Charlie Mysterio: "Las canciones son la foto finish de un momento determinado de tu vida"

Charlie Mysterio.

Muchos lugares recorren la vida de Charlie Mysterio. Lugares que cuentan historias e historias que son lugares: Madrid, Roma, Oporto, Ferrol, Barcelona, Valencia, Berlin... La ‘citta vecchia’ a la que cantaba Fabrizio De André y cuyos trasuntos, convertidos en propios, el músico madrileño sigue transformando en canciones. Bien sea compartiendo mesa en un pequeño restaurante de Mugardos junto a su querido Roger de Flor, dando forma a Os Peregrinos, o, como en el caso que nos ocupa, componiendo y grabando en su hogar con los recuerdos de su propia familia floreciendo como lieder nostálgicas, mientras afuera sopla el viento y los diarios solo hacen que dar malas noticias. Charlie recupera a los enigmáticos Caramelos tres años después de su último disco, aquel 'Los Caramelos EP' (Discos Walden, 2014), con la reciente publicación de las quince canciones de 'Cicatrices de un cuento (I)' (Discos Walden, 2017). Primera parte de una saga que incluirá varios volúmenes, a la manera de aquellas pequeñas obras literarias que nutrían las colecciones de bolsillo y cuyas piezas, unidas convenientemente, ayudan a completar el fascinante puzzle de tan misterioso autor.

El otro día me topé casi por casualidad con un cuento del escritor argentino, Marco Denevi, llamado 'La Cicatriz' donde hace referencia a 'El Libro de los misterios' de Gustav Büscher y cuenta la historia de un arqueólogo alemán llamado Hilprecht a través de un relato relacionado con los sueños reveladores. No sé porqué pero me vinieron a la cabeza las quince canciones de tu último disco. ¿Una jugada del inconsciente?

Denevi me gusta, tiene cuentos estupendos -recuerdo que Joseph Losey adaptó uno a la gran pantalla- pero ese en concreto no lo conozco. Tomo buena nota, gracias.  Curiosamente Kikí D´Akí tiene un tema precioso que compuso El Zurdo para ella y quedó inédito, titulado así, 'La Cicatriz'. Me gusta despertarme en medio de la noche -padezco insomnio- y anotar frases que aparecen durante el sueño, para darles algún tipo de utilidad por muy absurdas que sean. De ahí surgen títulos para posibles trabajos.  A propósito de literatura argentina me hice con uno de Cortázar que desconocía y me ha encantado: 'El Perseguidor'. Menciona a Charlie Parker, que además de tocayo es uno de mis héroes absolutos, junto a otros genios musicales del siglo XX como Grant Green, Thelonius Monk, John Coltrane o Bill Evans. Todos daban importancia al subconsciente, crearon en mayor o menor medida músicas por debajo del umbral de la conciencia (Lennie Tristano y Lee Konitz, tienen precisamente una pieza increíble llamada 'Subconscious-Lee').

Las cicatrices son la consecuencia de la reparación de un daño. ¿Las canciones son las cicatrices del alma?

Bien visto, la música es un bálsamo espiritual. Las canciones además de curativas son una foto finish de un momento determinado de tu vida; una evidencia importante y tal vez definitiva de los buenos o malos ratos que pasas. Generalmente dicen la verdad: no pueden engañar ni al ojo ni al oído; menos al corazón. El disco incluye una canción ('Tardes de invierno') que se grabó de manera muy casera en 2007 y de repente hace unos meses di con ella, mientras estaba mezclando las otras. La había olvidado totalmente. Pensé que aunque sonara cruda y maquetera era bueno dejarla así, tal cual estaba e incluirla para abrir la cara B. Como dicen en tu terreta, "Pensat i Fet" (también la mía ¿eh?, que tengo sangre alicantina y catalana (ríe)).

El formato de este disco y los cuatro que parece le sucederán tienen un punto inusual y fetichista, además de ser un desaire a la industria. Todo esto lo haces por puro placer ¿No?

Sin duda. Un placer doloroso que no deja de ser una simple nadería, una- deliciosa- pérdida de tiempo que no retorna más beneficios que el de alguna crítica positiva. Una de las razones por las que me hallo en perenne bancarrota es por invertir al máximo en este tipo de proyectos ruinosos, que no conducen a ninguna parte pero tampoco puedes dejar de emprenderlos….Ya tú me entiendes, pana. Una fuerza telúrica, irresistible y desconocida te impulsa a llevarlos a cabo. El naufragio posee ese componente romántico irresistible. Sabes de antemano que vas a perder y pasarlo mal, pero te dejas llevar. Sin remedio. Tal vez mi destino no sea tan desdichado y se asemeje al de otro de mis héroes, el divino Duchamp, casándome algún día -espero que no muy lejano pues ya peino abundantes canas- con una rica heredera norteamericana que me financie estos y otros caprichos… O que algún tío lejano me deje una sorprendente herencia, a lo Picabia.

