Cathy Claret: Cuando el aire resuena

Cathy Claret.

«Me levanto cuando quiero y duermo con la luna. Soy libre como el aire», cantaba Cathy Claret (Nimes, 1963) en la deliciosa rumba afrancesada ‘La chica del viento’, tercer corte del álbum del mismo nombre, publicado el primer año del siglo presente. Casi 15 años después sigue manteniendo la misma filosofía vital: curiosa, abierta, optimista pero nunca despreocupada y que nutre también su poco prolífica, pero intensa, obra artística. Ahora mismo se encuentra inmersa en plena promoción de su último disco ‘Solita por el mundo’ (Warner Music / Cathy Claret 2015) que presentó en directo recientemente en la Sala Galileo Galilei de Madrid y que tendrá otra piedra de toque el próximo 14 de abril en la sala Jamboree de Barcelona. Directos donde no escatima con la presencia de colaboradores y en salir a defender las canciones de su último disco arropada por una banda al completo. Más que de conciertos es como si se tratara de verdaderas fiestas, casi una extensión de como concibe la música y la vida «la chica del viento». «No suelo ver la música en términos de «fiesta» pero en esta ocasión preparé algo especial, en el sentido de que iba con toda la banda al completo y con muchos invitados…en plan «Big Band». Pero en mis conciertos lo que intento es que la gente pase por muchas emociones: desde reír a llorar. Emocionarse y acabar en fiesta, a veces…También hay momentos muy intimistas. Por lo menos es lo que intento transmitir y a la vista de los mensajes que he recibido de mis seguidores el concierto de Madrid ha sido muy bien recibido.», defiende Cathy Claret desde Barcelona, ciudad en la que reside desde hace varios años, tras pasear su nomadismo por diferentes rincones del planeta.

Cathy es un caso peculiar dentro de la música pop actual. Admirada y seguida por el público «indie», referente del flamenco y el mestizaje y con una relación muy estrecha con la cultura gitana, recibe parabienes allá donde pasea su arte. «En el caso de Madrid junté invitados «indies» o «modernos» (como Sebastian Litmanovich, alias Cineplexx, que actualmente colabora en el proyecto de Papaya) con flamencos con autoridad (como Aurora Losada o Antonio el Salvaje) y funcionó muy bien esta curiosa mezcla de gente (por otra parte lo que vengo haciendo desde hace muchos años). Es algo que en mis directos en Madrid no se había visto hasta el momento. Todo ello con esta banda que tengo ahora, capitaneada por el impecable Markos Bayón«.

En sus discos resulta muy notoria la colaboración de artistas diversos para darle más lustre, si cabe, a las canciones. A pesar de ser un proyecto en solitario parece que para Cathy Claret es esencial la camaradería para poder enriquecer su sonido. «Es que la mayoría de las colaboraciones vienen de una admiración mutua con otro artista. A mi me llena mucho. Me llena saber que Rossy de Palma, Aurora Losada o Finley Quaye querían trabajar conmigo y yo con ellos, claro está. Es una de las recompensas que tiene este trabajo, que llegas a gente a la que admiras y puedes trabajar con ellos… Fíjate que gracias a la música he conocido de cerca a Camarón, B.B King o he trabajado con Finley Quaye, Sordera, Rafael Amador de Pata Negra. He podido colaborar con gente increíble de todos los universos. Es lo bueno de ser músico».

Portada de ‘Solita por el mundo’.

Cathy Claret comenzó su trayectoria en solitario con álbumes de mayor influencia francesa y brasileña (la Bossa Nova es otra de sus debilidades), con canciones como ‘Fin d´ete’ o ‘Le lundi au soléil’ (de su disco homónimo de 1989). Con el paso del tiempo, aún resuena algo de aquella «nueva Françoise Hardy». «Espero que quede algo de frescura y luminosidad aunque en aquella época no me di cuenta…Hace poco que reescuché estos discos. No los quería escuchar y la verdad es que son mis mejores álbumes y por suerte ahora Warner los va a reeditar por el mundo.» Una excelente noticia, ya que es imposible encontrarlos en plataformas digitales. «¡Ay! Cuando grabé estos discos yo era músico, tocaba instrumentos en varios grupos y había jurado que jamás cantaría (ríe)… y canté. Y al final mi voz, la que aparece en estas dos canciones, es la que dio la vuelta al mundo (más que el hecho de que pudiera componer o producir). Solo la voz.. y la escucho tan tierna….tan de niña…», explica Cathy con cierta nostalgia. «Yo me siento igual de ánimos porque nunca he tenido seguridad discográfica ni apoyos seguidos. Hago cada disco como si fuera el primero y el último, también. Entonces, lo que queda es la frescura».

