Dakhla Brass.

Murmur‘ (Impossible Ark, 2018) es el cuarto disco de estudio del colectivo de Bristol Dakhla Brass, combo multi instrumental que aborda el jazz desde una perspectiva imaginativa, abierta a la fusión de estilos y conceptos a la par que lúdica. Configurado a partir de una base rítmica poderosa, su sonido teje una conexión entre lo clásico y la vanguardia, en el que las texturas añejas y sacras, como las que traman la marcha fúnebre de Nueva Orleans ‘The Last Host‘, conviven con naturalidad con vientos (trompetas y saxos a pleno rendimiento) en marejada y ritmos descompasados con gracia.

Un trabajo registrado bajo la batuta de Ben Lamdin, capo de los esenciales Nostalgia 77 (que han sido situados en algún lugar entre The Cinematic Orchestra y las Ethiopiques), quien estruja el componente afro del colectivo en piezas tan infalibles como ‘Zenith and Nadir‘ y reconduce la madeja sónica de crujidos tan apabullantes como ‘5000 What?‘. En el disco se andan sin rodeos y a pesar del cariz experimental que pudiera tener, a priori, la manera en la que se aproximan a la música, las canciones suenan directas y al grano. Tienen la capacidad de llevar a un tema de un lado para otro, con subidas y bajadas, paradas en seco, en cortes de un minutaje propio de canción pop, tal y como defienden en la vigorosa ‘Quicksand‘ o con el entramado juguetón de ‘Lotus‘.

Siempre guiados por el saxo barítono de Charlotte OstafewSophie Stockham al saxo alto, asumiendo con naturalidad roles generalmente asignados a miembros masculinos y con el complemento para esta grabación del contrabajo de Riaan Vosloo, la banda persiste en alejarse de la tradición y el encorsetamiento, ya saben, “ni jazz, ni pop, ni nada que se la parezca“. Mediante cierto brío casi punk propio de la edad – tal y como subrayó al presentarlos en directo el Festival de Jazz de Montreal de 2016 Jamie Cullum, uno de sus fans más ilustres junto a Gilles Peterson – los de Bristol obvian el marchamo electrónico y elegante que siempre ha percutido en los oídos de melómanos, teniendo en cuenta el historial artístico de otras bandas con foco en su ciudad de origen, y se adentran henchidos de actitud en el murmullo más excitante (de las dunas del desierto a la cumbia peruana) que puede ofrecer la música de fusión.

 

 

 

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