Evripidis and his tragedies: Con el corazón en la mano

Evripidis Sabatis y sus juegos en el espacio y el tiempo. Foto: Daniel Riera

Cantaba Paolo Conte en 'Via con me' su, probablemente, más famosa melodía, aquello de "lo spettacolo d’ arte varia di uno innamorato di te" (el espectáculo de artes varias de alguien enamorado de tí), intentando convencer a la persona amada para que le acompañara "en este amor oscuro". En la frontera entre lo sublime y lo ridículo, el amor es el recurso máximo del artista, ya sea hacia otras personas, cosas, paisajes o circunstancias. Causa de alegrías y dramas y motor principal de la tragicomedia de la vida. Tan solo ha cambiado, con el paso del tiempo y el devenir de las vanguardias (o el revival de las retaguardias), el enfoque del artista hacia él. Otra figura de la canción popular, Stephin Merritt, escribió las ’69 Love songs’, una ópera magna, por momentos excesiva pero siempre brillante, sobre el amor en casi todas sus formas.

Curiosamente, un músico que guarda relación con Conte, por su origen mediterráneo, y que está constantemente en conexión con el universo Merritt, regresa de las sombras para publicar su tercer álbum de estudio. Hablamos de Evripidis Sabatis, pianista de origen griego, residente en Barcelona, que vuelve a encender la luz de sus Evripidis and His Tragedies con 'Futile games in Space and Time' (Snap! Clap!, 2016), un disco cuyo leit-motiv es, sí, el amor. "El amor es desde luego el hilo conductor del disco. El amor machacado por la decepción ('Island'). El amor loco, lleno de ilusión, sin respuesta, que te hace tartamudear y funciona como musa ('Dreamboat', 'Finten Again', 'Buying Time', '1959'). El amor oscuro, misterioso, lleno de altibajos ('Secrets Of The Moon'). El amor que saca la lengua a la miseria y la crisis económica y moral ('Ghost Town-I Poli Phantasma'). El amor a distancia que llega a su irremediable final ('Coach Station'), el amor como un fantasma que aúlla por los dormitorios de los ex amantes ('Bedrooms'), el amor como un juego abstracto y sutil ('Futile Games In Space And Time'), el amor como antídoto temporal frente la muerte ('He Dances In The Shadows'), el amor a ti mismo ('It’s always you')". Así es como el propio Evripidis nos enumera, con la mano en el corazón, el espectáculo de artes varias que podemos ver reflejado en las 12 canciones de su nuevo disco.

[pull_quote_left]Hay mucha autobiografía en mis canciones, con detalles meticulosamente asombrosos[/pull_quote_left]

Stephin Merritt llegó a comentar sobre sus canciones que casi nunca escribe de forma autobiográfica, aunque en el caso de Evripidis Sabatis se trata, más bien, de todo lo contrario:
"Hay mucha autobiografía en mis canciones, con detalles meticulosamente asombrosos. Suelo cantar sobre cosas que he vivido o he soñado, pero no olvidemos que tengo una imaginación intensa y sueños muy lúcidos, aparte de haber leído muchos libros, haber visto muchas películas y tener algunos amigos con vidas muy ajetreadas sobre las que se me confiesan a menudo. Todo esto da mucho material", explica. 'Futile games in Space and Time' es sin duda su disco más ambicioso, contando con una distribución internacional importante (con editoras de tres países diferentes: Jigsaw, Inner Ear, Snap! Clap! y Canada) o por el hecho de haber trabajado el sonido final del álbum con gente de la talla de LD Beghtol o Philip Granqvist. "Tuve la suerte de poder colaborar con un gran abanico de personas, aparte de mis colaboradores usuales de la escena barcelonesa y por fin conseguí que un sello que no fuera ni español ni griego prestara atención a mi trabajo. De todas formas sigue siendo un disco muy indie y modesto, ¡tampoco me lo ha producido Toni Visconti…o Diplo!", observa con ironía.

