Beans & Fatback / Hold Fast

Cuando una banda de garage rock y blues con tanto calado en su país de origen lanza un nuevo disco tras una década de silencio, las expectativas son inevitables. En el caso de Beans & Fatback, liderados por Onno Smith su regreso con Hold Fast plantea una pregunta recurrente: ¿son los The Black Keys de los Países Bajos? Aunque las similitudes son claras—guitarras rugientes, ritmos sólidos y una “vibra” desenfadada—la comparación se queda corta. Beans & Fatback se nutren más de sonidos añejos (valses fronterizos escuela Chris Isaak, baladas de fiesta de graduación, rockandroll pasado por el filtro de unos Hitmakers velados) que del pulido sonido blues-rock contemporáneo (que también hay), algo que en Hold Fast resulta tanto una fortaleza como una limitación.

Tras álbumes bien recibidos como With Skin Attached y Heroin Love Struck, el grupo regresa con un disco que recoge su esencia: canciones directas, riffs pegadizos y un enfoque visceral que insufla tantos los temas más acelerados como los trotes baladísticos. Inspirado por las fotografías del libro Taxi de Joseph Rodriguez, que retratan un Nueva York decadente y sombrío, el álbum busca transmitir esa crudeza urbana. Sin embargo, aunque la atmósfera es potente, el contenido musical ofrece pocas sorpresas.

El título del álbum, Hold Fast, hace referencia a aferrarse en medio de la tormenta—a una idea o a uno mismo. Esta temática es leit motiv a lo largo del disco, pero no siempre con la profundidad esperada. Canciones como “Tight Ripped Jeans” cumplen con su cometido: son fáciles de disfrutar, con ritmos bailables y unos coros diseñado para enganchar. No obstante, esa misma accesibilidad puede jugar en su contra, dejando poco espacio para exploraciones sonoras más ambiciosas. La producción, a cargo de AT EASE, apuesta por un sonido crudo y sin artificios, algo que encaja bien con el carácter de la banda. Sin embargo, esa misma falta de pulido (que ocasiones patina un poco hacia el stoner rock) puede dar la impresión de estar ante un trabajo que, aunque vibrante, se conforma con explotar fórmulas familiares.

Hold Fast no es un disco que redefina el género ni que marque un gran salto en la evolución de Beans & Fatback. Aun así, hay momentos de energía y autenticidad que lo hacen disfrutable. Puede que no sea un álbum que deje una huella duradera, pero ofrece una buena dosis de rock estimulante y sin pretensiones. ¿Los The Black Keys neerlandeses? Más bien un recordatorio de que a veces, con un buen riff y un poco de actitud, basta para pasar un buen rato.