El sonido de una máquina de café que parece haber alcanzado la singularidad tecnológica. Un leve crujido: quizá una silla deslizándose con la pereza de quien sabe que va a estar sentado un buen rato. Una buena sonada moquera cual solo de trompeta de Rudy Ventura. Y ahí, en medio del bullicio, las voces de Juanjo Frontera y Borja Coquillat flotan con la calma de quien ya ha asumido que la vida es una sucesión infinita de «¿me pasas la sal?». Es el episodio 1x03 de Los Martes de El Mestizo, esta vez con un despliegue tecnológico tan sorprendente que casi puedes escuchar el brillo de un cable HDMI.
El menú de hoy es variado, como un recopilatorio en cassette hecho con amor: empieza con un fanzine misterioso sobre Juan de Pablos que ha aparecido en algún lugar entre la realidad y el mito. Un objeto casi tan enigmático como el paradero exacto de todas esas maquetas que sonaron en Flor de Pasión.
El viaje continúa por los vericuetos de los libros orales sobre el rock independiente español de nuevo cuño, y aquí entra en escena No sonamos mal: Crónica oral de la nueva escena indie de guitarras (Muzikalia, 2024). Un relato coral donde bandas, periodistas y algún que otro insomne narran las luces y sombras de una escena que suena fuerte, aunque a veces desafine. Si no lo has leído, ya vas tarde.
La conversación sube decibelios cuando la pareja analiza el noble arte de hacer air guitar en fiestas de presentación de pelis sobre Led Zeppelin. Un momento: ¿se puede capturar en palabras la energía de rasgar cuerdas imaginarias mientras suena “Black Dog”? Ellos lo intentan, y si no lo consiguen, al menos te harán sonreír mientras recuerdas tu propio ridículo con un bajo invisible.
Pero hay más: esta vez exploran el terreno resbaladizo y satinado del yacht rock. O yotch rock. O yaht rock. (Nadie lo sabe muy bien, pero eso es parte del encanto). Ese género que suena como si un capitán con bigote perfecto te invitara a un gin tonic en alta mar mientras suena Steely Dan.
¿Y qué hay del nuevo episodio de Caramelo de Limón, el podcast de Juanjo? Pues que lo va a petar, y ellos lo saben. No hace falta decir mucho más.
Ah, y no, no hablan de Montoya. Porque, bueno, ¿para qué?
Así que ajusta los auriculares, deja que el rumor de la cafetería te envuelva y sumérgete en este nuevo episodio. No hay montoyas, pero hay mucho más.
Dale al play.


