Aries: «Continúo una tradición pop que lleva décadas evolucionando»

Isabel Fernández Reviriego es Aries.

No cabe duda de que Isabel Fernández Reviriego (Aries) es una de las compositoras musicales más inquietas con las que nos podemos encontrar en estos tiempos de universos en streaming y nubes digitales repletas de sonidos y canciones. Echando mano de un arrojo repleto de curiosidad y maniobrando desde posiciones ajenas a la gentrificacion urbanita, su trayectoria ya dejó muy atrás los tiempos de creación mancomunada en bandas como Electrobikinis y Charades. Ahora transita en constante evolución, ampliando los procesos creativos a disciplinas a priori ajenas a la música, pero que necesitan de su presencia para completar su entidad: el doblaje cantante para ‘Hora de aventuras’, la banda sonora del videojuego ‘Melbits world‘ o el score de ‘Saturn is not that far away’, cortometraje realizado por Roger Guàrdia para la marca de ropa de la diseñadora Stella McCartney e incluso sus labores como escritora y diseñadora gráfica. Aun así, su presencia en estas líneas se debe, en gran parte, a la reciente publicación de ‘Juramento mantarraya’ (La Castanya/K Records, 2019), un cuarto LPtras ‘La magia bruta (2012), ‘Mermelada dorada’ (2014) y ‘Adieu or die’ (2016) – surtido por una emocional y estimulante colección de canciones, con las que confecciona un estilo imaginativo y colorido, moldeado para redimensionar el pop de siempre.

Tu voz cada vez se confunde cada vez más con el sonido. Tu música exige la inmersión total. ¿No es así?

¿Te suena así? ¡A mí me suena alta y diferenciada! (risas) No intento que la voz quede enterrada o se confunda con lo demás. Trato de hacer canciones pop y en mi opinión son bastante sencillas -que no ramplonas- con una producción elaborada. Sí me gustaría que la gente se parara a escuchar. De hecho, es que cualquier cosa que tenga cierta profundidad requiere que te pares un poco, ¿no? Desde luego creo que no es música Spotify friendly o de rápido consumo.

Portada de ‘Juramento mantarraya’.

Aun así ‘Juramento mantarraya’, a pesar de su evidente carácter experimental (electrónica doméstica, voces dobladas, trucos y magia), es un disco de canciones pop. ¿Tu mayor afán es el de reivindicar que el pop puede ser radiante y tarareable a pesar de no ser construido de manera tradicional (guitarra, bajo, batería…)?

Eso que comentas me parece muy bonito, se puede hacer pop tarareable construido de millones de maneras que no sea la misma historia de siempre o sea algo súper masticado. Pero incluso con instrumentos tradicionales puedes darle un twist. No son los instrumentos, sino lo que haces con ellos. Mi mayor afán es hacer buenas canciones y no repetir las producciones y el sonido. No sonar siempre igual; me gusta no saber cómo va a sonar lo siguiente que haga aunque al mismo tiempo siga siendo yo. Entonces lo que trato es de hacer buenas canciones, con melodías que me parezcan buenas, donde la producción de un paso nuevo.

¿Lo de ‘Juramento mantarraya’ proviene de alguna canción que se me escapa? ¿Algún chiste privado? ¿’Hora de aventuras’?

Viene de una ocasión buceando con mi padre cuando era pequeña. Siempre hemos buceado mucho en las vacaciones de verano y mi animal marino favorito era la mantarraya (aunque nunca he visto una). En una ocasión apareció un banco de medusas y me puse muy nerviosa, a hiperventilar. Mi padre me sacó para arriba y me dijo “Tranquila, imagina que eres una mantarraya, eres valiente y sigues tu camino como una mantarraya. Prometido”. Y a partir de entonces, siempre me decía: “¡Como una mantarraya!” (ríe) Así explicado es un poco prosaico y le quita toda la magia. Pero para mí es un disco que celebra el camino y ese juramento/promesa me parecía lindo como título.

También da la sensación que con estas canciones quieres recrear nuevos mundos y viajar más allá del estado físico. Pienso en ‘Space cake’ o ‘Un gran puente’. Supongo que tu bagaje como creadora de scores para videojuegos tiene mucho que ver, ¿no?

¡Pues la verdad es que no! Separo bastante Aries de lo que hago para otras personas. Aunque claro está, todo lo que aprendo va sumando.  Para este disco yo tenía una idea clara de sonido: busqué una mezcla de orquesta con sonidos abstractos, flotantes, cambiantes, como en la música impresionista de Ravel o Satie que da esa sensación de ingravidez. Eso te toca el espíritu y te conduce a ciertos estados. Me costó mucho conseguir algo que me gustase y no fueran los típicos sonidos de fantasía electrónicos. ¡No sé si lo logré, pero al menos lo intenté! (ríe)

Foto: Alba Yruela
Foto:
Alba Yruela.

