Lorena Álvarez: "Es uno de los momentos más difíciles de la historia para vivir con sencillez"

Foto: Adrián Nieto Maesso

Tras varios años bajo la sombra de un olivo, la asturiana Lorena Álvarez oficializa su nueva puesta de largo en solitario con 'Colección de canciones sencillas' (El Segell del Primavera, 2019), un segundo disco que llega tras conocer las mieles y los parabienes con su doméstico debut, 'La Cinta' (Sones, 2011) y un primer largo 'Anónimo' (2012) tramado junto a su Banda Municipal, además de contar con una pequeña incursión en formato de EP, de nombre 'Dinamita' (2014), que fue grabada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid acompañada por el Coro de Ladinamo. En todo este tiempo, ha compaginado la árida tarea de conformar el repertorio adecuado para un trabajo que (re)coloca a su autora a la altura de los grandes creadores singulares de nuestra canción popular (aquella que se desprende del miedo a sonar auténtica y local a la par que emocionante y universal) con una labor más que eficiente como compositora de tonadas para otros músicos de alto copete cómo Soleá Morente.

Portada de 'Colección de canciones sencillas'

Colección de canciones sencillas’ parece un disco tramado en el silencio de la noche, probablemente en un intervalo de insomnio pre-duermevela… Desde que ‘Cae la noche’ hasta escuchar la ‘Nana mapamundi’ que induce al sueño definitivo. ¿O es todo una suposición mía?

Es una acertada suposición tuya. Mi intención para componer este disco, era profundizar todo lo que pudiera en cada una de las cosas que quería decir y que quería cantar y para profundizar se necesita un silencio, tanto externo y real como interior, y para eso, en mi opinión, el mejor momento es el ocaso del día, cuando todo empieza a descender y a descansar. Es un buen momento para reflexionar. y aunque hay canciones que también son bastante diurnas y mañaneras, me gusta aconsejar a las personas que vayan a escuchar el disco, que dentro de lo posible lo escuchen al atardecer, y a poder ser tomándose un tiempo para escucharlo, y acompañando la escucha de un vaso de vino, por ejemplo, como si tuvieran una cita conmigo, con una cuentacuentos.

Como tengo unos seguidores tan simpáticos, y además puedo estar más o menos en contacto con ellos, sé que muchas personas se han tomado esa molestia, y eso me llena de alegría, aunque parezca una flipada al decirle a la gente cómo tiene que consumir un disco, las personas que se ha lanzado a hacerlo así, me han transmitido que han vivido una experiencia distinta y que les ha gustado mucho.Recomiendo esto, volviendo a tu pregunta, porque creo que en las horas bajas del día, es cuando este disco despliega con más fuerza sus potencias interiores y se siente más claro su mensaje.

Cazando al vuelo una frase sobre lo sencillo, en este caso de un circunspecto Hewingway diciendo que “El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.”, podríamos pensar que una sensación similar es la que se puede intuir con tus nuevas canciones. ¿Estás de acuerdo?

¡Sí! No solamente el hombre, si no también la mujer. (ríe) Y desde luego que esa es mi aspiración, entre otras cosas porque me parece que en los tiempos que corren es la única manera de no convertirse en un gilipollas, con perdón: vivir seriamente por dentro y sencillamente por fuera. Además es un gran reto intentar vivir así hoy en día, creo que es uno de los momentos más difíciles para vivir con sencillez, en lo que llevamos de historia de la humanidad.

Utilizas el folk y sus arpegios más artesanos, pero sin alejarte del pop, para construir estas tonadas. Sin embargo, hay elementos que indican que hay un trabajo muy pensado detrás de su andamiaje: la sinfonía despeinada de ‘Soy un olmo’, las voces dobladas de ‘Romance de la huida’, el sonido de cámara de ‘Cantos de sirena’… ¿Arduo es el camino hacia la desnudez con sentido?

¡Vaya que si es arduo! Con decirte que he tardado cinco años en terminarlo… Pero lo realmente arduo es dejar actuar a la intuición libremente, todo mi empeño está puesto en librarme de todo lo que me distraiga de lo que me parece lo esencial. Por eso no diría que el trabajo está muy pensado, mi proceso no suele ser: voy a hacer una canción que sea así y que tenga estos elementos y que suene a esto; más bien suele ser: voy a tirar de este hilo desconocido que no sé a dónde me lleva, voy a intentar escuchar qué es lo que me está pidiendo esta canción y le voy a hacer caso, voy a intentar dejar la mente en silencio y guiarme por otra cosa. Intentar conectarse con una misma, eso es lo difícil, una vez que estás conectada con la fuente, la fuente mana y ahí es donde están los secretos.

Foto: Lucía Bailón

Podríamos pensar en muchos referentes, desde los ecos medievales a lo Vainica Doble, la canción telúrica latinoamericana, el folclore menos árido, el pop psicodélico de interiores…Aún así este disco suena a un mundo en sí mismo. ¿Es el mejor elogio que un artista puede recibir?

Depende del artista que seas, porque hay muchos artistas para los que el mejor elogio es decirles que se parecen a otros artistas, pero en mi caso no es así. Yo soy de la idea de que aunque todo está dicho, siempre hay espacio para volver a decirlo a la manera de uno, como leí por ahí, el mundo nunca es el mismo, aunque sólo sea porque antes no estábamos nosotros en él, y siempre podemos volver a explicarlo, así que si mi disco te ha sonado a un mundo en sí mismo, será porque he intentado explicar a mi manera lo que ya se ha dicho muchas veces y me emociona si lo ves así, gracias.

