Jorge Mautner / Não há abismo em que o Brasil caiba

Jorge Mautner.

Veterano cantautor y escritor bregado en la escena carioca desde la publicación en 1966 del fabuloso ‘Radioatividade’, Jorge Mautner regresa tras 13 años de silencio discográfico con un disco de título complejo y metafórico, ‘Não há abismo em que o Brasil caiba’ extraído de una frase del filósofo portugués Agostinho Da Silva, que, más allá de la intensidad humanista y política del discurso que encierra, contiene una colección de canciones de andamiaje sencillo y seductor.

Portada de ‘Não há abismo em que o Brasil caiba’.

Grabado con la complicidad de Tono, banda de Río de Janeiro que cuenta con Rafael Rocha, Bem Gil y Bruno di Lullo como miembros y que ha venido haciendo de soporte musical de Mautner en directo desde hace un lustro, el disco traza en 14 canciones un retrato certero de un Brasil quebrado por las corruptelas, los recortes de libertades a machetazos y la omnipresencia del fascismo y la desinformación en los medios digitales y las redes sociales. Una misiva que se refleja en unos temas construidos con los mimbres clásicos de la MPB: pellizcos de bossa nova por aquí, cadencias de samba al ralentí por allá y retales de candomblé, conjugados de manera eminentemente acústica y relajada, en sintonía con trabajos recientes de sus amigos Gilberto Gil y Caetano Veloso. Quizás el tempo ideal para que la fuerza poética de sus textos no acabe diluida entre ornamentos innecesarios.

Aquí es dónde la ajada voz de Mautner (que complementa en ocasiones con la deliciosa émula de Elis Regina, Ana Lomelino), más declamador que cantante, entona letras que sintetizan su reflexión acerca del Brasil contemporáneo, acudiendo a referencias bíblicas, la contraposición entre Dios y el Diablo, de quien dice que Adolf Hitler es uno de sus reflejos en la tierra (cabe mencionar que los padres del músico carioca llegaron a Brasil huyendo del holocausto, historia sobre la que incluso se rodó un documental al respecto), los escritos de Göethe o las referencias a humildes maestros de zonas rurales y desatendidas, como en ‘Catulina’.

En uno de los números clave del disco, la voz temblorosa de Mautner relata el asesinato de la joven activista, socióloga y política Marielle Franco, hecho en el que, al parecer, estuvieron implicados agentes del actual Estado y que provocó actos de repulsa en diversas partes del mundo, y que junto a ‘Yeshua ben Yosef’ - una referencia al primer nombre en hebreo que recibió Jesucristo con la que cierra el disco - y ‘Ruth Rainha Cigana’ (homenaje a la ya fallecida historiadora Ruth Mendes, compañera sentimental en vida de Mautner) definen los nombres propios que sobrevuelan este trabajo. Un regreso probablemente inesperado, con el que el casi octogenario autor de ‘Maracatú atõmico’, suaviza -ojo, solo en las formas, nunca en el fondo- un desesperado toque de atención a una sociedad irremediablemente narcotizada, haciendo uso de maneras de seda y versos singulares.