…vente, vente conmigo… y con Chiara Civello (Roma, junio 1975) a un recorrido sentimental, un mapa que forma parte de la historia sonora de nuestros vecinos mediterráneos. De la mano de Chiara recorremos Italia y sus canciones de amor desde los años 60 hasta nuestros días.
Salimos desde Piamonte. Sí, sí, nos vamos contigo…
Escuchamos esta versión de Via con me (It’s wonderful) de Paolo Conte, llena de optimismo, con un aire que recuerda el music hall por su ritmo. Su swing invita a disfrutar del viaje, el que sea; la batería muy sutilmente va marcando los tiempos.
La versión de Chiara es como el vino, como el Asti Spumante del Piamonte: alegre, floral y dulce como la Nutella…
Y nos quedamos con la imagen de Kevin Kline y Meg Ryan en París, suena la música de Conte (French Kiss):
Chips, chips, du-du-du-du
Via, via, via, vieni via con me
Con el vaporetto llegamos a la isla de Burano de la mano de Pino Donaggio, a su melancolía, con Io che non vivo senza te, a la súplica amorosa, frágil como el encaje de Burano, a esos finísimos hilos como el sentimiento de Donaggio:
Come posso stare una vita senza te?
En esta versión de Chiara Civello le acompaña la emotiva y profunda voz de Gilberto Gil, dándole respuesta… nos olvidamos de la herida de Pino y la réplica de Gilberto parece más un dolor compartido. La voz de Chiara es dulce, aterciopelada, suaviza el desgarro y la amargura de la pérdida.
Este homenaje a la canción italiana surgió en 2014 con la producción de Nicola Conte(Maestro del jazz italiano, Jet Sounds, etc…), arreglos de Eumir Deodato (arreglista, entre otros, de Jobim, Sinatra, Roberta Flack) y colaboraciones de Gilberto Gil, Chico Buarque, Esperanza Spalding y Ana Carolina.
En noviembre de 2024 se reeditó Canzoni – Deluxe Edition, incluyendo más temas, algunos de ellos en inglés, como You Don’t Have to Say You Love Me o Hurry to Me (Metti una sera a cena), con arreglos de Conte y Magnus Lindgren.
Chiara Civello está dedicada desde niña a la música (sin saber solfeo, comienza a tocar el piano), ha bebido de fuentes musicales en Italia, Estados Unidos y Brasil. En Estados Unidos consigue beca para el prestigioso Berklee College of Music en Boston. Posteriormente, entra en contacto con Burt Bacharach y con Tony Bennett, que dijo de ella: “la mejor cantante de jazz de su generación”. En Brasil colabora con gente tan importante como Chico Buarque, Ana Carolina, Gilberto Gil, Daniel Jobim, entre otros. Según el Herald Tribune: “sofisticación y profundidad”.
Con Canzoni se viaja a través del tiempo; recorremos Italia con estos arreglos jazzeros, soul ybossa nova que dan luz y vida a temas ya clásicos de este país.
Chiara Civello dice que son las canciones que le hubiera gustado escribir, y sí, las reescribe de alguna manera, dándoles un sello muy innovador… apetece seguir viajando y descubrir más paisajes, más tonalidades.
Seguimos el viaje y llegamos a Módena, donde nació Vasco Rossi. Chiara nos regala una versión de su Va bene, va bene così, se adivina el dolor en el monólogo de Rossi, pero en la versión de Chiara, hay un sentimiento de cierta melancolía, ácido y dulce, como el vinagre de Módena… se convierte en una balada íntima, con un ritmo que invita a moverse hacia otro lugar. Chiara explica que el tema tenía casi un gusto o sabor soul-black y quería respetar la esencia:
Va bene, va bene, va bene così
Non è facile, lo sai
Rimanere soli in questa città
Ti cerco ancora, ti penso
Con Ennio Morricone llegamos a su ciudad natal, a Roma, con la versión de Chiara de Metti una sera a cena. Nos quedamos de vacaciones en Roma, y recorremos fontanas, plazas y Coliseo con el sonido de esta canción, según algunos la más perfecta de Morricone, compuesta para la peli homónima.
La versión de Chiara transmite alegría, desborda vitalidad. Ritmo muy sugerente para un replanteamiento en una relación… Y, ¿se puede pedir más? Sí, lanzamos una moneda, estamos en Roma y suplicamos, cerramos los ojos: más creaciones bellas, como la música de Morricone, la voz de Chiara Civello y esta ciudad.
Nos vamos a la otra costa, cruzamos los Apeninos, llegamos a Las Marcas, al puerto de Ancona, al de Oriente de Trajano, de la mano de Jimmy Fontana y su mítico Il mondo. Y una se emociona, comparte el sentimiento de Fontana que nos transmite la voz de Chiara, llega la belleza del universo que amanece desde el amor; aparece la luz del Adriático y apetece seguir la singladura… llegar a la isla de Ulises. La versión de Chiara, acompañada por una sutil arpa, le da un halo de ensoñación, se viaja más por ese espacio infinito que gira, gira y gira…
One, two, three…
Gira, il mondo gira
Nello spazio senza fine…
Y nos vamos a Génova a ver si nos encontramos con Gino Paoli y su Senza fine. De nuevo la voz de Chiara con arreglos jazzy-pop; flautas, instrumentación dando espacio al sentimiento que nos transmite la delicada voz de Chiara, deseando amor eterno:
Senza fine
Non m’importa della luna
Non m’importa delle stelle
Tu per me sei luna e stelle…
Y hay tantos sin fin…
Esperando el barco que nos trae de regreso, llega el aroma de Sapore di mare, pero eso es otra historia…