‘Si tú eres mi hombre’ bien podría ser la antítesis de la ‘Habanera del primer amor’.

Bueno, no diría la antítesis, diría que puede ser otro capítulo más en los amoríos que vive una persona a lo largo de su vida.

En cierta manera, a nivel literario combinas un discurso femenino (quizás feminista) y costumbrista, que se aleja de la impersonalidad urbanita para aferrarse a la singularidad campestre. Pero hay un barniz de magia y poesía que aleja a los espíritus del dogma para acercarse a las meigas de lo accesible y disfrutable. ¿Esa era tu pretensión?

Esas pretensiones no las tenía así tan claras como tú las dices, sobre todo porque cuando te sumerges en las profundidades de ti misma para ver qué cazas por ahí, el proceso es bastante intuitivo e inconsciente, y también subconsciente. Que no sabes ni lo que estás haciendo, vaya. Que te encomiendas a yo que sé qué, para que te proteja y te guíe por el mejor camino. En el momento en el que emerges de nuevo a la superficie, ahí ya puedes analizar lo que quieras, y observar de cerca a tu presa y ver qué es y ponerle nombre y lo que te dé la gana. Así que es en ese momento donde me doy cuenta de que casi siempre me suelo arrejuntar con la poesía y la magia, sí. 

 Incluso hay una reversión de los dichos y refranes populares para aplicarles una óptica distinta. Estoy pensando en ‘Soy un olmo’ o ‘Debajo de este olivo’. ¿Una forma de darle contemporaneidad a un lenguaje tan clásico?

No lo sé, puede que sí… 

También hay un gran componente de homenaje al árbol familiar (abuelos, padre). ¿Es un disco de ideas y raíces?

Es un disco de proximidad, tanto a nivel musical, porque uso todo lo que tengo a mi alcance, en una distancia muy corta, a lo que llego desde mi mesa: mis cuatro instrumentos, mi voz, mis amigos… como a nivel temático, donde también me quedo con lo que tengo cerca, mi familia, amigos, amores, incertidumbres y miedos.

¿Qué hay de cierto de tu aversión hacia la industria musical? 

Mi aversión no es concretamente hacia la industria musical, si no hacia el capitalismo en general y a que funcione igual una cadena de comida basura, una empresa de telefonía móvil, una casa discográfica o una editorial de libros. A que haya grandes empresas que arrasen con cualquier otra forma de organización y que encima sean esas empresas las que ponen las normas para todo el funcionamiento del mercado.

A la vez, cada vez que saco un disco, me meto dentro de esta industria, así que no estoy para hablar… y además tendrá que seguir siendo así hasta el día en el que pueda lograr mi aspiración que es conseguir una infraestructura propia e independiente para poder compartir mi música con las personas a las que les pueda interesar pero sin dejar de llevarme un mendrugo de pan a la boca, aunque sea.

Decía Walter Gropius que “No existe ninguna diferencia esencial entre el artista y el artesano”. ¿Estás de acuerdo? ¿En qué manera crees que el carácter artesano de tu música, que tiene un fuerte influjo en la estética que la envuelve, afecta al oyente? 

Yo sí que veo una diferencia entre un artista y un artesano: que un artista puede permitirse el lujo de hacer las cosas mal a nivel técnico, mientras sigan expresando la idea que quieren expresar y sin embargo un artesano por ejemplo de guitarras, tiene que hacer una guitarra que suene y que se pueda tocar, o un artesano de sillas tiene que hacer un silla en la que te sientes y no se rompa y te desnuques, o un artesano de cestas tiene que saber ponerle una base a la cesta para que no eches los huevos dentro y se te caigan todos al suelo. En ese aspecto admiro mucho a los artesanos, porque son personas que dejan sus ideas, quienes son, en el propio material, y a mí eso me emociona muchísimo. Cuando veo objetos hechos a mano, si me da por observarlos con mucho detenimiento, a veces me pongo a llorar porque sientes el alma de la persona que lo ha hecho, aunque esa persona ya no esté. Las personas nos vamos muriendo y vamos dejando nuestras pequeñas huellas, pequeños rastros, que hablan de darse cuenta de lo insignificantes que somos y que aún así empleamos nuestro esfuerzo, nuestro tiempo, nuestra sabiduría en hacer pequeñas cosas para darle sentido a nuestra existencia. Ese tipo de mensajes no te los da una silla de Ikea, por ejemplo. Una silla de Ikea te da más bien un mensaje de lo miserables que somos y de cómo el dinero importa por encima de cualquier otra cosa.

Lo que podría ver de artesanía en el disco, ahora que lo dices, es que he intentado que los arreglos también den un mensaje, el mismo que las letras, la manera de cantar o la manera en la que está grabado. Que todos los elementos estén hablando de lo mismo, expresando el mismo mensaje.

¿Crees que el arte puede tener un mayor efecto en nuestros tiempos si utiliza un lenguaje sofisticado e “hiper diseñado” o la sencillez es el triunfo?

Bueno, pues teniendo en cuenta que el disco que he hecho se llama ‘Colección de canciones sencillas’, creo que está bastante clara mi posición respecto a eso.