Luke Winslow-King.

Luke WinslowKing (1983) es un tipo elegante. Un caballero cajún que es capaz de no perder la compostura mientras acaricia las cuerdas de una gretsch o una loar y enfila hacia el micrófono su rostro imberbe, quizás recién afeitado con navaja y perfumado con el aroma de las aventuras y desventuras vividas en una imaginada Ruta 66. Un estilo vintage y cuidado, predispuesto a crear tendencia y que convive con el olor a asfalto y gasolina que destilan las carreteras secundarias que recorren parte de su Estados Unidos natal. Del Cadillac (Míchigan) que le vio nacer a la Louisana que le acogió en su seno justo antes de cumplir la veintena, en un trayecto de ida y vuelta tras su largo paso por Nueva Orleans (nada menos que 15 años de estancia en la ciudad donde se encuentra Tremé) y el reciente regreso a su localidad de origen.

Una biografía marcada por los lugares que impregnaron en su formación musical esa capacidad de absorber los estilos que cuajaron en gran parte de su enorme país, además de cierta formación clásica y del jazz de entre guerras, partiendo del rock and roll al blues y pasando por el country y el soul sureño, y devolverlos al presente lozanos e impolutos.

Más que un simple ejercicio de estilo, su presente es una puesta al día revitalizante del legado de los Carl Perkins, Roy Orbison, Johnny Cash e incluso Chris Isaak, artistas que a lo largo de las décadas han enarbolado la bandera de la música de raíz norteamericana a la vez que pervertían su esencia con inevitables mixturas con el blues y el soul dando lugar a tonadas imperecederas. El autor de discos como el correoso ‘Old/New Baby (Fox on a Hill Records, 2009), regresa con un nuevo disco publicado esta primavera, ‘Blue Mesa’, su sexto trabajo de estudio y que sirve de leit motiv para una extensa gira por Estados Unidos y Europa, con abrevadero en varias salas españolas.

Portada De ‘Blue Mesa’.

Las canciones de ‘Blue Mesa‘, título que sirve de homenaje a un idílico paraje de Colorado, suenan clásicas y orgánicas, pero con una base muy rock. La forma idónea de preparar un material cocinado con los ingredientes justos, como un buen plato de gumbo, y así después servirlo para su degustación en directo, “Sí, cuando nos metimos en el estudio de grabación para trabajar en las canciones de ‘Blue Mesa’ tratamos de mantener los arreglos de manera simple y sencilla, dejando que las melodías hablaran por sí mismas. Nos recreamos más en los detalles cuando actuamos en vivo. Sentimos cierta libertad a partir de estos arreglos y siempre nos esforzamos para hacer disfrutar a nuestra audiencia.” John Mayall nos comentó cierta vez que siempre estaba buscando nuevas formas de contar historias. Es muy probable que, a pesar de su longevidad, el rock and roll siga siendo una fuente inagotable de buenas historias, aunque el protagonista de esta entrevista, disiente: “No considero necesariamente que el rock and roll sea una fuente de buenas historias, diría que es más un vehículo para contar historias. En mi caso, las historias provienen de la familia, la naturaleza, el amor y la vida en la carretera. Cuento esas historias a través del rock and roll, el blues y la música folk.”

Desde el “azul” del título al aroma soul de canciones como ‘Better for knowing u‘ o el encantador ‘Break down the walls‘, está claro que el blues y ciertos aires de soul están más presentes que otros estilos en este álbum. Quizás tras haber escuchado con fruición discos de escuderías como Stax o Chess, “el estilo y las sensaciones que traslucen mis grabaciones se desarrollan constantemente a través del tiempo. No me siento obligado por ningún género en particular u orientación estilística. Intento escuchar todo lo que me conmueve, olvidarlo y luego crear algo nuevo cada vez que entro al estudio.” Aún así, y viendo el alud de referencias que surgen al hablar de sus canciones, es inevitable pensar que Luke Winslow-King colecciona héroes. En ‘Blue Mesa‘ a veces suena como un Chet Atkins enérgico y en otras ocasiones adopta la forma de un Howlin’Wolf de rostro pálido que vira hacia el soul sureño, “Woody Guthrie, Bob Dylan, Roy Orbison y Ry Cooder son mis héroes esta semana. Pregúntame la próxima semana, mi respuesta puede cambiar …”, bromea.

El disco fue grabado en Italia casi por casualidad, pero le planteamos si estaría dispuesto a grabar alguna canzone de Gino Paoli o Luigi Tenco en plan lamento blues para un futura cara B de un single, aunque de momento no parece muy por la labor, “fue solo una cuestión casual que grabáramos el álbum en Italia. Estábamos de gira, y pude tener unos días de descanso junto a mi compañero musical y maestro Roberto Luti en Italia. La banda sintonizó con el nuevo material y vimos la oportunidad de grabar, así que aprovechamos la coyuntura. Estuvimos en un hermoso entorno con vistas a la campiña toscana. Grabamos en un pequeño pueblo fortificado llamado Lari”,explica.

Cartel de la gira europea de Luke Winslow-King

Born to roam‘ parece un tributo velado a Bruce Springsteen. Probablemente el gran renovador del rock de raíces estadounidense, aunque Luke ni confirma ni desmiente. “Nunca he sido el mayor fan de Bruce Springsteen, aunque aprecio muchas de sus canciones. Siento que él ha hecho su trabajo a la hora de preservar e innovar la música de raíces americanas, pero también lo han hecho muchos de sus compañeros.” Sin embargo, muestra una gran aprecio por autores que retorcieron el sonido americano para convertirlo en un asunto muy personal, como en el caso del travieso Bonnie Prince Billy, “Escuché a Will Oldham y sus discos de Palace Music cuando estaba en la universidad. Me gustan mucho.

Blue Mesa‘ parece una colección de singles, planteado como aquellos discos de los años 50, ciertamente lejos de lo conceptual. “Definitivamente no es un álbum conceptual, pero creo que tiene un flujo general. Está destinado a ser escuchado de un tirón y no ser una mera colección de singles. No hay una historia en particular que contar, sino más bien una estética general.” Algo que pretende llevar a su vez al terreno del directo, dónde el músico de Cadillac siempre se ha sentido como pez en el agua, teniendo las botas cubiertas de polvo tras tantos kilómetros de giras en la carretera. “Nuestra prioridad en directo es ofrecer un rendimiento energético y dinámico. Tratamos de ofrecer un poco de cada estilo para todo el mundo. ¡Estoy impaciente de que llegue la gira por España!, sentencia con decidido entusiasmo.

 

 

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