En cualquier punto llegado el (improbable) caso me compraría un barco, soy de sangre marinera. Viviría en él, me construiría allí un estudio donde poder grabar una nueva serie de canciones acuáticas. Y tocaría un órgano como el de Nemo. Te recuerdo, querido amigo, que ya existe material de Los Caramelos en CD y vinilo. En cassette lo hubo en los ya muy lejanos noventa…dudo que alguien lo conserve (que no sea Juan de Pablos, claro). Esta no es otra que una manera de cerrar el círculo regresando a esos primeros tiempos virginales y emocionantes. Personalmente prefiero mil veces la casete que el dichoso CD.

En casa conservo cajas con una ingente cantidad de cintas que en los buenos tiempos llenaba hasta los topes el maletero de mi viejo coche. Tuve la idea de recorrer el mundo en automóvil y que nunca faltase música, añadiendo además las maravillas que me iría encontrando por las gasolineras, como gangas museísticas que allí me esperaban…En Mexico al parecer el "fenómeno Camela" es muy antiguo;  ya en los 70 y 80 había unos cracks que vendían por miles sus cintas únicamente en gasolineras, siendo este su único punto de venta, promoción y distribución; eran grabaciones que hacían por encargo: audaces rancheras y corridos compuestos ad hoc para un cumpleaños, un divorcio, un funeral… La gasolinera convertida en centro absoluto del cosmos musical.

Portada de 'Cicatrices de un cuento' (I)

La portada es preciosa, además de todo el arte que ilustra las casetes, que al contrario de otras publicaciones de Los Caramelos, no parte de un collage de tu obra y gracia sino de la colaboración de amigos artistas…Cuéntame sobre ello..

Me alegra especialmente que la aprecies. Se trata de una hermosa y elegante ilustración, obra de la genial Fátima de Burnay, una de mis artistas favoritas. Su trabajo siempre resulta inspirador haga lo que haga (cerámicas, acuarelas, dibujos a lápiz, etc). De Burnay es artista integral ya consagrada a la que admiro mucho. El 5 es mi número de la suerte. Y es un dibujo que me recuerda al diseño de unos platos de loza portuguesa que tengo en casa, herencia de mi abuela y a los que tengo especial debilidad. El menaje de hogar clásico es una de mis debilidades. Siempre que voy a El Corte Inglés visito esta planta, aunque tan solo sea para echar un vistazo y ponerme un poco al día en tendencias. Un paseo vespertino por El Corte Inglés resulta altamente inspirador. También la sección de perfumería en la planta baja, con esas chicas tan simpáticas dispuestas a aromatizarte, me chifla.

Para posteriores entregas cuento con otra ilustradora de renombre que me encanta, auténtica promesa del arte a la que seguir también muy de cerca: la jovencísima dibujante gallega María Pampín. Sus dibujos limpios, precisos, evocadores y líricos también los hallo sofisticados e ideales para portaditas de rock. Será mi siguiente elección, sin duda. Hay más artistas con los que quiero colaborar, pero te confieso que muy pocas cosas de las que veo hoy en día me llaman realmente la atención. Ahora vivimos un boom de la ilustración y el collage, pero me resulta todo tedioso y escaso de propuestas originales y frescas. Estas, sin duda, me rechiflan. Más que tinta parecen dibujadas con la sangre del corazón.

Charlie Mysterio Foto: Charlie Mysterio.

Algunas de las canciones de 'Cicatrices de un cuento' (I) son rescates de piezas casi olvidadas pero la gran mayoría son nuevas. ¿Cuando las grabaste y como?

Las he grabado en mi casa durante el pasado verano, en 4 pistas. Acudí después al estudio de Nacho Ecuánimes en Guadalajara, con quien colaboro desde los 90. Allí suelo añadir una batería -si es menester- y vuelco todo lo que traigo de casa, para ecualizarlo en su mesa y poder mezclarlo adecuadamente. Nacho es muy bueno en grabación y producción de sonido (además de ser un musicazo). Mi método es doméstico, irracional,  caótico, nada práctico…jamás lo aconsejaría. Pero detesto los ordenadores a la hora de grabar música y trato en todo lo posible de evitarlos. Me producen urticaria. Tampoco puedo con esto moderno de la postproducción. Prefiero lo preproducido, para bien o para mal. Lo crudo es lo mejor (y si es vegano, ya lo tienes todo). El 95% de la música que se fabrica hoy en el Planeta es música superposproducida, ultracomprimida siguiendo los mismos parámetros. Destinada a un oyente medio impersonal, carente de exigencias.