En otra ocasión comentaste que “lo que siente la gente que escucha mi música es algo que yo no puedo controlar”. ¿Sigues pensando lo mismo o con tus nuevas canciones has afilado la intención para que cierto mensaje llegue a calar?

Sigo pensando lo mismo. En esta entrevista misma ya estás viendo que discrepamos en algunas cosas. Una vez que la sueltas, la canción ya no es tuya y la gente puede opinar o sentir lo que quiera. Y creo que está súper bien que así sea.

¿Como fue la oportunidad de participar en la banda sonora del corto para la marca Stella McCartney ,‘Saturn is not that far away’ (realizado por Roger Guàrdia)? Es una ensoñadora recreación de los paraísos perdidos…

Roger tenía muy claro lo que quería, de modo que yo tuve que materializar sus deseos. Él deseaba algo ambiental, un poco de new age en algunos tramos… Para mí fue un reto muy guay porque no lo hago habitualmente. Mi reto era que la peli quedase tal y como él imaginaba en su cabeza; cero ego por mi parte, a su servicio. Y eso me gustó un montón.

¿El de la creación de música para imágenes en diferentes formatos es un campo que quieres seguir explorando?

Totalmente. Lo que más feliz del mundo me hace es hacer música; puede ser de mi rollo o absolutamente diferente, me da igual. Me gusta muchísimo la música en general y pienso en ella sin parar; así que diferentes formatos, diferentes sonidos, diferentes propuestas… A mí me hace aprender y me mantiene viva creativamente.

El desfile de nombre siempre surge inevitable cuando hay que enfrentarse a un disco de Aries. Por aquí hemos leído desde Vainica Doble a Panda Bear, o de Brian Wilson a Jobim. Aunque si te pregunto por el tipo de música que escuchas ahora seguro que me sales por nombres que ni siquiera se nos pasan por la mente al resto de mortales…

Ante todo soy fan. Esos nombres que citas me gustan mucho y los sigo escuchando. En mi opinión yo continúo una tradición pop que lleva décadas evolucionando y bebe de un montón de sitios, y me encanta. Mi grupo favorito contemporáneo son Shabazz Palaces, en directo es lo que más me puede gustar. También me gusta mucho Frank Ocean, he quemado sus discos y siempre llevo ‘Blonde’ en el coche.

Supongo que lo de Delorean te dejó tocada. ¿Crees que era un canto del cisne anunciado? ¿Consideras que el hecho de que bandas cómo esta desaparezcan dejan demasiado huerfana a la escena, dejando huecos difícilmente sustituibles?

El final de Delorean nos dio mucha pena a mis amigos y a mí, a mucha gente que éramos cercanos a ellos y les teníamos un gran cariño. Les vimos currar y luchar mucho y en directo siempre nos lo pasábamos increíble viéndoles. ¡Guardo recuerdos de noches épicas! Las veces que colaboré con ellos, siempre aprendí mucho. Dejan un hueco insustituible sin duda, aunque dejaron muchos grupos discípulos. De todos modos estoy esperando a escuchar lo próximo que haga cada uno de sus miembros, seguro que va a ser muy interesante.

Poniéndonos a filosofar, y apelando a la intuición, en las canciones de ‘Juramento mantarraya’ intercalas la evocación paisajística (lugares cómo ese ‘Un gran puente’, ‘El camino’ o ‘La Bahía tristeza’) con los viajes emocionales ( ́La mejor sensación’, ‘Error perpetuo’, ‘Dolce fare niente’ o ‘Un día cualquiera’) ¿La esencia de Aries anida en la búsqueda de equilibrio entre estas dos fuerzas motrices?

Las fuerzas que me mueven son tres: hacer buenas canciones, hacer producciones inspiradoras que me representen en ese momento y hacer letras sobre lo que veo a mi alrededor y lo que pienso. Solo trato de compartir y comunicarme con la gente. Y no quiero hacer música con una producción más convencional porque me aburriría y sé que hay personas que valoran ese esfuerzo. Igual que yo lo valoro en la música que de verdad me emociona.

Estas canciones son también carne de remezcla. ¿Fantaseas con que algún músico determinado pueda hincarle el diente a tu material sonoro en una próxima ocasión?

Pues no he pensado en esto. Más que una remezcla, me gustaría hacer alguna canción y colaborar con un compositor bueno como Chance The Rapper, Emilio José o Marianne Faithfull. ¡Por fantasear que no quede!

¿La curiosidad sigue siendo tu mayor guía? ¿O ya llega un momento en el que mejor reafirmar y subrayar lo ya aprendido?

Mis grupos favoritos son los que inciden en las dos cosas. Voto por ambas, no son excluyentes. Puedes reafirmarte en los aspectos que ya controlas, profundizando y regocijándote. Y puedes seguir sintiendo curiosidad y ganas de abrir puertas y ventanas; evolucionar y no anclarte en la misma fórmula.