Portada de 'Futile Games In Space And Time'
Portada de 'Futile Games In Space And Time'

Es un disco muy personal, con una portada ilustrada por una fotografía de Evripidis en primera plana (tendencia que últimamente escasea en el mundo del pop, donde todo se ha vuelto muy abstracto) y donde mira de frente al posible oyente de sus canciones. "Todos mis discos, pero este incluso más, son productos de una contradicción. Son trabajos muy personales en lo que a composición, concepto y letras se refiere, pero a la vez son trabajos de equipo, realizados por un gran número de colaboradores. Antes me escondía más tras esta protección que me proporcionaba esa multitud de colaboradores. Esta vez, en 'Futile Games In Space And Time', tras desvelar mis sentimientos y pensamientos más vulnerables (y quizás patéticos para algunos, no lo niego), tras dar tantísimos conciertos en solitario y tras pasar por mil y unas desgracias yo solito para poder acabar el disco, decidí plantar mi cara en la portada como un especie de declaración de intenciones. Como si quisiera decirme a mí mismo y al mundo que seguiré a pesar de las dificultades, aunque me quede yo solo. Además Daniel Riera es un fotógrafo divino, sería una pena no aprovechar su talento y perder la oportunidad de tener un retrato sacado de sus ópticas", confiesa.

Algunas canciones de 'Futile Games In Space And Time' llevaban tiempo esperando en un cajón para ser publicadas, mientras que otras fueron compuestas casi antes de empezar las sesiones de grabación."Siempre me pasa lo mismo. Cuando empiezo a grabar un disco de repente empiezo a estar muy prolífico de nuevo, como si mi musa pensara "Guay, ahora que estas canciones tendrán la oportunidad de estar grabadas e inmortalizadas, hagamos muchas", ¡así algunas se escaparan de este destino miserable que es el cajón del olvido!". 'Island', 'Ghost Town-I Poli Phantasma' y 'Coach Station', fueron las ultimas canciones que compuse justo antes de grabar disco, quitando el sitio a otras que había compuesto mucho antes y que daba por hecho que acabarían grabadas, pero no. Me dan cierta pena, quizás un día las sacaré del temido cajón".

Evripidis (1)En estas 12 tonadas hay espacio para cierta euforia, 'Fifteen again', la melancolía juguetona, 'He dances in the shadows' o la elegancia clásica, 'It´s always you'…aún así hay una coherencia interna en el disco que nunca se pierde. "La vida es un conjunto de altibajos y yo soy una alegre persona triste. Mi disco no es nada más que un reflejo de esto. Un momento estás eufórico perdido, contemplando la posibilidad de un romance loco, y en un rato la angustia existencial y el miedo a la muerte —de esto, precisamente, habla 'He Dances In The Shadows', y por eso es tan tenebrosa musicalmente— se apoderan de ti", observa. El desamor político y social también tiene cabida en 'Ghost Town-I Poli Phantasma'. "Esta canción describe una ciudad en estado de deriva, como está Atenas los últimos años, vista a través de los ojos de dos amantes que pululan por calles vacías y demás escenarios desolados. Sin duda estos dos no temen nada, su amor les mantiene valientes, viven el ahora sin pensar ni al ayer-que ya está perdido-ni el mañana. Supongo que esto describe bastante mi filosofía de vida".

Siempre salen a colación, cuando hablamos de las canciones de Evripidis and his tragedies, nombres como Jens Lekman o Belle & Sebastian…pero en 'Futile games in Space and Time', también hay mucho de "sunshine pop", gotas de tragedia griega y toneladas de soul que late en el fondo. "Mi música se alimenta tanto del indie pop elegante, narrativo y tal vez cínico de los Belle & Sebastian, Jens Lekman , The Smiths, Pulp o de los Magnetic Fields como de los varios tipos de música pop y soul de los años 60, el cabaret, los musicales, las canciones americanas de los años 30-50, hasta la música clásica. Sin olvidar artistas únicos e intensos como Kate Bush, Marc Almond o Scott Walker. Cualquier cosa que me gusta se filtra de alguna manera en mis canciones. El resultado final está más cerca al indie pop pero en cada disco mío hay varias canciones que salen de esta norma".

[pull_quote_left]Me gusta fantasear sobre otras épocas y sus posibilidades románticas[/pull_quote_left]