[pull_quote_right]Hago cada disco como si fuera el primero y el último, también. Entonces, lo que queda es la frescura[/pull_quote_right]

Enlazando con su primeros discos, observamos en ‘Solita por el mundo’, una querencia más afrancesada que en los anteriores, incluso en el reggae de ‘Rayon de soleil’ recuerda a las incursiones jamaicanas del gran Serge Gainsbourg. «Pues sí, totalmente. Serge Gainsbourg es el músico francés que más admiro. De hecho es casi mi único ídolo en Francia, junto con las cantantes que colaboraron con él. Y pienso: mira, me comparan con estas cantantes que tenían a Gainsbourg detrás. Pero yo no tengo ningún Gainsbourg…Tengo que hacer a la vez de Gainsbourg y de las chicas (ríe)», explica. «‘Rayon de soleil’ surgió porque un día Sly and Robbie se pusieron en contacto conmigo ya que querían hacer un disco con sus cantantes favoritas y yo era una de ellas (en el disco solo había dos europeas), así que fue un gran honor. A todas nos mandaron «riddims» (que son bases de reggae electrónicas) y teníamos que hacer una canción con estos ritmos. Al final el disco no salió, pero me inspiré de estos «riddims» de los mas grandes del reggae. Así fue la historia y…¡Ahora que me lo dices me acabo de dar cuenta que Gainsbourg hizo sus canciones reggae con Sly And Robbie! He caído ahora…no me había dado cuenta. Pues aquí tienes la explicación», comenta con entusiasmo. El factor reencuentro también ha resultado de  inspiración para sus nuevas canciones. «En este nuevo disco quise reencontrarme con mi lado mas francés y mis primeros discos. La «French touch» gusta mucho por el mundo».

[pull_quote_left]Creo que Gainsbourg y Camarón son los dos músicos que más venero[/pull_quote_left]

Resulta claro que Serge Gainsbourg, del que recientemente se cumplieron 25 años de su fallecimiento, es una gran inspiración para Cathy Claret. Probablemente sea el compositor pop que mejor ha entendido el universo femenino. «Uf! Y tanto es una fuente inagotable. Qué suerte tuvieron todas aquellas cantantes de tener a Gainsbourg. Habría soñado con hacer algo con él. Y te voy a decir algo, cuando hice cantar a Rossy de Palma o Bebe, a veces llegué a sentirme como Gainsbourg… salvando las distancias, claro está (ríe)». «Creo que Gainsbourg y Camarón son los dos músicos que más venero», sentencia.
Solita por el mundo’ da toda la impresión de ser un disco de reafirmación personal y de independencia, prácticamente unas constantes en la carrera de Cathy Claret. «Sí, y puede ser un «himno» para la gente, en el sentido que quiere decir que logras las cosas por ti, solo, que no hay nada ni nadie detrás. Que tu obra y tus pensamientos son tuyos. Lo dedico a toda la gente que se siente así o que se sienten muy solos y lo superan. Yo siempre he sido muy independiente. Me gusta y también me gusta la soledad». Aún así siempre ha sabido rodearse de músicos y artistas con mucho talento y procedencia diversa, como es la caso de Pascal Comelade, con el que tiene una relación artística muy fructífera desde hace varios años (co-fundó con él y Pierre Bastien la maravillosa Bel Canto Orchestra en 1983). Es curioso porque, aparte de la afinidad cultural que les une, contrasta el hecho de que él sea un «hiperprolífico» hacedor de discos, y Cathy, sin embargo, tenga un perfil más «guadianesco». «Bueno, tengo que decir que en lo musical si tenemos algo parecido porque nuestros universos son muy personales, pero en lo referente a nuestras vidas nada tenemos que ver. Venimos de mundos diferentes. Mientras él ha tenido muchos apoyos, primero familiares, con una familia que siempre lo ha ayudado, de un nivel alto, y luego con los apoyos discográficos. Le han apoyado durante toda su carrera. Lo curioso es que la discográfica que ha sustentado su carrera desde el principio fue Because Music y sucedió gracias a mí… Invité a Pascal cuando grabé mi primer disco, ‘Cathy Claret’ (1989) (con Emmanuel De Buretel) y luego ficharon a Pascal y le apoyaron, pero a mí no. Me despidieron, entre otras cosas, por haber llevado a Pata Negra de músicos conmigo. Así que es mucho más difícil, como ha sido mi caso, crear sin ese soporte. Además Pascal vive en Francia y allí también hay muchas más ayudas a los músicos y al arte. Pero dicho esto, no sé, igual yo necesito más pausas entre los discos…Creo que un artista no es un funcionario y solo tiene que «hablar» (con su música o lo que sea) cuando realmente algo dentro de él, casi, le obliga y no por seguir con el juego de «sacar discos – promocionarlos – dar conciertos» que imponen las discográficas. Soy minimalista en todos los aspectos», afirma.
Rossy De Palma y Cathy Claret.

