Caramelo de Limón 5x07: Estrategias contra el calor

El verano de 2026 pareció empeñado en durar más de lo estipulado. Hubo calor en cantidades difícilmente justificables, noticias que uno habría preferido conocer varios años más tarde —o nunca— y hasta un eclipse, porque incluso el cielo decidió participar en el asunto. En algún momento de agosto, cuando las persianas permanecían bajadas hasta una hora poco decorosa y salir a la calle empezaba a exigir cierta planificación militar, las canciones fueron ocupando su sitio. No solucionaban gran cosa, desde luego, pero mejoraban considerablemente las horas.

De esos días nace el regreso de Caramelo de Limón. Tras el paréntesis vacacional, Iñaki Mazkiaran y Juanjo Frontera han reunido parte de la música que fue quedándose adherida al verano, sin otra disciplina que la del placer y esa extraña lógica mediante la cual una canción escuchada por casualidad acaba explicando mejor un periodo de nuestra vida que cualquier fotografía.

Las novedades corresponden a The Womack Sisters, protagonistas de la portada, Alabama Shakes y Buck Meek, aunque el programa pronto se encuentra con nombres cuya relación viene de bastante más lejos. Natalia Lafourcade y Christina Rosenvingereaparecen como esas conversaciones interrumpidas que pueden retomarse meses o años después sin demasiados preliminares. Más atrás esperan Carly Simon, el magnífico soulman Frederick Knight, China Crisis y Bill Pritchard, músico este último que lleva décadas practicando un pop de precisión casi insolente y cuya discreción continúa siendo inversamente proporcional a la calidad de sus canciones.

También comparece Timeless, el disco póstumo de Prince, territorio siempre delicado porque escuchar música publicada después de la muerte de quien la hizo introduce una pequeña alteración en las reglas: conocemos el final mientras la voz todavía habla en presente. En el extremo contrario aparece el placer intacto del descubrimiento. Mia Castillo, reina del boogie, llega con Love Me Right, una de esas canciones capaces de apropiarse de tres minutos y conseguir que parezca un intercambio bastante ventajoso.

Y después está València. Antonio Sanz, Dani Cardona y Paco Fita forman Noveno Plan Trienal, nombre que podría pertenecer indistintamente a una banda de post-punk o a un documento extraviado en algún despacho soviético. Por fortuna se trata de lo primero. Tragándonos el cuento es su formidable carta de presentación: post-punk apocalíptico cuya aparición resulta bastante oportuna después de un verano durante el cual consultar las noticias antes del desayuno adquirió ciertos rasgos de conducta temeraria.

Al final, este nuevo Caramelo de Limón termina contando el verano casi sin proponérselo. Una canción conduce a otra y detrás van quedando una tarde, una carretera, una persona, un descubrimiento o el recuerdo muy concreto de haber deseado que la temperatura descendiera cinco grados. Quizá los discos acaben funcionando así: se acumulan canciones creyendo que se colecciona música y, pasado un tiempo, resulta que lo almacenado eran fragmentos de una biografía.

Ahora el calendario asegura que comienza el otoño. El termómetro sostiene otra versión de los hechos. Mientras ambas partes resuelven sus discrepancias, Caramelo de Limón propone dieciséis estrategias contra el calor.