Diez años de Popcasting

Jaime Cristóbal: una década al frente de Popcasting. Foto: Mikel Muruzábal

Con una rigurosa puntualidad quincenal, desde mayo de 2005, lleva Jaime Cristóbal publicando cada uno de los 237 programas, emitidos hasta la fecha, de Popcasting, una de las fuentes sonoras más certeras y emocionantes sobre el mundo del pop que han surgido en este país. Diez años de un podcast donde el también componente de bandas tan excelsas como Souvenir o The Brillantina’s lleva dando a conocer canciones de distintas épocas y estilos, que van de la melodía gala al ítalo disco, pasando por el pop en sus múltiples vertientes y siempre conectadas por el toque distintivo de la calidad y la emoción con las que impregna Jaime Cristóbal todo lo que toca.

En 2005, año en el que fue publicado el primer episodio de Popcasting, el mundo del podcasting era apenas incipiente y en el caso de el programa del que hablamos se podría decir que es el primer podcast de música en castellano, tal y como comenta el propio Jaime: “Creo que se puede afirmar, sí. En mayo de 2005 había escasos podcasts en castellano, casi todos de rollo tecnológico como suele ocurrir con estas cosas al principio. Estuve documentándome para tener alguna referencia y no aparecía nada parecido en ninguno de los directorios de podcasts en castellano, sólo unos poquitos en inglés, de los que Tracks up the tree era el mejor sin duda. José Antonio Gelado, que fue el primer podcaster español, me estuvo asesorando de forma altruista los primeros meses y así me lo corroboró en su momento”, afirma.

[pull_quote_left]Llevaba ya años pensando en hacer algo parecido: grabar un programa y ponerlo en descarga periódicamente. Recogía el espíritu de un viejo sueño que yo creo que tenemos muchos amantes de la radio musical: hacer mi propio programa[/pull_quote_left]

Popcasting surgió en una época en la que el territorio podcast era algo todavía indómito y apenas conocido, pero Jaime ya tenía claro que quería embarcarse en una nueva aventura al respecto de algo, a priori, tan novedoso y excitante. “Llevaba ya años pensando en hacer algo parecido: grabar un programa y ponerlo en descarga periódicamente. Recogía el espíritu de un viejo sueño que yo creo que tenemos muchos amantes de la radio musical: hacer mi propio programa. Tecnológicamente era factible, pero no veía del todo claro la forma de distribuirlo. En estas que apareció aquel número de marzo de la revista Wired en el que hablaban del fenómeno de los podcasts y tuve uno de esos momentos de “eureka””, comenta.

Era también importante crear una estética particular y que reflejara, de cara al potencial oyente, que contenido podía incluir el programa. Así surgió la creación de su logotipo, que ha acompañado de manera inmarchitable a los feeds de cada descarga o al discurrir del streaming en sus ediciones más recientes. “El logo lleva desde el principio siendo el mismo, proviene de la típica página con stocks de imágenes. Después de diez años quería cambiar algo, no mucho, porque en general me gusta cómo es Popcasting. Pero esa imagen siempre ha tenido problemas de resolución y me pareció que renovarla sí era una buena idea”, explica.

Logo de Popcasting.
Logo de Popcasting.

La ilustradora británica Kristyna Baczynski ha creado un logotipo nuevo para la ocasión. “Fue muy fácil contactar con ella, a través de Twitter. La conocía porque colabora con una revista infantil inglesa que mola mucho, Anorak Magazine. Se lo propuse y le gustó mucho la idea. De hecho me va a preparar dos logos, uno masculino y otro femenino, siguiendo un poco el espíritu de las dos fotos que ilustran siempre cada nuevo programa”, revela.

Otros de los elementos que siempre han acompañado a cada emisión de Popcasting es la voz que introduce el inicio y los intermedios de cada programa, no sabemos si registrada con aquel software tan mítico de voces robotizadas, llamado Loquendo. “No. Es una cosa un poco freaky. Me daba un poco de palo grabarme yo mismo con voz así en plan rotundo, así que sampleé dos palabras del diccionario francés Petit Robert, que tenía en CD-Rom y que incluía locuciones de todas las palabras de la a a la z. La palabra “pop” y la palabra “casting”, curiosamente dos anglicismos. Me hizo gracia cómo quedaban juntas, pronunciadas con un acento claramente francés y finalmente les puse un poco de “slap echo”, típico recurso novelty de la radio americana en los años 50″, asegura Jaime.