Curiosa también es la presencia de Rossy De Palma, Bebe o los Nouvelle Vague en el disco, ya que a priori podríamos pensar en otro tipo de artistas, quizá más underground o relacionados con el nuevo flamenco, para colaborar con las canciones de Cathy Claret. «Todas estas colaboraciones surgieron solas… Quiero decir que no fue por el hecho de buscar a nadie, vinieron a mí. Me pareció tan increíble que toda esta gente a la que admiro propusieran colaborar conmigo. Rossy de Palma un día me pidió amistad en Facebook, y de ahí la colaboración. Para mí ha sido una alegría enorme porque Rossy es una mujer que admiro profundamente, es genial y la mejor representante de España al extranjero y como persona la quiero más todavía», comenta emocionada Cathy. «Dentro del nuevo flamenco, he trabajado anteriormente con todos los que admiro: Sorderita, Pata Negra, Aurora Losada… y quería cambiar. Además, todo esto es muy curioso porque en Japón, por ejemplo, ponen mis discos en el apartado Pop. Nada de flamenco. Yo también veo mis discos como Pop pero cuando hablo de pop me refiero a Gainsbourg, Francoise Hardy y otros músicos. No nos confundamos. A lo que hago le he puesto «Pop canastero» porque es imposible clasificarlo. Mi voz es muy pop, quise hacer una mezcla imposible de pop sesentero con una pincelada de «gipsy» flamenco. No sé si todo el mundo lo ha entendido así…», comenta.

[pull_quote_right]Mi voz es muy pop, quise hacer una mezcla imposible de pop sesentero con una pincelada de «gipsy» flamenco[/pull_quote_right]

Poniéndonos políticos, a sabiendas del pasado nómada de Cathy Claret y su relación natural con todo tipo de culturas, resulta indignante que estemos viviendo en estos momentos en una Europa que, a nivel institucional, está dándole la espalda al nomadismo, tanto al que es reflejo de un modo de vida como al que proviene de las más radical de las necesidades. Algo contraproducente ya que, gracias a éste, podemos disfrutar de una cultura tan rica y matizada como la que se manifiesta en libros, películas o discos que surgen llenos de vida, pasión y cuestionamientos varios desde las distintas ciudades del viejo continente. Cathy se muestra preocupada por este asunto. «Están poniendo pegas a toda esa gente que quiere vivir en libertad y sin molestar a nadie. Creo que la libertad molesta a algunos. Conozco bien a familias que se llaman «gente del viaje», gitanos que viajaban de un lado a otro, y cada día es mas difícil para ellos. Ponen leyes y leyes para que no se pueda seguir viviendo así. Es una lástima, solo era una manera mas romántica de vivir. No se porque molesta tanto a la gente y lo que se lee en los medios no ayuda. Les están estigmatizando mucho…», explica con cierta desazón. 

La libertad y la independencia son los dos pilares que sustentan cada paso artístico y vital de Cathy Claret, y su mayor intención con lo que venga tras ‘Solita por el mundo’ es seguir siendo fiel a ello. «Sí, siempre. Esto es primordial para mí. La libertad y la independencia son algunas de mis prioridades. Los discos, y todo lo relacionado con lo artístico, siempre los haré desde la independencia, aunque para poder distribuirlos y promocionarlos trato siempre de pactar con gente que crea en el proyecto». Lo dicho: libre como el aire.

 

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