Portada de Rite of the Maypole - An Unruly Procession de The Children of Alice.

Children of Alice lo forman tres tipos por los que tengo especial debilidad: James Cargill, Roj Stevens y Julian House. Tres mentes inquietas que a lo largo de los últimos años nos han dado más de una alegría. Cargill y Stevens eran miembros de Broadcast hasta la triste desaparición de Trish Keenan en 2011. Es mencionar a la banda de Birmingham y un escalofrío me recorre el cuerpo. Acentuado éste si cabe al asomar la sombra de Trish a mi recuerdo. Ahí sigue intacta la maravillosa herencia de la banda: synth pop de poso vintage, que buscaba inspiración tanto en la library music del BBC Radiophonic Workshop como en los ritmos Kraut. Y el eco de la voz de Trish. Esa Nico esotérica…

Julian House.
Julian House.

Julian House es el fundador -junto a Jim Joop– de un sello de referencia del pop vanguardista de los últimos 15 años: Ghost Box. Sobre la hauntology music ya se ha hablado mucho, así que mejor escuchen sus discos bajo el alias The Focus Group, si es que aún lo no han hecho, o lean el artículo de David Keenan -inventor del término en la The Wire de agosto del 2009 titulado ‘Childhood’s end’-. Debo reconocer que todo este movimiento “memoradelia” es cada vez menos sorpresivo, pero de todas maneras la inmersión en, por ejemplo, su último disco ‘The elektrik karousel’ (Ghost Box, 2013) es gozosa. Pues bien, llegados a este punto debo decir que me he llevado una muy grata sorpresa descubriendo un sello tan especial como Devon Folklore Tapes. Se definen como un proyecto de edición multimedia para dar a conocer todo ese folklore británico, atávico, telúrico que aún queda por desenterrar o redefinir para los oyentes actuales. En su producciones en formato cassette -acaban de editar en vinilo una cajita en 7″ sobre folklore de la región británica de Dartmoor– tienen cabida fields recordings y percusiones inesperadas a la manera de Harry Partch; ambient psicodélico y drone abisal.

Portada de The Harbinger of Spring
Portada de The Harbinger of Spring

Todo este torrente de ideas en formato de música lo acompañan con un packaging delicioso. El diseñador de las portadas, libros, y demás material que van editando es David Chatton Barker. Todo un festín sensitivo que no debería pasar inadvertido. ‘The Harbinger of Spring’ (DFT, 2013) es un tema de cerca de 20 minutos, estructurado en diferentes movimientos entre sí. Escuchado en su totalidad uno tiene la sensación de adentrarse en un mundo feérico, ancestral, de misa pagana. Un hábitat acuoso donde conviven John MiltonComussoundtracks imaginarios, ocultismos varios y nostalgia. Mucha nostalgia que lo impregna todo, ya desde esa portada en un blanco y negro difuminado con polaroids de naturaleza y arquitectura tenebrosa.

Un paraje ensoñador donde reencontrarse con el minimalismo feroz de Charlemagne Palestine; el arrullo de voces infantiles como salidas de esos tesoros de Orff y Keerman; yuxtaposición de sonidos de campo y manipulados en un aquelarre plunderphonico; relojes de cucú y campanas tejiendo mantras ácidos; líneas de dialogo de películas de terror de serie B con los que jugar con las coordenadas temporales… Podríamos estar aquí disertando horas sobre esta pieza asombrosa, extraña, así que mejor cierren los ojos y ¡bon voyage!.

Opina

Escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre