Los discos destacados de lo que llevamos de 2019

Jamila Woods.

Dentro de la ingente cosecha discográfica de lo que llevamos de año hemos seleccionado nueve álbumes que ejemplifican el tipo de radar que mantenemos activo en esta revista, nada dado a alimentar hypes y propenso a descubrir posibles tesoros que en ocasiones apenas encuentran su espacio en según que otros ámbitos. En este caso, tienen cabida desde la nueva música brasileña hasta el pop más infeccioso, pasando por el folk de autor, la canzone de vanguardia, el post-soul activista, el neoclasicismo cinematográfico o el cabaret del Siglo XXI.

Jamila Woods / LEGACY! LEGACY!

La músico de Chicago refrenda su estatus de voz estandarte del nuevo soul en un disco con el que ilumina a sus referentes humanos y artísticos (de Sun Ra a Basquiat, pasando por la antropóloga Zora Neale Hurston) a través de la música afroamericana más excitante, picando entre los apuntes más relajados del soul y el jazz y retozando gozosamente con la música de baile, para acabar construyendo un discurso valiente y concienciado.

Sessa / Grandeza

En su trabajo de debut, el paulista traza un recorrido sutil y evocador por la música popular brasileña, injertando, a su vez, sublimes detalles de folk autoral, jazz minimalista y pequeños efluvios experimentales que pone al día el legado transversal de Joao Gilberto, Caetano Veloso o Edu Lobo.

Fwora Jorgensen / Fwora Jorgensen

El genio de Mirco Mariani aparta por un momento sus tentáculos del liscio para abordar una nueva colección de canciones que aúnan el romanticismo de la canzone italiana con la extrañeza simbólica del cosmopolitismo fílmico de Aki Kaurismäki. Un álbum que nació envuelto en cierto malditismo (una primera portada censurada, tirada parada en fábrica) pero que emociona y estimula a partes iguales.

El Palacio de Linares / Largos Agotadores

La banda más interprovinciana de la ¿escena? presenta en su nuevo disco un conciso y brillante tratado de pop independiente facturado con mimbres ya escuchados (de The Feelies a Television Personalities, pasando por el soleado jangle minimalista de Tony Molina), pero que con canciones que hablan de Vashti Bunyan y Robert Forster, las montañas asturianas, los Dexy’s, Ana Rosa Quintana o el dolce fare niente estival, afianza un estilo tan particular e inspirado como aquellos cien metros libres con los que Mark Spitz triunfaba en las piscinas olímpicas sin apenas despeinarse.

Requin Chagrin / Sémaphore

Ligeras brumas electrónicas que recuerdan al espectro de Broadcast y las huestes de Ghost Box, acunan el inicio de un primer álbum que cuenta con la mano en la producción de Adrien Pallot (cuyo trabajo está detrás de discos ejemplares de bandas cómo Moodoïd, Holstenwall o Grand Blanc) y que muestra las cartas de ese pop entre ensoñador e infeccioso con 'Croisades' o 'Clairvoyance', segundo corte del disco y que suena como si el gran Jeremy Jay registrara canciones sobre amores de verano que se desvanecen en la Costa Azul.

Daniel Knox / Chasescene

El músico nacido en Springfield pero residente en Chicago maneja un par de anzuelos irresistibles en el material con el que se nutre el álbum: las colaboraciones de Jarvis Cocker en 'Capitol' y Nina Nastasia, cuya voz de terciopelo condimenta una excelsa, a la par que truculenta, historia de venenos y celos en 'The poisoner'. Pero estas apariciones estelares son sólo una excusa más para acercarse a la historias que propone el autor del excelente 'Daniel Knox' (2015), quien entre soniquetes europeos, artilugios cabarateros y folk crepuscular con regusto a country macerado compone películas musicadas no exentas de misterio y redención.

Hania Rani / Esja

Bajo el paraguas de Gondwana Records, sello independiente de Mánchester especializado en jazz contemporáneo y música experimental, y criada artísticamente bajo el influjo cosmopolita de Berlín, la músico polaca - nacida en Gdansk pero con base vital en Varsovia - presenta un álbum donde cristaliza su labor compositiva con el piano como instrumento esencial y omnipresente. Un reducto de paz, inspirado en la naturaleza inmaculada de los paisajes islandeses y las montañas escarpadas del Parque nacional Bieszczady, en Polonia, con el que Rani ha pretendido salir del difuso anonimato diluido entre colaboraciones diversas para enfrentarse a su propia música desde la primera persona.

Bill Callahan / Shepherd in a Sheepskin Vest

El bardo de Silver Spring deconstruye su reciente y sosegado periplo vital en una colección de instantáneas hiladas por el tono crepuscular de su voz, las metáforas inteligentes y un sabio uso del folk limpio que narcotiza por el especial uso de arreglos y herrajes. Una obra mayor con la que afronta fantasmas del pasado - desarraigo e infancia teñida de un profundo desapego paternal - para pintar un cuadro impresionista de su actual estado de placidez familiar, dónde se termina diluyendo en aguafuerte la frontera entre obra y biografía.

Thiago Pethit / Mal Dos Trópicos

Thiago Pethit regresa tras mucho tiempo alejado de la música, rompiendo un pausa mental y física que compaginó con incursiones en el cine como actor, pero que esencialmente le sirvió para reflexionar sobre su obra y sostener el silencio para así poder volver a escuchar su propia voz, permitiéndose el sencillo lujo de alejarse del oropel y el peso de la incipiente fama. El resultado de este paréntesis es la publicación de un nuevo disco, 'Mal dos trópicos' (2019), con el que el músico brasileño, con la ayuda inestimable del productor Diogo Strausz, concibe un universo plagado de deseo, ansías de libertad y miedo al nuevo escenario que se ha originado en Brasil y que conjuga el espíritu del tropicalismo, la vanguardia clásica y el downtempo más sugerente.