Acid Coco: “Colombia es un puerto musical”

Hablamos con el duo colombiano con sede en Europa de su disco de debut 'Mucho gusto'

Paulo y Andrea son Acid Coco. Foto: Sandra Pointet

Una de las más gratas sorpresas de este 2020 es la reciente publicación de 'Mucho gusto' (El Palmas Music, 2020), disco de debut de Acid Coco y sobre el que ya hablamos hace algunos artículos. Un trabajo con el que el combo formado por los hermanos Andrea y Paulo Olarte consigue colorear con un pulso contemporáneo la frondosa riqueza musical de su país de origen, Colombia. Una visión del presente con la que dan la vuelta a temáticas recurrentes de la cumbia o la champeta, insuflan humor surrealista a la canción popular o ajustan nuevos trajes al folklore colombiano tomando como base de operaciones Ginebra (dónde fue grabado el disco) y Berlín (lugar en el que reside Andrea).

Más allá del bagaje artístico de cada uno (Paulo con una larga trayectoria como DJ y con álbumes en solitario de música electrónica cómo 'El Escándalo de tus ojos', Andrea poniendo voz a proyectos de música reggae), Acid Coco parece un proyecto que debía nacer sí o sí… ¿No?

Paulo: Sí o sí. Era algo que nos debíamos. Estábamos detrás de algo que estaba más cerca de lo que pensábamos o sabíamos. Como artistas estamos en constante desarrollo y mutación y en el verano del 2016 el cosmos se creó. Nos dimos cuenta que teníamos algo mágico, esta magia que solo entendíamos y creamos entre los dos. Algo que no habíamos experimentado antes. 

Portada de 'Mucho gusto'

La colisión entre la música popular y  la electrónica en ‘Mucho Gusto’ casi parecía inevitable. ¿Se trata de una misión de rescate o simplemente de articular un cancionero propio contemporáneo pero que guarde referencias con las raíces?

Andrea: No se puede negar la herencia que tenemos. Cuando entramos a grabar al estudio nunca vamos con una idea exacta de lo que se va a crear. Las cosas solo fluyen. Paulo por un lado ha hecho una carrera larga y muy exitosa en la música electrónica. Y esto también se ve reflejado en cada una de las canciones. 

Vuestra base de operaciones está entre Ginebra y Berlín. ¿La idea era pintar un lienzo colorido de la Colombia actual desde la distancia?

Paulo: Somos colombianos y así tratemos de sonar cómo otra cosa siempre vamos a sonar como colombianos.  Nuestra intención es hacer música atemporal. 

Esto trasluce en canciones como ‘El Amor de mis amores’, donde se respira el ambiente nocturno de la costa colombiana y reflejando la fugacidad de los amores tóxicos. ¿En estas canciones hay más recuerdos que un presente imaginado?

Paulo: Nuestra inspiración no sólo se basa en vivencias o en recuerdos propios si no de ajenos también. El pasado y  el presente se entremezclan constantemente. En el 'El amor de mis amores' la gente puede sentirse reflejada en la letra. Creo que la gran mayoría de personas hemos tenido uno de esos amores profundos y a la vez tóxicos y que una vez que se van pues les hacemos la fiesta de despedida.El amor es un tema motor para nosotros. Sin amor no hay nada.

La versatilidad vocal de Andrea (cuyo background parece residir en el reggae) da pie a conjugar una ensalada de estilos diversa pero coherente. Desde la cumbia al rap, pasando por la champeta. ¿Se trata de un estilo fermentado tras un proceso intuitivo o hay mucho de estudio detrás?

Paulo: Desde pequeña siempre hacía parte del coro del colegio y de cuanta orquesta, banda y formación musical hubiese. Esto le dio cierta base de conocimientos académicos en la música. Pero en verdad  ha sido un proceso bastante  intuitivo. Le gustaba cantar pero no sabía usar su voz, no sabía cómo funcionaba. El ser humano aprende por imitación. Al tratar de imitar otros artistas empezó a descubrir su voz. Su paso por la gran escuela “la ducha de la casa” en donde interpretaba y daba conciertos a un sin fin de espectadores, la llevó a conocer su caja musical. Cuando no se tiene un micrófono y un parlante es la mejor manera de poderse escuchar.

Foto: Sandra Pointet

A pesar del humor cálido que destila el inicio del disco con ‘La Chancla, ‘Mucho Gusto’ parece un disco pensado para bailar con cierta melancolía e incluso reflexión. ¿Era esa la alquimia a encontrar?

Andrea: Es un álbum que queremos que la gente oiga para bailar, llorar, emborracharse, enamorarse, reír , esa mezcla de sentimientos que tuvimos nosotros al crearlo es lo que queremos que se transmita y se experimente con cada uno de los temas. 

Un ejemplo de pieza con mensaje claro y directo es ‘Yo Bailo Sola’. ¿Es vuestra canción estandarte?

Andrea: La historia de 'Yo bailo sola' es bien interesante. Al escribir la canción Paulo sabía que iba a ser una cumbia y tenía la letra. La cumbia es un baile de cortejo en donde entre los participantes no hay contacto físico.

 Paulo: Cuando Andrea la cantó, la canción dio un giro y tomó la fuerza verdadera que transmite la letra. Pasó de ser una cumbia poética a tener la fuerza y el empoderamiento femenino con el que viene cargada. 

Eblis Álvarez de Meridian Brothers nos apuntó en una entrevista la importancia en Colombia de géneros como “la champeta cartagenera, o incluso estilos más oscuros actuales, como el Guarapo Barranquillero, Paipa en el Urabá colombiano o la salsa chocoana”. ¿Qué tiene Colombia que gran cantidad de músicos europeos van allá para encontrar inspiración con la que salpimentar estilos como el trap o el urbano?

Paulo: Colombia tiene una ubicación geográfica muy afortunada. La bordea el océano Atlántico por una lado, el océano Pacífico por el otro y atraviesa la cordillera de los Andes. Eso es una fórmula mágica para que se den primero una cantidad de suelos térmicos infinitos y así mismo una mezcla de un sin fin de ritmos. Ese sabor, ese son, ese tumbao. Colombia es un puerto musical. 

Foto: Sandra Pointet

Más allá de la diversidad y el color estilístico que entronca con vuestra raíz, ¿podríamos decir que este es un disco de pop?. Lo digo por canciones como ‘Sin Salida’?

Paulo: Completamente , es un disco pop. Es un disco con toda la intención de que sea popular, que llegue a todo el mundo y que las canciones se tarareen sin uno darse cuenta.  

Vuestra trayectoria vital está marcada por el nomadismo, por las vivencias en diferentes ciudades como Miami, Berlin… ¿Os gustaría tocar este disco en vuestra Colombia natal? ¿Sería una forma de cerrar el círculo?

Paulo: Claro, Colombia es el primer destino al que queremos ir. Aunque hemos vivido muchos años fuera del país las ganas nunca desaparecen.