Carlos Entrena (Décima Víctima): "Cuando decidimos la separación grabamos los temas que teníamos en vivo porque no sabíamos si los grabaríamos en estudio"

El grupo vuelve a la actualidad con la publicación de «En el Garaje», un ensayo previo a su último concierto en la sala Rock-Ola de Madrid

Décima Víctima.

Treinta y seis años después de aquel fin de semana en la sierra de Madrid sale a la luz uno de los últimos ensayos de Décima Víctima poco antes de poner fin a su etapa actuando en directo en la sala Rock-Ola de Madrid. "En el Garaje" (Munster Records, 2019) recoge las grabaciones de aquel último fin de semana de octubre de 1983 en los que el grupo formado por Carlos Entrena (voz), los hermanos suecos Lars y Per Mertanen (guitarra y bajo respectivamente) y el batería José Brena (fallecido en 1999) interpretó algunas canciones que luego formarían parte de su último disco «Un Hombre Solo», aunque con las letras de las canciones que escribió Lars Mertanen y que eran diferentes a las que finalmente quedarían reflejadas en aquel álbum bajo la firma de Carlos Entrena. Los temas que conforman "En el Garaje" fueron grabados prácticamente en vivo en un cuatro pistas por su productor Paco Trinidad en el chalet de este. De trayectoria efímera -alrededor de tres años en activo en los que publicaron dos discos de estudio («Décima Víctima» y «Un Hombre Solo») y varios EPs , singles y maxi-singles-, fue uno de los grupos más representativos de la escena after-punk a principios de la década de los años 80 del siglo pasado en España. Con influencias más que notables de The Cure y Joy Division -y otras que nombran Per y Carlos en esta entrevista-, la formación hispano-sueca se ha convertido en una destacada referencia para bandas de generaciones posteriores como El Último Vecino y Sr.Chinarro. Per y Carlos hablan a continuación de aquel fin de semana en la sierra de Madrid, de su trayectoria como grupo, de publicar más grabaciones inéditas y de la imposibilidad de volver a los escenarios.

¿Qué respuesta esperáis de vuestros seguidores ante la publicación de «En el Garaje»?

Per: Ante todo, que les guste. Lo importante es que tengan la posibilidad de escucharnos con el sonido directo que tienen estas grabaciones.

Carlos: Opino igual, sólo quiero añadir que esta grabación de finales de octubre de 1983 muestra nuestro sonido en vivo y que un mes después hicimos nuestra última actuación en la sala Rock-Ola. Los temas nuevos que presentamos allí tuvieron este sonido y estas letras.

Las letras de algunas canciones de este disco son diferentes a las que también forman parte de vuestro último álbum de estudio «Un Hombre Solo». Carlos Entrena decidió cambiarlas porque le resultaba más cómodo e íntimo cantar las suyas. ¿Significa esto que le dabais más importancia a las letras que a la música? ¿Cuáles eran vuestras referencias en el momento de escribirlas?

Per: Como grupo, le dábamos la misma importancia a la música que a las letras. Individualmente cada uno, lógicamente, se esmeraba más en su parcela. De todos modos, Décima Víctima no existiría como tal con solo las letras o la música.

Carlos: Más que un tema de importancia era un problema de secuencia. Lo último que hacíamos en los temas de Décima Víctima era la letra. Cuando decidimos la separación quisimos grabar los temas que teníamos en vivo porque no sabíamos si los grabaríamos en estudio. Yo llevaba meses trabajando fuera de Madrid, en una casa de alquiler con compañeros de trabajo y no encontraba el momento de escribir las letras cómodamente. Lars escribió unas para la ocasión. Cuando cinco meses más tarde lo grabamos en estudio ya trabajaba en Madrid y había podido escribir las letras en casa. En el grupo todo lo que aportaba cada uno tenía la misma importancia. En la SGAE estamos todos como creadores de letra y música. En estudio me resultaba más personal cantar mis letras. Este disco muestra la transformación de «Un Hombre Solo». Por mi parte, las referencias en el momento de escribir podían ser literarias o tan sólo reflejar pensamientos o situaciones.