‘It’s the song not the singer’ es el lema del programa, que intenta priorizar a la canción frente al autor, aunque Jaime, como buen mitómano, seguro que tiene algunos cantantes predilectos. (ríe) “Claro. Muchísimos. Me gustan muchas voces masculinas con pocos recursos pero mucha expresividad. Siempre se menciona a Leonard Cohen en en esta categoría, pero yo prefiero destacar a outsiders como Robert Forster o Kurt Wagner de Lambchop. También me gustan voces negras como las de Jerry Butler o la de Lonnie Johnson. Las femeninas creo que me gustan aún más: así de repente me vienen a la cabeza las de Mary Weiss de las Shangri-La’s (en general todas las de los grupos de chicas), Bobby Gentry, Natasha Khan o la voz que es a la vez la más sobrenatural y la más terrenal: Iris deMent”, indica.

Con el paso de los años también puede resultar evidente una mejora paulatina de las técnicas de grabación del programa. En este sentido considera que “lentamente creo que algo he ido mejorando. Los primeros programas los grababa por la noche y por eso quedaban muy susurrados. Pero no era práctico, me ha costado muchos años darme cuenta de que es recomendable proyectar más la voz para que se te entienda más claramente. Cuando la agenda personal se complica he llegado a grabar con el portátil en modo “guerrilla” y a veces el resultado no ha sido el deseado, como me pasó con el programa dedicado a Josetxo Ezponda cuando falleció, que tiene una acústica en las voces horrible. Pero sin considerarme para nada un locutor profesional, creo que en general lo hago un poco mejor ahora.”

[pull_quote_left]Cuando la agenda personal se complica he llegado a grabar con el portátil en modo “guerrilla” y a veces el resultado no ha sido el deseado[/pull_quote_left]

Lo que no sabemos es si todos los discos que ha utilizado Jaime Cristobal en el programa son de su propia colección ya que con las alrededor de 3.000 canciones pinchadas y el afán del presentador por intentar no repetirse, puede dar a entender lo repletas que deben estar las estanterías del músico y presentador , “(ríe) No, no tengo copia física de todo lo que pongo, aunque los discos empiezan a comerme ya el espacio, sí. Pongo muchas novedades, y eso casi siempre es algo que suena desde el propio Soundcloud donde lo ha puesto el grupo o lo que sea. Luego algunos de esos discos los acabo comprando, ¡pero todos sería imposible! Si pongo cosas más antiguas es más posible que sea un CD o un disco de mi colección”, explica.

Jaime ha creado una lista de canciones exclusiva para la ocasión donde aparecen nombres como David Bowie, Los Bichos, Sky Ferreira, Midlake, Lykke Li, entre otros, que bien podría ser el resumen más certero del universo Popcasting. “No, eso sería imposible. Es como un ejemplo, pero podría haber hecho otra lista completamente distinta al día siguiente. Quizá lo más cercano sería la lista de 150 canciones que elaboré cuando hice el programa 150. O aún mejor, la de 200 canciones del programa 200“, comenta.

[pull_quote_right]Prefiero mi papel de difusor de buena música sin sacar dinero. Me parece más en consonancia con el espíritu original de Internet y de los propios podcasts[/pull_quote_right]

Se trata de un podcast que ha llegado a tener más de 250.000 descargas totales en sus diez años de programación -sin contar los streamings-, pero Jaime Cristobal nunca se ha decidido a monetizarlo o a buscar su explotación comercial. “No me interesa, pero es que tampoco podría si quisiera. Quiero decir, mi materia prima es la música, y la uso sin pagar derechos de reproducción o de autor. En teoría, estando en la plataforma iVoox ese tema está cubierto legalmente, pero si sacase un rendimiento económico quizá se me podría reclamar algo. Prefiero mi papel de difusor de buena música sin sacar dinero. Me parece más en consonancia con el espíritu original de Internet y de los propios podcasts. Y así además me siento totalmente libre de hacer un programa de diez canciones en 48 minutos un día, y otro de 25 que dura dos horas el siguiente, o de retrasar una emisión. La independencia te da libertad”, asevera.

Jaime tiene preparada una fiesta de celebración en Nébula Bar de Pamplona, para el próximo 15 de Mayo, coincidiendo exactamente con la fecha del décimo aniversario y la publicación del podcast número 238. Así, admite que “me habría gustado haber montado algo más llamativo, como una fiesta en Madrid con alguna actuación y tal, pero no he tenido tiempo para nada de eso. O sea que será mi típica pinchada en un bar de Pamplona pero adornada con el aura de un décimo aniversario”, (ríe).

