Elena Setién: “Ser escuchado puede ser casi cuestión de suerte”

La donostiarra Elena Setién acaba de publicar recientemente su nuevo disco, ‘Another kind of revolution‘ (Thrill Jockey, 2019) – el tercero de su discografía en solitario tras ‘Twelve sisters’ (ILK Music, 2013) y ‘Dreaming of earthly things‘ (Yellowbird, 2016) – con el que, ya asentada de nuevo en su San Sebastián natal tras un largo periplo vital y artístico en Copenhague, define las líneas maestras de un estilo que se sustenta entre el folk ambiental y una aproximación onírica a cierto sustrato experimental. En su figura convergen tanto el bagaje clásico que le impulsó a estudiar violín en Dinamarca hace ya unos 20 años, el interés por la vanguardia o el jazz y la intención, más que lograda, de convertirse en una autora de canciones que elude obviedades y es capaz de componer sobre los grandes temas con naturalidad y misterio.

Portada de ‘Another kind of revolution’

Un libro de estilo tan particular como accesible, con canciones que parece que llegan del frío para encontrar un refugio, que probablemente alcanza su punto idóneo en este último trabajo. “Se puede ver así, sí. Vivir en Escandinavia me marcó: En este momento estoy por aquí de gira y me han impactado la oscuridad y el frío y cómo la gente precisamente busca un refugio en estos meses de invierno. Definitivamente es una sensación que se me ha quedado grabada: la guarida con velas desde la que oyes el viento rugir, desde la seguridad del refugio”.

Cierta circunstancia de su vida particular ha tenido un peso específico en la concepción de este disco. Para un artista es una suerte de privilegio saber gestionar ciertas emociones y darles salida bien sea escribiendo, cantando, creando… “Es verdad que somos privilegiados en ese sentido, pero a veces también puede ser doloroso el dejar que salgan los sentimientos. Mi padre, que además fue un gran amigo para mí, murió repentinamente en medio del proceso de creación del disco. De hecho está dedicado a él. Y me siento privilegiada de poder compartirlo con la gente: todos perdemos tarde o temprano a seres queridos cruciales para nosotros”.

Además de subrayar el ideario estético de Elena Setién, ‘Another kind of revolution’, implica un cambio logístico fundamental para poder seguir creciendo y haciendo llegar su música a más y más rincones: con su fichaje por Thrill Jockey puede tener el soporte adecuado para un proyecto artístico en estos tiempos tan extraños. “Es verdad, realmente siento que mi trabajo ha caído en las mejores manos. Thrill Jockey lleva casi tres décadas editando y promoviendo música alternativa de forma entusiasta e idealista y eso se nota en sus resultados. Apuestan por sus artistas y lo hacen al 500%”.

Una de sus principales inquietudes, a pesar de publicar bajo un sello con pedigrí, es el de seguir manteniendo una libertad creativa. ¿Es el precio que tienen que pagar los artistas contemporáneos si quieren ser escuchados? “pues, en el caso de Thrill Jockey, el artista tiene absoluta libertad artística: es admirable que apuesten de esta manera. Pero son tiempos duros y somos un océano de artistas y el ser escuchado puede ser casi cuestión de suerte… Realmente es un misterio porque hay artistas buenísimos que viven prácticamente en el anonimato… por no hablar de los “artistas” no tan buenos que escuchamos constantemente en todos los espacios públicos. ¡Un misterio!”, exclama.

El perfil inmediato que puede venirnos a la cabeza tras escuchar de forma somera las  canciones de Elena Setién es el de songwriter. Pero si ahondamos un poco, también tiene mucho de aventurera o de alquimista. Sin ir más lejos, gracias a canciones como ‘Window one’. “Por fin me atrevo a valorar mis canciones: es algo que me ha costado años. Pero me encanta que menciones la aventura y la alquimia: son conceptos muy queridos para mí, ideas que siempre quiero que estén presentes en mi trabajo”

Además de la larga gira por el norte de Europa en la que ahora mismo se encuentra inmersa, tiene previsto actuar en alguno de sus próximos conciertos junto a Ryley Walker, uno de los grandes estiletes del nuevo folk norteamericano. A su vez, Steve Gunn participa en el disco. Elena Setién se  mueve por la escena como si fuera una músico de jazz escuela Bill Evans. “Bueno, un amigo batería de Copenhague que es un crack, Kresten Osgood, me dijo hace años, hablando de música, que si uno quiere ser bueno, la mejor manera de aprender es aliándose con quienes consideramos buenos, y eso es lo que intento hacer”, explica.

El subtexto de ‘Another kind of revolution‘ invita al redescubrimiento de las voces ignoradas, especialmente femeninas. Aquellas que han sido históricamente sepultadas por una versión de los hechos siempre demasiado parcial o interesada. “Sí. Es como un discurso que ha estado ahí paralelamente y que no es el oficial. Creo que cada vez más gente tiene acceso al conocimiento y, aunque es algo lento, iremos cambiando los moldes de pensamiento por unos nuevos donde haya más espacio para lo femenino tanto en mujeres como en hombres”.

Otro de los componentes que resuenan al enfrentarse a lo que rodea a su obra es el de la naturalidad. Desde el arte del nuevo disco, las fotos de promoción… ¿Una forma de sintetizar que lo importante es la música y que estos mensajes estéticos son complementos a lo que ésta puede ofrecer? “Más bien, una reivindicación de que las personas somos eso, naturales. Y detrás de la obra de un artista, hay una persona, algo natural, no una imagen pulida y aséptica”, observa.

Una mirada que complementa con influencias determinadas, entre las que podría destacar la del escritor y poeta francés de origen vasco Jon Mirande. Un autor casi inabarcable, tan contradictorio en ocasiones sobre el que tiene previsto hacer una aproximación musical a su obra… “El proyecto de Jon Mirande será junto al grupo, también donostiarra, Grande Days, que, por cierto, sacan disco en primavera. Elegimos el trabajo de Jon Mirande por ser eso, contradictorio, casi inabarcable… un artista “maldito” rodeado de polémicas pero con una obra que otros artistas consideran maestra”, observa.

Las canciones de este disco son de poso calmado, casi paisajísticas en ocasiones y marcadas por la profundidad. Suponemos que gracias a la asunción de cierto tipo de ritmo vital o el grado de autoconocimiento que otorga la experiencia vital, ¿Es ese tipo de revolución silenciosa al que Elena Setién apela con las canciones de este disco? “Pues de forma inconsciente y natural, ese ha sido el resultado. Y sí que el poso calmado invita a la reflexión y a esa revolución silenciosa”.