Black Islands: “Es importante seguir un camino creativo que establezca un debate en la banda”

Black Islands. El Patio de sus canciones.

Más allá de la «Montaña mágica» que vislumbraban al asomarse al paisaje prepirenaíco geolocalizado en su «Disco nuevo» de 2018 y que suponía el regreso de Black Islands después de cuatro años de silencio tras publicar su homónimo debut, la banda con sede en Navès (Lleida) contextualiza su nuevo cancionero en un tercer álbum, «Patio de Luces» con el que dibujan una serie de frescos abigarrados sobre el amor y sus circunstancias. Afilando un sonido fieramente analógico pero que deja poco espacio a la nostalgia, cortesía de Paco Loco y su estudio en el Puerto de Santamaría, el imaginario de este combo compuesto por Javier Adrover (letrista y cantante), Pedro Martínez (bajista), Dani Rosa (batería) y Manu Hego (guitarrista) - quien hace las veces de interlocutor en esta entrevista - sigue batiéndose entre el indie-rock más canónico, el afterpunk de claroscuros y cierto deje castizo con acierto y mucha pegada.

Para conseguir ese sonido urgente e infeccioso que planea en vuestro nuevo disco era casi imperativo contar con la ardid analógica de Paco Loco.

La sombra de Paco es larga en este disco, ya que estábamos interesados en su faceta de productor artístico. Necesitábamos recrear la energía que desarrollamos en el escenario y pintar las canciones con los sonidos e ideas que teníamos en la cabeza.

¿Por qué el título «Patio de Luces» si en el disco hay tantas sombras?

Portada de «Patio de Luces».

Porque en este patio de luces conviven unos vecinos en forma de canciones. Hay ventanas abiertas al patio en busca de luz, otras permanecen cerradas escondiendo lo que nadie quiere ver o decir. Es un disco con contrastes, depende del lado de la ventana en el que quieras observar.

Podríamos pensar que vuestro sonido parte de un indie-rock canónico. ¿Vuestro punto distintivo está en el territorio lírico?

Existe un lenguaje en común con ciertos sonidos pero no pretendemos seguir ningún mandato establecido. Siempre han mandado las canciones y en «Patio de Luces» nos han llevado por diferentes caminos sonoros. La honestidad es un rasgo distintivo y Javi (Adrover) tiene la virtud de poder capturar y moldear ciertos sentimientos bajo una óptica muy propia. 

Canciones como «Amor de rata» rozan el punk muy de cerca. Esa contundencia que os aleja de lo amigable que suele seducir al oído medio de este país podría ser considerada como un corte de mangas al tedio.

Siempre hemos querido plasmar el ambiente cinematográfico, amenazante y esquizofrénico de que se respira en canciones como «Death Valley 69» de Sonic Youth. «Amor de rata» es un relato nocturno que glorifica el glamour del extrarradio, que respira una atmósfera similar y una de nuestras favoritas, ya que es muy divertida de tocar.

¿No pensáis que hay cierto déficit de bandas que zarandeen al oyente como lo hacéis vosotros  con canciones cómo «Houdini» o «Matrimonio asfixiado»?

Hay muchas bandas con personalidad, buenas canciones y cosas que decir como en cualquier época. Quizá el problema esté hacia dónde dirige su foco de forma constante un sector de la prensa. 

Además del rock y sus aristas sería injusto encorsetar vuestro sonido, especialmente si contáis con canciones como «Veneno», que suena a cruce entre Los Relámpagos y Damned, o «Bosque de Franco», que con sus alusiones a Franco Battiato (y no al Valle de Los Caídos) descoloca de buena manera.

La mayor aportación de Paco Loco ha sido reafirmar nuestro sonido que él entendía como particular, alentarnos a tomar decisiones creativas drásticas y permitirnos ampliar la paleta estilística de la banda tal y como deseábamos.

El otro día, un amigo, tras escucharlo, me comentaba que veía «Patio de Luces» como un pequeño «London Calling», que contenía de todo y bueno. Su osadía comparativa se me antojó sonrojante pero preciosa en la intención.

También hay mucho de deje ochentero, ahora que Décima Víctima van a volver a cierto primer plano (con la edición de su disco perdido por parte de Munster), puede ser una buena oportunidad para recuperar cierto tipo de sonido. ¿O preferís evitar la nostalgia?

Huimos de la nostalgia de forma consciente porque puede no ser creativa y llevarte a recrear el mensaje de artistas que buscaban precisamente lo contrario. Para nosotros es importante seguir un camino creativo que establezca un debate en la banda, que nos excite y así ha sido desde el primer disco.

¿Existe algún hilo invisible entre las canciones de «Patio de luces»? Parece que hay mucho de obsesión y de un tratamiento con aristas del amor y sus circunstancias.

Las canciones tienen un nexo en común que son los diferentes estados del amor y las emociones residuales que pueden generar. Tu visión es muy acertada.

Presentareis el disco en el Espai Zowie el próximo 25 de octubre junto a bandas cómo Los Jambos, Rio Arga o Germán Carrascosa y La Alegría del Barrio. Menuda panda de outsiders .

Y los mejores Djs para la ocasión, como Monamí y las Mercadonna Summers, outsiders de manual como nosotros. ¿Cómo no íbamos a dejarnos rodear de semejantes especímenes para la noche tan especial que será la puesta de largo de «Patio de Luces»? Prometemos emociones intensas y mucho amor en todas sus facetas.