Nos interesa también saber si el balance después de tanto tiempo es positivo y si merecería la pena seguir diez años más ilustrando a las nuevas hornadas de amantes del pop con canciones tan maravillosas. “Mi balance es positivo, absolutamente. El programa me fuerza a esforzarme por conocer nueva música, por investigar cosas antiguas, así que en última instancia soy el primer beneficiado. Y disfruto mucho los días previos pensando lo que voy a poner y lo que voy a decir. Además, difundir buenas canciones es algo que llevo dentro desde siempre, un impulso que no para desde que llevaba música para el autobús de las excursiones del cole, cuando grababa cintas recopilatorias a todo el mundo, o prestando o regalando discos. Popcasting es la continuación natural de aquello y pienso seguir haciéndolo mientras viva”, asegura.

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LA IRRUPCIÓN DE POPCASTING EN EL POP

Para ilustrar aún más el magnetismo de Popcasting y el poder evocador de las canciones que suele pinchar Jaime Cristobal en el podcast, hemos pedido a varias personalidades del mundo del pop que guardan relación de alguna forma u otra con el programa que nos cuenten como irrumpió Popcasting en sus vidas y que sensaciones mantienen como oyentes tras estos diez años de emisión.

Albaro Arizaleta (El columpio asesino)

Qué decir de Jaime. Es un músico y melómano al que admiro mucho. Me parece una persona con un gusto exquisito y refinado como pocos, con  una manera de transmitir y crear emociones que ya les gustaría a tener a muchos profesionales de la radio de este país.

Su eclecticismo y falta de prejuicios a la hora de pinchar música es lo que más me gusta de su programa, conducido con ese tono de voz tan narcótico al oído.

¡Tenemos una anécdota acojonante! Estando en México en una de nuestras visitas, no recuerdo ahora mismo en que gira era, pero recuerdo que íbamos en un coche de uno de los promotores del concierto. Y en el silencio del coche, debido al cansancio que arrastrábamos encendimos la radio. A los pocos minutos Cristina (cantante de El Columpio Asesino) y yo nos miramos con cara de asombro preguntándonos: ¿Este tío no es Jaime? ¡Y coño que sí lo era! El promotor era muy fan de Jaime y se grababa los podcast para escucharlos en el atasco eterno del DF. Joder, no nos lo podíamos creer.

Qué grande es Internet cuando se sabe hacer buen uso de él.

Antonio Galvañ (Parade)

No soy un seguidor desde el principio, hace unos cinco años que descubrí el podcast de Jaime Cristóbal, por lo que pude disfrutar de una gran reserva de programas en archivo. Me pareció un enorme tesoro en el rebusca, e incluso hoy sigo rescatando programas antiguos.

Lo que me encanta de Popcasting, además del enorme buen gusto y cultura musical de Jaime, es la sensación de que cada canción que pone tiene “algo”, un toque especial que sabes que te llamará la atención, y que no defrauda. Además, por si fuera poco, él te hace ver ese detalle especial a través de sus comentarios.

He de decir que es el compañero habitual de mis paseos, y que es el único podcast en el que jamás uso la tecla de avance rápido de mi reproductor. Y creo que ese es el mejor halago que le puedo hacer al programa. Ojalá que siga muchos años más. Aquí me tiene para seguir disfrutando.

Carlos Úbeda (colaborador de Jenesaispop)

Llegué a Popcasting bastante pronto, con la primera o segunda entrega (aunque creo recordar que hubo un piloto) y, desde el primer momento, me enganché al formato. En seguida noté que merecía la pena detenerse en los comentarios de Jaime y prestarle atención a las canciones, por lo que decidí utilizarlo para salir a correr, aprovechando ese estado que tiene tanto de concentración como de ensoñación.

De esa manera, he escuchado la gran mayoría de estos diez años de programa, corriendo en lugares tan dispares como la costa portuguesa, Londres, Reykjavik, Los Angeles o Hong Kong, pero, sobre todo, en Madrid. Mientras corría por la Casa de Campo o el Manzanares tenía la oportunidad de descubrir a Amy Winehouse mucho antes del éxito masivo, de soñar despierto con las trepidantes aventuras de “Shadow” Morton o de apreciar como se merece la intro de la versión larga del ‘Being boring’. Por no hablar de los especiales: recuerdo con un cariño particular el de intérpretes infantiles, el del repaso -página a página- de un número del Smash hits o aquel legendario dedicado al synth-pop.

Mi afinidad musical con el programa es, en general, muy grande pero en ocasiones éste se adentra en géneros y artistas que no tengo nada explorados. Algunas veces me sorprenden muy favorablemente y otras no me maravillan en exceso, pero lo importante es que nunca me dejan de generar un cierto interés. Esto es algo que me ocurre cuando un amigo me pasa un recopilatorio con canciones que le gustan, pero que en un programa de radio sólo encuentro precedente en Juan de Pablos.

