adecuados. También existe la opción de hacer grabaciones de campo ( sonido del mar, pájaros... ) e incorporarlas en las canciones y hasta de modificar estos sonidos como sucede con la música concreta.

Lo que está claro es que prefieres la acepción de ‘Lilith’ con la que le relaciona con el viento o el espíritu, más allá de las connotaciones oscuras que siempre han condicionado su mito. ¿Aún estamos a tiempo de cambiar el foco de la historia?

A Lilith se la castiga por elegir su camino. La historia cuenta que abandonó el Edén por no querer someterse a Adán, se instaló en el Mar Rojo y ahí se alió con el diablo. Por ello Dios la castigó, nada más ni nada menos, que matando a sus hijos. Satanizar a la mujer independiente y que exige ser tratada como igual no es nada nuevo. Lilith es la primera femme fatale,  prototipo perverso que nace del miedo del hombre hacia la mujer fuera de su papel maternal y conyugal.

En ‘Les bruixes tornen’ hay una intención - marcada por el poso barroco del chelo - de darle la vuelta a textos antiguos (se trata de una adaptación muy libre de una parte del 'Espill' de Jaume Roig) que marcaron la estructura ideológica que estigmatizaba a la mujer independiente y ensalzaba a la sumisa. ¿Ese relato persiste aunque sea de manera disfrazada? ¿Existe alguna poción o conjuro para que se diluya con el tiempo?

Sí creo que existe todavía cierto temor y desconfianza por parte del hombre hacia la potencial competencia de la mujer en ámbitos, hasta el momento, dominados por éste. Por supuesto hay hombres y hombres y también mujeres y mujeres, y gracias a dios las generaciones más jóvenes son cada vez más  feministas en este sentido. Para conseguir la igualdad, el hombre ha de ceder espacio en su situación de privilegiado y entender que en el fondo, la igualdad de género también le acabará afectando a él positivamente. Quiero decir que no se trata de una evolución que afecte únicamente a la mujer de forma positiva, sino que beneficia al total de la humanidad. El ingrediente secreto de la poción está en la educación pero te dejo un hechizo del colectivo W.I.T.C.H que seguro que ayuda:

Doble, burbuja, guerra y escombros.Cuando te enredas con mujeres te metes en líos. Somos condenadas por asesinato si se plantea un aborto. 

Condenadas por vergüenza si no tenemos un hombre.Condenadas por conspiración si luchamos por nuestros derechos.Y quemadas en la hoguera cuando nos levantamos para luchar.Doble, burbuja, guerra y escombros.Cuando te enredas con mujeres estarás en líos.Maldecimos tu imperio para poder hacerlo caer.Cuando te enfrentas a una de nosotras ¡te enfrentas a todas!Pasa la palabra, Hermana.