¿Qué es lo que más destacáis de «En el Garaje» con respecto al sonido del grupo?

Per: Pues justo eso, el sonido, se grabó en directo y ese era nuestro sonido real.

Carlos: La base estaba muy bien grabada por Paco Trinidad en un cuatro pistas. El medio en el que se recuperó después era malo, una casete envejecida que tenía en un canal la voz mezclada con la guitarra y en el otro el bajo junto a la batería. Afortunadamente Per contaba con la casete porque la grabación original se había perdido. El proceso artesanal de recuperación de sonido a partir de la casete digitalizada lo ha hecho Jesús Amodia. A base de horas de trabajo ha ido aislando y limpiando el sonido de cada instrumento para recuperar el que tuvo la grabación en su día y, a partir de éste, poder sonorizar individualmente cada tema. La grabación inicial estaba hecha en directo, tocando y cantando todos a la vez, en el garaje de un chalet.

Portada de «En el Garaje».

La presencia de Paco Trinidad fue constante en las grabaciones de la banda. ¿Fue él quien personificó el sonido de Décima Víctima?

Per: El sonido del grupo fue una colaboración entre todos, el grupo y Paco. Cada uno sabíamos muy bien cómo queríamos que sonaran los instrumentos y la voz.

Carlos: Jesús Gómez, técnico de estudio, decía que éramos de los grupos que sabíamos lo que queríamos hacer en lugar de comentar a qué queríamos parecernos. Paco Trinidad se preocupaba por conocer los temas y antes de la grabación venía a nuestros ensayos para ver lo que estábamos haciendo. Lo que más le preocupaba era entender al grupo para grabar sus temas. En nuestro caso siempre fue un amigo y una ayuda para entre Paco Trinidad y Décima Víctima producir la mayoría de nuestros discos.

A propósito de la edición de «En el Garaje», ¿sería posible que Décima Víctima grabe nuevo material y salga de gira? ¿Os lo habéis planteado?

Per: No se puede descartar nunca la posibilidad de componer y grabar algún tema nuevo. Salir de gira lo veo imposible.

Carlos: Falta nuestro batería, José Brena, que murió en 1999. Yo no he vuelto a cantar desde hace mucho tiempo y tuve una larga enfermedad que me llevó a un transplante de hígado. Por mi parte no me veo volviendo a los escenarios.

¿La edición de este disco es el inicio de una posible saga de publicaciones de maquetas guardadas en un trastero?

Per: Solo puedo decir que sigo teniendo guardados algunos ensayos, pero si voy a tardar 30 años en poderlos publicar…

Carlos: Como la escritura de la letra era la última fase de creación, cuento con grabaciones de trabajo tarareadas que es mejor que nunca vean la luz.

Vuestra trayectoria fue efímera, alrededor de tres años en activo. ¿A qué fue debido?

Per: La vida. No vivíamos de la música y tuvimos que buscarnos la vida de otras maneras. En mi caso me fui a Barcelona con la promesa de un trabajo que no salió, luego a Suecia y por fin de vuelta a Madrid a finales de 1986.

Carlos: Nunca nos planteamos vivir de ello. En España no había circuitos para hacerlo y las actuaciones fuera de Madrid fueron arduas para un grupo que era poco conocido. Las tiradas de discos de sellos independientes como el nuestro eran pequeñas, porque no contábamos con suficiente dinero como para arriesgar en grandes tiradas. Nos gustaba enseñar lo nuevo que íbamos haciendo y, como el sello era de Esclarecidos y nuestro, grabamos mucho en poco espacio de tiempo.

Décima Víctima. Foto: Francisco Brena.

¿Qué recuerdos destacáis de vuestro periodo en activo?

