Momentos, instantes diferentes, sonidos sencillos, complejos… Miradas hacia fuera, miradas introspectivas… miradas que se posan en un solo deseo. Una demo que se convirtió en éxito, y una grabación en estudio de la que surgió una pieza de jazz irrepetible. Entre el lamento del órgano de Thomas y los pausados silencios de Evans hay un solo deseo de paz y de encuentro con ella… Un músico que crea un himno y un genio, una composición inspirada en su búsqueda.
Timmy Thomas había trabajado como teclista de jazz con Donald Byrd y Cannonball (Julian) Adderley. Lanzó varios singles de R&B sin mucho éxito, trasladándose a Miamidonde trabajaba como maestro; por las noches actuaba en garitos con un teclado eléctrico y una caja de ritmos incorporada.
Una tarde de 1972 en la que las noticias daban el parte de fallecidos en la guerra de Vietnam, con el dolor de la pregunta Why Can’t We Live Together, compuso ese soul, roto por el chirrido que se va repitiendo como un eco a lo largo del tema. Es una forma de decir: stop, paremos. Es una petición de auxilio, es un lamento disonante. Y el productor decidió no retocar esa demo, esa aspereza captaba el anhelo de paz.
Tell me why? tell me why? Tell me why?
Umm why can’t we live together?
Everybody wants to live together
Why can’t we live together?
Se han versionado miles de veces, Sade la hizo muy famosa en los 80, versión sofisticada con percusión, toques funk y teclados que no pierde la esencia. Kyle Eastwood realizó una maravillosa versión inspirada en ella. Santana y Steve Winwood la tocaron en el Festival de Jazz de Montreux en 2004, órgano y guitarra unidos en el lamento, la guitarra llora con las teclas del órgano.
La versión más reciente es una soul jazz del maestro del órgano Hammond. Dr. Lonnie Smith con Iggy Pop. Aquí ese lamento disonante se convierte en una conversación entre el órgano y la profunda voz de Iggy.
Bill Evans se reunió en el estudio de grabación de Riverside el 15 de diciembre de 1958. Animado por el cofundador de Riverside Records, Orrin Keepnews, productor y amigo; y acompañado por Sam J. Jones (bajo) Philly Joe Jones (batería), grabaron propias de Evans, de Leonard Bernstein, de Cole Porter… (Everybody Digs Bill Evans -1959)
El segundo día de grabación Evans comenzó a tocar Some Other Time de Bernstein, y fue creando Peace Piece. Momento de improvisación captado por el ingeniero de sonido.
Con su mano izquierda no dejó de repetir el mismo “mantra”, como un latido constante; momento de sosiego, calma, que conectó con su “paz” interna en ese instante mágico. Y con la derecha comenzó a crear esa “pieza”: belleza, libertad, silencios que hablan, se pierden, se alejan.
Alguien dice que dibuja con su música palomas para la paz.
Nunca más (salvo una ocasión en 1978) volvió a tocarla, aquella magia no podía repetirse. Quedaba en el recuerdo ese fugaz presente de conmovedora belleza.
En palabras de Evans: “creo que todas las personas están en posesión de lo que podría llamarse mente musical universal. Cualquier música verdadera habla con esta mente universal”.
Cualquier música verdadera nos lleva a este deseo que formularon esos dos músicos y lo hacemos propio: Paz.


