Guillermo Artés (Pentatronika): "'Fuego' recoge el enfado que nos producen estos tiempos de mentiras, corrupción e inercias del pasado"

Guillermo Artés. Foto: Rafa Monzó

A pesar de la difícil situación de la industria musical, Guillermo Artés ha decidido afrontar un nuevo proyecto tras más de 20 años de carrera. Su nueva propuesta se llama Pentatronika, en la que combina rock y blues con un cariz reivindicativo y crítico pero utilizando la ironía como modo de expresión. Una propuesta diferente a sus dos anteriores etapas con Kindergarten, donde predominaban estilos como el pop y el tecno pop, y Guillemka, un ejercicio de cantautor heterodoxo y minimal, tal y como lo describe él mismo. El disco de debut de Pentatronika lleva por título 'Fuego' (Hall of Fame, 2015), palabra que describe la contundencia y energía que desprenden las canciones del álbum. Pero mejor que lo explique el propio músico.

Has cambiado de estilo de música: has pasado del pop y tecno pop con Kindergarten y Guillemka a un sonido más rockero y próximo al blues con Pentatronika. ¿Por qué motivo? ¿Por necesidad? ¿Por querer cambiar de registro con respecto a tu época anterior?

Kindergarten no era meramente un grupo de pop o tecno-pop, mezclábamos estilos y no teníamos prejuicios. Fuimos una banda curiosa, imaginativa, iconoclasta... Guillemka fue un ejercicio en solitario de artista buscándose a sí mismo, como cantautor heterodoxo y minimal. Pentatronika es un proyecto de blues y rock, de música afroamericana adaptada al castellano. La motivación ha sido doble. Por un lado, he estado escuchando mucho blues, especialmente a John Lee Hooker. Por otro, la situación política, económica, social y cultural de nuestro país me inspiraba cantar letras cáusticas que cuajaban muy bien con el lenguaje musical. El resultado es de envoltorio tosco, pero a la vez elegante.

[pull_quote_left]Por un lado, he estado escuchando mucho blues, especialmente a John Lee Hooker. Por otro, la situación política, económica, social y cultural de nuestro país me inspiraba cantar letras cáusticas que cuajaban muy bien con el lenguaje musical[/pull_quote_left]

Este disco, a diferencia de los anteriores con Kindergarten y Guillemka, suena más directo, con menos rodeos musicalmente hablando. ¿Ha sido algo premeditado?

Existía una intención clara de que el álbum sonora potente y homogéneo, pero no repetitivo. He viajado del blues al punk, pasando por el kraut-rock y el psicobilly. El lenguaje del rock no se sirve tanto de arreglos o melodías como el pop, sino más bien de ritmo, fuerza y actitud.

¿El título del disco, 'Fuego', describe el contenido del disco por la energía y contundencia que transmite? ¿Por qué elegiste titularlo así?

Tú mismo lo has dicho, resume la intención del disco. Además, es el título de una de las canciones. También aparece un amplificador humeando en la portada…

Esta pregunta suele ser un poco odiosa para los músicos, pero dado tu notable cambio de estilo musical creo que es interesante preguntarlo. ¿Cuáles han sido tus principales referencias a la hora de componer estas canciones?

No me parece odiosa la pregunta. Un artista ha de saber de dónde viene, por qué hace las cosas y comunicarlo lo mejor posible. Al escuchar blues antiguo, fui conectándolo con toda la música que me ha gustado a lo largo de mi vida con un origen afroamericano, desde los fraseos de Lou Reed hasta los guitarrazos de The Black Keys. Todo estaba ahí y he dejado deliberadamente fuera cualquier atisbo de pop o folk para que no interfiriera en el resultado.

Algo que también resulta curioso es el nombre de tu nuevo proyecto: Pentatronika. ¿A qué hace referencia?