Sólo has de darte una vuelta por la FM para escuchar los sonidos del cementerio: música que nace muerta de antemano, todo suena igual de falso y aburrido. Las canciones de Los Caramelos podrán poseer menor o mayor vitalidad, ser más o menos excitantes, pero al menos están vivas. Por otra parte estoy encontrando material inédito del pasado; no todo es digno de ser publicado, claro…. Voy seleccionando y rescatando las canciones que considero decentes para incluirlas en posteriores entregas de esta saga.

En estas canciones hay mucho de Vainica Doble – el título de 'Ballena Blanca', la página en blanco de 'Tardes de Invierno' - , de Gainsbourg – esa manera de jugar con las palabras en '3r Jefe' -, de Polnareff, algo de Battisti…Aunque conociéndote seguro que aparecen referencias ocultas que ni siquiera imaginamos. ¿Compones mientras escuchas a otros?

Es curioso lo que cuentas, Borja… no lo había pensado. A las Vainicas las tengo en un altar, las escucho a diario. Son droga dura. Pero 'Ballena blanca' trata acerca de transportar un alijo en plena guerra del Vietnam. De Lucio ya hemos hablado -otra pendiente que tenemos es ese viaggio a la más eterna de las ciudades; ¿Sí, viaggiare?-. no sé si influye o no, ojalá sí, pero me temo que los divinos que citas están en otra dimensión. En el Olimpo. La música de Los Caramelos es infinitamente más prosaica. Trato de escuchar toda la música que puedo y siempre es poca. Hay una cosa que oí decir a Bill Evans en una entrevista y me llamó poderosamente la atención acerca de aprender de uno mismo, sin interferencias. El autoaprendizaje: tocar tu música sin más e ir avanzando lo que puedas en solitario, sin necesidad de más lecciones, referencias o metas. Usa las que ya tengas, adéntrate sin miedo en la introspección, el viaje interior.  Sin reglas ni prejuicios. Lo encontré una enseñanza muy taoísta.

Para ello hay que ser músico a tiempo completo, trabajar las 24 horas en tus composiciones, incluso cuando estás durmiendo. Ojalá pudiera dedicarme a ello. Tal vez en otra vida. En esta me ha tocado un papel amateur, de simple aficionado. Soy incapaz de ofrecer un producto realmente profesional. Así que voy tomando un poquito de allí y de allá, careciendo de un estilo propio o definido, para elaborar mi propio collage sonoro, pero sin las mayores pretensiones.  Mientras haya gente como tú que me escuche y se interese por lo que hago, con eso me basta. Vampiro y voyeur lo soy a tope, sí. Y fetichista.

'Katzneaugen' es probablemente la canción mas folk de tu trayectoria, con su olor a campiña canterburiana... ¿Consecuencias de vivir en el campo?

Es mi canción favorita del disco, pero me resulta extraño que la relaciones con el folk, aunque me apasiona la escena Canterbury que apuntas. Ando muy colgado de un increíble disco que bebe totalmente del folk, aunque para ofrecer algo diferente y prodigioso.  Se trata de 'I want to see the bright lights tonight' (Richard & Linda Thompson, 1974). Creo que di con él hará un año y lo sigo degustando con total devoción, nunca me cansa. La producción además me parece redonda, insuperable.

En directo hay una de Vainica que sí trato pretendidamente de hacer en clave folkie, 'Dime Félix', una de mis favoritas del inmortal repertorio vainiquero. Ahora se están rescatando muchos discos de folk setentero que hasta ahora dormían el sueño de los justos. Van apareciendo obras maestras inéditas, aún asombran. Y es un sonido que se trata de imitar hoy en día por muchos, aunque pocos logran dar con algo cool (me gusta especialmente el subterráneo sello Vampire Blues, que regenta el genial Steve Shelley, editando cosas de hoy realmente interesantes, muchas de folk psicodélico).

Katzenaugen ("ojos de gata") es como mi bisabuelo Wilhelm llamaba de pequeña a mi abuelita, que era hermosa y gatuna. La grabación no quedó muy allá, pero el tema posee algo que no sé definir y me hechiza. No vivo exactamente en la casa de campo que imaginas…¡qué más quisiera!. Realmente en el interior de un recoleto pueblo perdido de la sierra oeste madrileña, cercano con Ávila.

En mi saloncito hay presencia más que notable de mis antepasados. Viejas fotos y retratos familiares por doquier que me acompañan cada día. También objetos antiguos que he heredado. Antiguas cámaras fotográficas, espadas (las colgaré de la pared un día a lo Cirlot), placas de 78, cuadernos de viajes con anotaciones, maletas, revistas decimonónicas … Rindo tributo a mis antepasados como hacían los patricios romanos con sus bustos y máscaras. Me siento orgulloso de todos ellos (hasta de esa tía gruñona que con el tiempo recuerdas con simpatía).