Per: Fue una época muy bonita y muy especial a todos los niveles, con el nacimiento constante de nuevos grupos en Madrid y en España en general. Había una libertad que creo que no se ha vuelto a vivir.

Carlos: Me lo pasé muy bien, fue una época muy interesante de Madrid. La acogida de los temas de Décima Víctima fue buena en radio y en prensa especializada. Yo vivía al lado de Rock-Ola e iba muy a menudo a estar con los amigos o a ver actuaciones de grupos ingleses recientes. Todos estábamos relacionados dentro de la vida cultural de Madrid. Lo mismo ibas a ver una actuación que te invitaban a la apertura de una galería de arte o a fiestas con pintores, escritores y diseñadores. Además era joven y eso es irrepetible.

Vuestra influencia en bandas actuales nacionales como El Último Vecino o Sr. Chinarro es evidente, quizá sobre todo por ser pioneros en trasladar el pop oscuro de los años 80 británico a la escena española y cantar en castellano. ¿Os imaginabais por aquel entonces que ibais a ser capaces de llegar a varias generaciones de músicos?

Per: No creo que nadie del grupo se lo esperara y hoy es increíble ver que hemos podido influenciar a otros grupos, de la misma manera que nos influenciaba a nosotros lo que oíamos de música inglesa en la época.

Carlos: En absoluto, en la época no se hablaba mucho de nosotros. Guardo pocas entrevistas porque no abundaron. Entonces nos seguía un público fiel pero muy reducido. Me enorgullece y emociona ver que se ha ido manteniendo y creciendo con el tiempo y con las nuevas generaciones, que no nos conocían y se interesan por nosotros. Entonces no lo habría imaginado.

En una entrevista en Subte Rock, Lars Mertanen nombra algunas influencias del grupo, algunas muy evidentes como Joy Division y The Cure, pero también otras bastante diferentes como Frank Sinatra, Ennio Morricone, Antonio Machín o Carlos Gardel. ¿Hay alguna más que no haya sido identificada y que sea destacable?

Per: Cada uno teníamos nuestros gustos y posibles influencias. En mi caso, aparte de los que mencionas, estaban The Sound, Comsat Angels y otros muchos.

Carlos: A mí me gustaba de todo, éramos muchos hermanos y en casa siempre había música de pop británico, español, francés o jazz. Me gustaba el bebop, The Beatles, The Kinks, The Rolling Stones, Astrud Gilberto, Georgie Fame, T. Rex, Bowie, T. Heads, The Doors, XTC, The Supremes, The Animals… Necesitaría mucho espacio para contestar a esto y seguiría faltando gente.

Los cambios en el panorama musical con respecto a vuestra etapa como Décima Víctima son notables. ¿Qué es lo que echáis en falta de aquel periodo con respecto al actual en la música en general?

Per: Creo que el cambio ha sido positivo, ahora hay mucha más oferta: más grupos, más locales donde tocar, facilidad para grabar por tu cuenta y autopublicar. Pero como he dicho antes, en nuestra época había más libertad de expresión, letras que decían autenticas barbaridades y nadie se escandalizaba.

Carlos: Sí, el cambio es positivo. Internet es una oportunidad para darte a conocer sin necesidad de grabar en las grandes casas de discos, que, como antaño, no saben adaptarse rápidamente a las necesidades del público e intentan manipularlo, como siempre.

¿Seguís la actualidad musical? ¿Qué grupos o artistas os resultan más interesantes?

Per: Me sigue gustando la misma música que cuando era joven, pero ahora estoy abierto a más tipos de música. Grupos de los últimos 20 años que me gustan mucho: Interpol, Editors, Girls Names, Belako.

Carlos: Yo también sigo fiel a la música que oía en mi juventud y a gente posterior como Spin Doctors, Jamiroquai, The Strokes, Beck, Eels, TV on the radio, The xx, Spoon, Jamie Cullum, Everything Everything… Ahora mismo, mientras escribo estoy oyendo a Morrissey.