La escala del blues, al igual que otras músicas tradicionales del planeta es pentatónica, distinta al canon europeo clásico o buena parte del pop. Decidí incluir la letra k para singularizar el nombre, que ya llevaban mis proyectos anteriores, Guillemka o Kindergarten. Si el próximo disco es más electrónico, ya puedo amortizar la erre de tronika…

[pull_quote_right]Existía una intención clara de que el álbum sonora potente y homogéneo, pero no repetitivo[/pull_quote_right]

¿Consideras 'Fuego' un disco reivindicativo?

Es un disco visceral. Recoge el enfado que nos producen estos tiempos de mentiras, corrupción e inercias del pasado que siguen intoxicando nuestro país. Intento distanciarme con cierta ironía, sin ser panfletario. También hay canciones con toque carnal, no todo es política.

Jorge Martínez compone para Ilegales una canción sobre los hipsters -'Hipster', incluida en el disco 'La vida es fuego'- y tú haces otra sobre chicas y barbudos con ukeleles ('Chicas con ukeleles'). ¿Qué tenéis en contra de la gente moderna?

No tengo nada en contra de los ukeleles o las barbas, aunque habría que definir lo que es “moderno”. En la canción ironizo sobre el negocio de los festivales actuales de música supuestamente alternativa. Los artistas suelen ser siempre los mismos. Hace años teníamos chicas folkies, ahora grupos de pop plasta. No verás propuestas arriesgadas o un poco incómodas que podrían resultar estimulantes para el público. Sin padrinos, tienen que hacer un esfuerzo titánico para conseguir actuaciones o tener un mínimo de visibilidad en los medios.

En la canción 'Crudo' haces referencia a alimentos crudos. Además de los alimentos, ¿qué cosas son para ti “crudas” actualmente?

Cruda es nuestra situación como especie. Existe una seria amenaza de colapso medioambiental y estamos ante una crisis sistémica. No volverán los tiempos de derroche, los recursos son limitados y habrá que gestionarlos lo mejor posible para que podamos funcionar con un mínimo de bienestar. De ahí la importancia de la cultura y la información, básicas para crear una sociedad civil potente que haga frente al poder, que pretende proteger a unos pocos elegidos.

[pull_quote_left]Hay canciones rondando por mi cabeza que tengo que sacar de allí periódicamente, aunque el sentido común me indique lo contrario[/pull_quote_left]

No se venden discos, llenar salas de medio foro es complicado y actuar en festivales de cierto renombre lo es también. A pesar de ello llevas más de 20 años en activo. ¿Qué te motiva a seguir adelante?

Lo hago por supervivencia. Hay canciones rondando por mi cabeza que tengo que sacar de allí periódicamente, aunque el sentido común me indique lo contrario. Existe también cierto ego, sin el cual no se te ocurriría cantárselas a los demás. A final siempre hay alguien que disfruta con lo que haces. Un músico amigo me dijo que hacíamos música para sentir algo. Quizás.

Eres uno de los músicos más veteranos de la escena valenciana. Precisamente, ¿crees en las escenas locales? ¿Cómo contemplas la actual situación de la música en Valencia?

Suelo estar al tanto de las propuestas que surgen en la ciudad, sobre todo en los momentos que tengo más actividad musical. En una de las fechas de presentación de mi disco había 14 actuaciones en Valencia, increíble. La escena local es fundamental para que un músico se desarrolle, con sus virtudes y defectos. Steven Van Zandt aconseja a los músicos que se centren primeramente en funcionar en su zona y conseguir público. Lo dice alguien que proviene de un país muy poblado, con el rock en su ADN. Imagínate aquí, es mucho más complicado. Observo que la gente más joven no acude a conciertos por causas diversas. Algunos casales falleros podrían ser lugares para crear cantera, como ocurría en el pasado. Espero que las instituciones del nuevo gobierno autonómico y municipal ayuden a fomentar la música local, con imaginación, criterio y sin sectarismos. Se puede hacer con poco dinero.

Ahora viene la pregunta graciosa, tonta o con poca gracia. ¿Podría servir la canción 'Insolación' para un anuncio de crema solar?

Me temo que la letra es un poquito incorrecta, sobre todo a partir de la segunda estrofa, pero no me vendría mal.