Hay una canción maravillosa de House of Wolves, de título '50´s', cuya letra dice: "Kiss me like it's the 50's Pull your hands from the ground Kiss me like it's your ending Never place me far from your sound”…En 'Futile Games In Space And Time' aparece, la no menos magnífica, '1959'. Es como si ambos músicos quisieran contarnos que los años 50 es la mejor década para cierto tipo de amor. Evripidis no lo ve así, y tiene razones de peso: "No creo. Me identifico como hombre gay y la verdad es que en los años 50 la tolerancia estaba mucho más baja que ahora. Obviamente en algunos centros urbanos, en ambientes canallas, en ciclos artísticos y bohemios o de mucho dinero y prestigio, las cosas serían diferentes, pero acordémonos que en la mayoría de los países la homosexualidad se consideraba una enfermedad, una maldición, y era ilegal. Y que en el mejor de los casos se podía tolerar pero no estar aceptada realmente. Un poco después de escribir esta canción leí el libro 'Giovanni’s Room' de James Baldwin y me quedé atónito, ya que hasta un cierto punto habla de una historia muy parecida a la de mi canción, sobre personajes que vagabundean en las sombras de ese submundo bohemio y homosexual del lado izquierdo del Sena, en el París de los años 50. Me temo que no hay un final feliz en esta historia, posiblemente por las restricciones de aquellos tiempos. Las convenciones de las épocas anteriores hacían los romances muy intensos desde luego, pero me imagino que dificultaban mucho su prolongación y su disfrute sin miedo. Me gusta fantasear sobre otras épocas y sus posibilidades románticas, y desde luego la ropa era más bonita y la música popular era mucho más de mi agrado que ahora, pero realmente prefiero no tener que temer por mi vida a causa de mis preferencias sexuales. Prefiero poder dar un beso en la calle con toda la intensidad que me plazca. No digo que esto sea totalmente seguro ahora, pero desde luego era casi peligroso en los años 50", argumenta.

Evripidis (3)Las dos canciones sobre juegos y bailes, 'Futile Games In Space And Time' y 'He Dances In The Shadows', están basadas en textos del artista David Bestué. "Hace muchos años David me propuso hacer la música para su proyecto artístico 'Historia de la espuma'. Me pidió hacer canciones y me pasó esquemas de ideas, conceptos, imágenes. De estos textos yo desarrollé letras y música. 'Futile Games In Space And Time' iba sobre alguien que mueve objetos y contempla sus órbitas en el espacio y tiempo, historia que yo desarrollé hacia una persona que vive en una ilusión constante y se enfrenta al amor y al desamor con estoicismo, sabiendo que al caprichoso Eros le encanta jugar juegos futiles con los corazones de los mortales. 'He Dances In The Shadows' iba sobre la Danza Macabra y por eso la he basado en ese golpe rítmico el tambor que es un guiño a los rituales medievales. De nuevo aquí llevé la historia en mi terreno, retratando la visita a un moribundo (en ese caso mi querido tío Evripidis pero también, sin saberlo, mi mejor amigo Panayotis. Era como si estuviera viendo el futuro). La canción va de esta horrible sensación sobre la muerte que baila en las sombras de una habitación del hospital, de este terror que es tan primario para todos nosotros, pero que también se puede apaciguar provisionalmente cuando a tu lado está una persona querida. Por eso vamos a visitar los enfermos y los moribundos en grupos, ¿quién aguantaría esperar a solas fuera de una habitación de los cuidados intensivos sin perder la cabeza?. A la vez 'He Dances In The Shadows' se puede entender como una canción sobre el amor que aleja de ti el miedo a la muerte. Aunque grabé estas dos canciones para el proyecto de David, decidí darles una segunda oportunidad, grabarlas con más medios, cambiar algunas cosas y reclutar a invitados de lujo para interpretarlas conmigo, y así incluirlas en mi tercer disco. Y como vi que 'Futile Games In Space And Time' (la canción) de algún modo me describe, decidí llamar así a mi disco", sostiene.

Jordi Colombi, quien participa en el álbum tocando la guitarra eléctrica y el chelo en alguno de los cortes, hizo una versión, con su proyecto Barbacoa de la preciosa canción de la cantante griega Arleta, 'Μια φορά θυμάμαι' (él la tituló en catalán: 'Porta tancada i casa buida'). Yendo más allá en la conexión entre ambos, Evripidis escribió sobre las canciones de Jordi Colombi que: "Entonces Barbacoa me mete en la cama, me cubre con la manta y me canta una nana sobre monstruos y galaxias, una melodía familiar de mis tierras griegas, hasta que me quedo dormido, en paz”. Aunque se trate de "juegos inútiles en el espacio y el tiempo", las canciones siempre brillarán con el mayor de los poderes. "La música es para mí el mayor arte, su poder no se puede medir. Puede ser divertidísima y añade color y sentimientos en cualquier momento de tu vida, haciéndola parecer una película. Te lleva al pasado y al futuro, te alivia del dolor o te tira en el abismo, solo para rescatarte y hacerte una persona más fuerte. Puede ser una terapia de shock o una medicina, pero desde luego es curativa. Como dice mi madre, mí música es mi psicoanálisis gratuito".