Las gafas de Michel Polnareff

Cada músico tiene su estética, su mitomanía…¿Es cierto que darias tu reino por las gafas de Michel Polnareff para ponértelas cada vez que sales a un escenario?

Las gafas de Polnareff eran absolutamente geniales. Un músico con una imagen atómica e irreverente. Lawrence 'Felt' -otro de mis dioses- es mucho más de Michel que de Serge, aunque creo que se puede adorar por igual a los dos (como sabes Felt grabaron en clave instrumental - como 'Soul Coaxing' - la celestial 'Ame câline'). Polnareff se adelantó a la estética de Bowie, como Serge lo hizo con el outfit de nuestro Julio Iglesias. Julio tiene mucho de Serge. Hay canciones de sus repertorios que son totalmente intercambiables.

Gainsbourg habría podido grabar un 'Hey' antológico, solo con piano, voz susurrante y aroma crepuscular a Gitanes y Pastis. Un 'Je t´aime' por Julio y Mireille Mathieu -o mejor aún, junto a Willie Nelson- habría sido cósmico orgásmico. Y ya en plan fantasía total imagino un duet entre Serge y Julio que fundiese 'Sí, madame' con 'Sea, sex and sun'. Daría mi inexistente reino por muchas joyitas de ropa y complementos, desde luego. Por ejemplo las corbatas de tartán, que tan admirablemente combinas con camisas lisas y chaquetas de tweed. El tartan me vuelve loco en general. Supone un modo ordenado de introducir una rebelión de color y representa la libertad frente a la represión del establishment. No es raro que los punks -con la inestimable ayudita de Westwood & McLaren- en un ejercicio de tabú, nostalgia y transgresión recuperasen el cuadro escocés para combinarlo valientemente con imperdibles, tachuelas, cuero, camisetas rotas… Y jugar a mezclarlo con insiginias anarquistas. Aquello fue gloria pura, Borja.

El dub doméstico de 'Desaparecer' es ciertamente magnético. ¿Cómo se hace para desarrollar en casa ideas que en su origen vienen de estudios de grabación tan peculiares como el Black Ark? ¿Eres un obseso de las técnicas de grabación analógica o bien utilizas la imaginación para adaptarte al medio?

Por desgracia desconozco las técnicas de grabación de cualquier estudio y me veo obligado a trabajar por mera imitación, también intuición. El sonido no es lo mío. Encima estoy medio sordo, tengo que poner las cosas a un volumen "perjudicial para los oídos". Escucho devotamente esos discos que dices, trato de imaginar cómo los grabarían y mezclarían. Que reine siempre la fantasía…

Qué duda cabe que con tal economía de medios le sacaban el máximo partido a una consola y a cuatro efectos que manejaban. Artilugios prodigiosos, muchos de ellos los posee el gran Paco Loco en su superestudio analógico del Puerto de Santa María. Los he contemplado realmente maravillado, pero jamás podría llegar a comprenderlos.

Uno de mis puntos flacos es la grabación de sonido, carezco de formación al respecto.  Me la invento, qué duda cabe. Todo es echarle ganas, como dices. La tecnología moderna ofrece programas digitales de infinitas posibilidades, pero realmente está diseñada para no avanzar. Para que pierdas tu preciado tiempo en ese laberinto. Pretende bloquearte.

Pasa lo mismo en cuestión de coches y motos: donde estén los clásicos que se quite todo lo demás. Nunca podrías comparar por ejemplo un Hispano Suiza con cualquier patochada moderna (encima mira que son feos los automóviles actuales). Tanto ordenador a bordo y luego no hay quién los entienda….

Los discos de hoy que me gustan y pongo a diario en el plato son los que suenan precisamente a la buena música de siempre: cálidos, orgánicos, vivos, con chispa. No te creas que vivo anclado en el pasado; este 2017 estoy gozando muchísimo de Miqui PuigSummer Spree, Los Tupper, Jaguares de la Bahía, Ibón Errazquin… ¿Y qué me dices del doble póstumo de Alpha 60?. Un milagro. Estamos en el mejor momento musical posible, aunque a veces no nos demos cuenta.

¿Cuándo veremos las siguientes entregas de estas cicatrices? ¿El criterio de publicación es cronológico (de canciones más antiguas a nuevas?

Es una serie pensada para publicar canciones nuevas en su mayoría, también incluir algún rescate del pasado que había quedado inédito. No quiero que pase el invierno sin que se edite una segunda entrega. Hay material para unas cuantas más. Planeo la continuación para comienzos del año que entra.


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