Por todo esto, Popcasting se ha convertido en una pieza pequeña pero esencial en mi día a día. Agradezco mucho la constancia de Jaime al realizarlo y creo que lo mejor que puedo ofrecerle es la seguridad de que, al otro lado, habrá alguien pendiente, reservando una tirada larga para disfrutarlo por completo.

Charlie Mysterio (Los Caramelos / Co-presentador de ‘Moscas y arañas’)

Brindo por el aniversario de Popcasting, que supone de entrada una alegría para todos los aficionados a la buena música.

Se ha convertido en un referente, un joven clásico. Siempre fuente de sorpresas, de tips, de conocimiento. Riguroso pero al mismo tiempo entretenido. Brilla por derecho propio en el vasto e insondable cosmos de los podcasts (que sinceramente desconozco total y absolutamente, con Popcasting no me hace falta más).

Para mí también significa una alegría personal: ante todo Jaime Cristóbal es un viejo y buen amigo. Una de las ventajas de nuestra amistad ha sido poder conocerle en la era pre-Popcasting, que vaticinaba el futuro programa a través de una serie de revelaciones.

La primera fue al conocer a Jaime, una lejana noche en Siroco, hace ya un par de decenios.

Lo vi -minutos antes de hablar por primera vez- interpretar una canción que radiaba Juan de Pablos y que hasta entonces se me había pasado imperdonablemente inadvertida; divino tema que gracias a aquel oportuno rescate aprecié como se merece; cada día más, como sucede con las cosas que de verdad importan. Me refiero a ‘Don´t say he´s gone’ (1959) de las dulces y efímeras The Short Cuts. Ya un clásico absoluto desde aquella mágica (y me temo que irrepetible) velada.

Poco después recibiría por correo un segundo regalo revelador: una cassette de las largas -es decir de 90 minutos- con la mejor recopilación posible de The Go-Betweens.

Hecha con el corazón del mayor de sus fans. Sobre un grupo quintaesencial del que entonces sólo tenía un LP y del que hoy poseo, también gracias a Jaime, su discografía completa, rarezas incluídas. Sobra explicar el impacto que canciones primerizas de absoluta magia como ‘Karen’ han tenido en mí. Esa cassette dio vueltas y vueltas en la radio del coche, posiblemente hasta su total desintegración. Banda sonora de mucho viaje (al Norte). Hoy sería playlist ideal si Jaime decide dedicar un monográfico a uno de los dúos más increíbles que ha dado el rock.

Pero sin duda la más importante revelación fueron las siguientes cintas y vinilos que se sucedieron en este intercambio personal, cambalache musical del que sigo disfrutando (y que no cese nunca). Estas ya contenían la propia música de Jaime Cristóbal.

Así pude asistir a la puesta de largo de The Glitter Souls -grupo de cabecera automático-, disfrutar las primeras grabaciones de los luego prolíficos Souvenir, maravillarme ante The Brillantina´s, Beautiful Losers…o disfrutar cual enano de las demos caseras de J´aime.

Todo esto supuso una identificación total con alguien que ama la música como yo y que estaba dispuesto a consagrar su tiempo, su esfuerzo, su ilusión y su total generosidad para dar forma al proyecto tan apasionante que hoy es Popcasting.  Respect!

Miqui Puig (Músico y productor / Presentador de ‘Can Tuyus’)

Absurdos adjetivos me salen y los borro. Ya lo dijo algún sabio, que escribir sobre música es absurdo. Podría poner edulcoradas palabras en el pastel donde soplará Jaime las velas de celebración y sobrarían. Pero nos quedan las canciones y a ellas nos referimos.

Tantas canciones que no nos cansan, tantas puertas que se comunican y nos inundan de belleza. Popcasting es pionero y todavía hablamos de una “delicatesen” que parece reservada solo a los mas “freaks” de este lado del receptor. Porque escucharlo es hacer el mismo ejercicio con el que afrontábamos noches robadas a la trigonometría y el inglés.

Ahora lo afronto enfundado en absurdas vestimentas de deporte quemando calorías que recupero en el siguiente Chardonnay. Y muero en acordes preciosos, en arreglos que me hacen soñar y escucho atento, para no perder nada, las notas a pie de pagina que sirve el entertainer detrás del micrófono.

Doy las gracias por todas esas canciones, por las que vendrán y sobre todo por ver que en esta cruzada de amar los “dos minutos y cincuenta segundos de felicidad” no estoy solo. Debería volver a borrar todo y solo dejar esto: “Gracias Jaime, gracias Popcasting”.

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